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Helike

Geist

Helike

Erzuernt Poseidon nicht mit eueren Maekeln!
Euer Staat ist schon zerfallen an dem Tag, an dem ihr euere erste Marmorseule schlugt, als erstes Blut aus eueren Opfertempeln rann.

Langsam sanken euere Mauern... Mit der Wollust in den Augen; Stolz wo keinem Stolz gebuehrt; Aus Neid auf euere Naechsten; Aus Zorn auf euere Schwaechen; Ohne Maß in euerer Sucht; Durch die Gier in euerem Geiste; Durch die Traegheit eueres Fleisches.

Endlich...
Schmolz das Wachs in Goettertiegeln und ergoss als Siegel sich in Feuerschein und kalten Fluten, eines Winters in der Nacht.

So nahten sich Poseidons Gaben erderschuetternd her vom Meer, so sanken euere Werke hin, ganz eins mit der Vergaenglichkeit.

Unter schimmernd blauen Spiegeln, ueber die der Faehrmann kreist, steht in kristallinen Hallen, was dem Hades hingereicht.

Erzuernt Poseidon ruhig mit eueren Maekeln!
Euer Staat wird auferstehen eines Tags.
Bis dahin aber schlaft in nassen Graebern,
seid dreitausend Jahre ungesehen.

Helike

¡No enfurezcan a Poseidón con sus quejas!
Su estado ya se desmoronó el día en que golpearon su primera columna de mármol, cuando la primera sangre brotó de sus templos de sacrificio.

Lentamente cayeron sus murallas... Con lujuria en los ojos; Orgullo donde no hay orgullo que merezca; Por envidia hacia sus vecinos; Por ira hacia sus debilidades; Sin medida en su búsqueda; Por la codicia en sus mentes; Por la pereza de sus cuerpos.

Finalmente...
La cera se derritió en los calderos de los dioses y se derramó como sello en el fuego y las frías aguas, en una noche de invierno.

Así se acercaron los regalos de Poseidón, sacudiendo la tierra desde el mar, así sus obras se hundieron, totalmente unidas a la transitoriedad.

Bajo espejos azules brillantes, sobre los cuales el barquero gira, se encuentra en salones cristalinos lo que se entrega al Hades.

¡No enfurezcan a Poseidón tranquilamente con sus quejas!
Su estado resurgirá algún día.
Pero hasta entonces duerman en tumbas húmedas,
sean invisibles por tres mil años.

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