Carneada de Chão
A indiada se reúne lá pra bandas da picada, rédea e laço de piola na cintura a faca afiada.
A vaca gorda matreira quando pressente a sangria, dispara dando inicio ao gritedo e a correria.
Uns atiçam os cachorros, outros vão armando o laço, se não da casualidade a vaca leva um cansaço.
Vem na cincha dum matungo, sotreta lavada em suor, onde um erra a paulada e outro erra o sangrador.
A vaca numa tremura berra até cair no chão, cada um pega uma pata e todos de faca na mão.
Depois do couro riscado continua a carneação, parece um bando de corvo cada um da um beliscão.
A chaira quebra o silencio repetindo o mesmo choro, e a metade do mataimbre ficam pegado no couro.
O sol rachando de quente começa a junta um mosquedo, e a faca cortando pouco escapa e pega num dedo.
A canha corre na volta evitando a tremedeira e o couro todo furado fica piro que uma peneira.
Depois de corta um dedo pra completar a cagada, a faca escapa de ponta na direção da buchada.
A cabeça e as achuria são forma de pagamento, total se vivessem disso não tiravam pro sustento.
O esforço coletivo da carneada de chambão vira pecado a ser pago na próxima encarnação.
Carneada de Chão
La gente se reúne allá por los lados del camino, con riendas y lazo en la cintura y el cuchillo afilado.
La vaca gorda astuta, al presentir la sangre, arranca dando inicio a los gritos y la algarabía.
Algunos incitan a los perros, otros van preparando el lazo, si no hay casualidad, la vaca se lleva un cansancio.
Viene en la cincha de un caballo, sudoroso y cansado, donde uno falla con el palo y otro con el sangrador.
La vaca tiembla y brama hasta caer al suelo, cada uno agarra una pata y todos con cuchillo en mano.
Después de raspar el cuero, continúa la faena, parecen un grupo de cuervos picoteando.
La chaira rompe el silencio repitiendo el mismo lamento, y la mitad del matambre queda pegado al cuero.
El sol ardiente comienza a juntar un enjambre de moscas, y el cuchillo cortando apenas escapa y corta un dedo.
La sangre corre evitando el temblor y el cuero lleno de agujeros queda más agujereado que un colador.
Después de cortar un dedo para completar el desastre, el cuchillo escapa punzante en dirección a la tripa.
La cabeza y las achuras son la forma de pago, si vivieran de esto no tendrían para vivir.
El esfuerzo colectivo de la carneada de campo se convierte en un pecado a pagar en la próxima vida.