Lamentações
Muito em breve vai surgir grande alarido, buscando filhos queridos às mães não vão encontrar.
Filhos perdidos saem em busca de seus pais aqui eles não estão mais, com o senhor foram morar.
E no metrô avião e lá no trem, ouviu falar de alguém, que de lá também sumiu, no desespero manda chamar os pastores, mais ouviram dos que ficaram que eles também subiram.
E neste dia haverá lamentações irmão procurando irmão, marido procura a mulher, os locutores do rádio e televisão as notícias do momento que eles mantém de pé, um povo humilde, simples muito especial, mais são notícias nos jornais que eles desapareceram, esse era o povo justo e temente a deus, e que dava glória a deus era viva a sua fé.
Chegando lá quero a abraçar os meus irmãos que viveram tribulações e este mundo resistiram, eu quero ver aqueles que anunciaram firmes nas promessas ficaram, por esse imenso brasil e a igreja santa noiva do cordeiro, nas lutas não tiveram medo, mas sempre ficou de pé, e ao ouvir o som do clarim tocando, ela saiu ao encontro do homem de nazaré.
Lamentaciones
Muy pronto surgirá un gran alboroto, buscando a los hijos queridos las madres no encontrarán.
Hijos perdidos salen en busca de sus padres aquí ya no están, con el Señor se fueron a vivir.
Y en el metro, avión y allá en el tren, se escuchó hablar de alguien que también desapareció de allí, en la desesperación llaman a los pastores, pero los que quedaron escucharon que ellos también subieron.
Y en este día habrá lamentos, hermano buscando a hermano, marido buscando a la mujer, los locutores de la radio y televisión con las noticias del momento que mantienen en pie, un pueblo humilde, sencillo y muy especial, pero son noticias en los periódicos que desaparecieron, este era el pueblo justo y temeroso de Dios, que glorificaba a Dios y vivía su fe.
Al llegar allá quiero abrazar a mis hermanos que vivieron tribulaciones y resistieron en este mundo, quiero ver a aquellos que se mantuvieron firmes en las promesas, por este inmenso Brasil y la iglesia santa novia del cordero, en las luchas no tuvieron miedo, pero siempre se mantuvieron firmes, y al escuchar el sonido del clarín tocando, salieron al encuentro del hombre de Nazaret.