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Niños Vengan Pequeños

Francesco De Gregori

Bambini Venite Parvulos

Nessun calcolo ha nessun senso dietro questa paralisi.
Gli elementi a disposizione non consentono analisi,
e i professori dell'altro ieri stanno affrettandosi a cambiare altare.
Hanno indossato le nuove maschere e ricominciano a respirare.
Bambini venite parvulos, c'è un'ancora da tirare,
issa dal nero del mare, dal profondo del nero del mare.
Che nessun calcolo ha nessun senso e poi nessuno sa più contare.
Legalizzare la mafia sarà la regola del duemila,
sarà il carisma di Mastro Lindo a regolare la fila
e non dovremo vedere niente che non abbiamo veduto già.
Qualsiasi tipo di fallimento ha bisogno della sua claque.
Bambini venite parvulos, c'è un applauso da fare al Bau Bau,
si avvicina sorridendo, l'arrotino col suo Know-How,
venuto a prendere perline e a regalare crack.
Sabbia sulle autostrade, ruggine sulle unghie,
e limatura di ferro negli occhi, terra fra le nostre lingue.
Avrei voluto baciarti amore, ancora un poco prima di andare via.
Prima di essere scaraventati dentro questo tipo di pornografia.
Bambini venite parvulos, vale un occhio il vostro cuore,
mille dollari i vostri occhi, i vostri occhi senza dolore.
Bambini venite parvulos, sangue sotto al sole.

Niños Vengan Pequeños

Ningún cálculo tiene sentido detrás de esta parálisis.
Los elementos disponibles no permiten análisis,
y los profesores de antaño se apresuran a cambiar de altar.
Han puesto las nuevas máscaras y vuelven a respirar.
Niños vengan pequeños, hay un ancla por tirar,
desde lo negro del mar, desde lo profundo del negro del mar.
Que ningún cálculo tiene sentido y luego nadie sabe contar más.
Legalizar la mafia será la norma del dos mil,
será el carisma de Mastro Lindo el que regule la fila
y no deberemos ver nada que no hayamos visto ya.
Cualquier tipo de fracaso necesita su séquito.
Niños vengan pequeños, hay un aplauso que dar al Bau Bau,
se acerca sonriendo, el afilador con su Know-How,
venido a recoger cuentas y regalar crack.
Arena en las autopistas, óxido en las uñas,
y limaduras de hierro en los ojos, tierra entre nuestras lenguas.
Hubiera querido besarte amor, un poco más antes de irme.
Antes de ser arrojados dentro de este tipo de pornografía.
Niños vengan pequeños, vale un ojo tu corazón,
mil dólares tus ojos, tus ojos sin dolor.
Niños vengan pequeños, sangre bajo el sol.

Escrita por: Francesco De Gregori