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Versando con - S

Hélio Rodrigues - Mestre Azamba

Versando com - S

No saguão a saga da safira sagrada
Que sob a saia suja do sagui
Saía sambando e
Surgia na sala
Como salário a saldar

Se sabes selecionar
Na selva seca a saúva
O sábio sabia saborear
Após saudação ao salvador
O sacrifício do sacerdote secular

Da samambaia selvagem ao sisudo samurai
Do salvadorenho sanfoneiro ao santo da sacristia
Todos selaram a sorte do sanitarista

O sabido sargento saúda o Senhor Supremo
Que sacrificava a saúde em sadismo sagrado
No santuário de Santiago

Satanás com satânica saturação de sangue
Sendo seguido pela Senadora
Sua sede secreta sabia saciar

Seita secular com seleta sensação
E sintomática síntese sobrenatural da soberania
Supunha no suposto suplício, a supremacia que sustenta
A superfície sufocante e sucessiva subtraída da súcia

Na senzala o sapateiro sonso
Sapateava com sapatinhos sapecas
Saqueando o sarcófago de São Silvestre
E o Saci sacolejando o saco
Sacramentava a safadeza

Sossegado seresteiro com significativo simbolismo
Sinalizava o som sofrido e solene, que suave
A suburbana sociedade silenciosamente e
Suspeitosamente suspirava

Salgar salgadinhos?!
Somente o sagitariano sacripanta soube sacar
Sem salivar saladas, salientando o salmão!
Que Salomão soube salpicar com salsinhas salubres

O sarapatel que no sarau será servido
A solteirona sardenta com satisfação
Segreda ao sedutor secundarista
Que a seiva do seio saberia saciar
A sede a seguir

Semear sêmen semanalmente
É a senda do senhor sensato
Que sensível a sem-vergonha senhora
Sentencia a sensual sensação

Simples símbolos sinalizadores e sinceros do sexo
Singular síndrome da sinfonia sincronizadora
E sistemática situadas ao sul da solitária
E simpática senhorita

Versando con - S

En el vestíbulo la saga de la safira sagrada
Que debajo de la falda sucia del mono ardilla
Salía bailando y
Aparecía en la sala
Como salario a saldar

Si sabes seleccionar
En la selva seca la hormiga
El sabio sabía saborear
Tras la salutación al salvador
El sacrificio del sacerdote secular

De la samambaia salvaje al serio samurái
Del acordeonista salvadoreño al santo de la sacristía
Todos sellaron el destino del sanitario

El sabio sargento saluda al Señor Supremo
Que sacrificaba la salud en sadismo sagrado
En el santuario de Santiago

Satanás con satánica saturación de sangre
Siendo seguido por la Senadora
Su sed secreta sabía saciar

Secta secular con selecta sensación
Y sintomática síntesis sobrenatural de la soberanía
Suponía en el supuesto suplicio, la supremacía que sostiene
La superficie sofocante y sucesiva sustraída de la chusma

En la choza el zapatero astuto
Zapateaba con zapatitos traviesos
Saqueando el sarcófago de San Silvestre
Y el Saci sacudiendo el saco
Sacrificaba la travesura

Sosegado serenatero con significativo simbolismo
Señalizaba el sonido sufrido y solemne, que suavemente
La sociedad suburbana silenciosamente y
Sospechosamente suspiraba

¿Salar aperitivos?!
¡Solo el sagitariano bribón supo sacar
Sin salivar ensaladas, resaltando el salmón!
Que Salomón supo espolvorear con cebollinos saludables

El sarapatel que en el sarao será servido
La solterona pecosa con satisfacción
Le susurra al seductor estudiante de secundaria
Que la savia del seno sabría saciar
La sed a continuación

Sembrar semen semanalmente
Es el camino del señor sensato
Que sensible a la desvergonzada señora
Sentina la sensual sensación

Simples símbolos señalizadores y sinceros del sexo
Singular síndrome de la sinfonía sincronizadora
Y sistemática situadas al sur de la solitaria
Y simpática señorita

Escrita por: Hélio Rodrigues