Alegres salmodiai
Alegres salmodiai,
Oh creyentes, y cantad:
Aquí en el establo
El Salvador Jesús,
Hijo de María
Y como el sol reluce.
¡Es principio y fin!
¡Es principio y fin!
De ti añoro, Jesús,
Tu siervo soy, Señor.
Oh niño puro,
Conforta el corazón;
Danos la dicha
De la salvación eterna.
¡Tierno y bueno Jesús!
¡Tierno y bueno Jesús!
Qué amor mostró el Padre:
¡Su Hijo nos salvó!
Muertos estábamos
En vicio y corrupción,
Pero por él obtenemos
La celestial mansión.
¡Ojalá estuviera allí!
¡Ojalá estuviera allí!
¿Dónde está el lugar feliz?
Escuchen el cantar:
Hermosos salmos suenan
En coros triunfales,
Y los ángeles entonan
Alabanzas celestiales.
¡Ojalá estuviera allí!
¡Ojalá estuviera allí!