Solemne y tan sereno
Solemne y tan sereno
es todo alrededor;
mi corazón se regocija
en el día del Señor.
Resuena lejos y cerca
de las campanas el sonido:
¡oh! hermanados vengan
a la casa del Señor.
La invitación tan amable
proclama gracia y amor.
¿Quién puede despreciarla
proveniente del Señor?
De la luz radiante del Verbo
eleva, en su resplandor,
el corazón del creyente
al trono del Señor.
Escrita por: Chr. August Gebauer