Hino de Ibiapina
Vinte lustros que a lei, por justiça,
pôs-te à frente de um grão Município,
deste então tu surgiste na liça
com valor nunca visto a princípio.
Salve, salve! Ibiapina virente,
Terra Limpa de coisas banais,
limpa até de ambições triviais
e onde Pedro tem culto fervente.
A alegria hoje vive nos lábios
deste povo que expande a esperança
e não guarda do ódio os ressábios,
mas conserva do afago a lembraça.
A São Pedro pertences de fato,
pois seu nome manténs na bandeira...
ele é teu por eterno contrato
e foi teu desde a hora primeira.
Salve, Flor que viceja na Serra,
expandindo perfume e frescor!
Terra limpa onde os homens da terra
colhem frutos de paz de amor!
Himno de Ibiapina
Veinte lustros que la ley, por justicia,
puso-te al frente de un gran Municipio,
desde entonces surgiste en la contienda
con valor nunca visto al principio.
¡Salve, salve! Ibiapina floreciente,
Tierra Limpia de cosas banales,
límpida incluso de ambiciones triviales
y donde Pedro tiene culto ferviente.
La alegría hoy vive en los labios
de este pueblo que expande la esperanza
y no guarda del odio los resabios,
sino que conserva del cariño el recuerdo.
A San Pedro perteneces de hecho,
pues su nombre mantienes en la bandera...
él es tuyo por eterno contrato
y fue tuyo desde la hora primera.
¡Salve, Flor que florece en la Sierra,
expandiendo perfume y frescura!
Tierra limpia donde los hombres de la tierra
cosechan frutos de paz y amor!