Hino de Descalvado - SP
Tu começas com passos de ousados,
Despertando o porvir no teu chão,
Na manhã dos limites traçados,
Na epopéia rural da expansão;
E, do início audaz do café,
Ao presente de sumo explendor,
Sempre a mesma couraça de fé,
Sempre o mesmo fecundo labor.
Recebe ó Descalvado,
A nossa de devoção,
No instante consagrado
A tua exaltação.
Forte gente de cívico brilho,
Coração a pulsar, cada instante,
Por São Paulo, num culto brasílio;
Pela Pátria, com fé bandeirante,
Neste solo em que sempre floresces,
Pujantissimamente feraz,
Trabalhando rebanhos e messes,
Trabalhando os misteres da paz.
Recebe ó Descalvado,
A nossa de devoção,
No instante consagrado
A tua exaltação.
Pela benção de tua beleza
E o perene da festa floral;
E por tua marcante nobreza
E por esse acolher fraternal,
Indo avante, fiel ao passado
E fazendo o que torna maior,
Entre todas, não és, Descalvado,
De maneira nenhuma, a menor.
Recebe ó Descalvado,
A nossa de devoção,
No instante consagrado
A tua exaltação.
Himno de Descalvado - SP
Comienzas con pasos audaces,
Despertando el porvenir en tu suelo,
En la mañana de los límites trazados,
En la epopeya rural de la expansión;
Y, desde el audaz comienzo del café,
Al presente de sumo esplendor,
Siempre la misma coraza de fe,
Siempre el mismo fecundo trabajo.
Recibe, oh Descalvado,
Nuestra devoción,
En el instante consagrado
A tu exaltación.
Fuerte gente de brillo cívico,
Corazón latiendo en cada instante,
Por São Paulo, en un culto brasileño;
Por la Patria, con fe bandeirante,
En este suelo en el que siempre floreces,
Pujantemente fértil,
Trabajando rebaños y cosechas,
Trabajando los oficios de la paz.
Recibe, oh Descalvado,
Nuestra devoción,
En el instante consagrado
A tu exaltación.
Por la bendición de tu belleza
Y lo perenne de la fiesta floral;
Y por tu marcada nobleza
Y por ese acogedor fraternal,
Avanzando, fiel al pasado
Y haciendo lo que te hace más grande,
Entre todas, no eres, Descalvado,
De ninguna manera, la menor.
Recibe, oh Descalvado,
Nuestra devoción,
En el instante consagrado
A tu exaltación.
Escrita por: Gérson Álfio De Marco