Yuyo verde
Callejón, callejón,
Lejano, lejano.
Íbamos perdidos de la mano
bajo un cielo de verano
soñando en vano.
Un farol, un portón
-igual que en un tango-
y los dos perdidos de la mano
bajo el cielo de verano
que partió.
Déjame que llore crudamente
con el llanto viejo adiós.
Donde el callejón se pierde
brotó ese yuyo verde
del perdón.
Déjame que llore y te recuerde
-trenzas que me anudan al portón-
De tu país ya no se vuelve
ni con el yuyo verde
del perdón.
¿Dónde estás? ¿Dónde estás?
¿A dónde te has ido?
¿Dónde están las plumas de mi nido,
la emoción de haber vivido
y aquel cariño?
Un farol, un portón
-igual que un tango-
y este llanto mío entre mis manos
y ese cielo de verano
que partió.
Grünes Unkraut
Gasse, Gasse,
Fern, fern.
Wir gingen verloren Hand in Hand
unter einem Sommerhimmel
und träumten vergeblich.
Eine Laterne, ein Tor
- wie in einem Tango -
und wir beide verloren Hand in Hand
unter dem Sommerhimmel,
der uns trennte.
Lass mich roh weinen
mit dem alten Abschiedsschmerz.
Wo die Gasse sich verliert,
wuchs dieses grüne Unkraut
der Vergebung.
Lass mich weinen und an dich denken
- Zöpfe, die mich am Tor binden -
In dein Land kehrt man nicht zurück,
nicht einmal mit dem grünen Unkraut
der Vergebung.
Wo bist du? Wo bist du?
Wohin bist du gegangen?
Wo sind die Federn aus meinem Nest,
die Emotion, gelebt zu haben
und jene Zuneigung?
Eine Laterne, ein Tor
- wie in einem Tango -
und dieses Weinen in meinen Händen
und jener Sommerhimmel,
der uns trennte.
Escrita por: Domingo Federico / Homero Expósito