Perdónanos, Mamá
Era un cinco de mayo
Siempre escuchaba voces
El razonamiento se desvanecía
La noche caía rápidamente
Era un cinco de mayo
En nuestros campos
Donde están dispersas
Esas voces que cantaban
Otras que se han ido
No las han vuelto a llamar
Dónde habrán ido
Y sus bufandas volaron
Entre las estrellas turquesas
¿Quién sabe quién lo sabe?
Y campanas latinas
Las han visto pasar
Y muchas otras mañanas
Lloran siempre
Era un cinco de mayo
Que no queríamos cambiar
Era un cinco de mayo
Perdónanos, Mamá ...
Escrita por: G.F. Bernardini