En el momento de la ira
Dos tablas son
escritas con rectitud
en ellas fueron grabadas
las diez palabras.
Escucha, Israel
y no tendrás
son palabras de poder
y la ley debes guardar.
Bendito aquel que recuerde
su pacto al ver
la ley es perfecta
las almas se regocijan.
Recuerda, Señor de todo
con tu gracia
reúne nuestra dispersión
que se dispersaron.