La Pulpera de Santa Lucía
Era rubia y sus ojos celestes
Reflejaban las glorias del día
Y cantaba como una calandria
La pulpera de Santa Lucía
Era flor de la vieja parroquia
¿Quién fue el gaucho que no la quería?
Los soldados de cuatro cuarteles
Suspiraban en la pulpería
Le cantó el payador mazorquero
Con un dulce gemir de vihuelas
En la reja que olía a jazmines
En el patio que olía a diamelas
Con el alma te quiero pulpera
Y algún día tendrás que ser mía
Mientras llenan las noches del barrio
Las guitarras de Santa Lucía
La llevó un payador de Lavalle
Cuando el año cuarenta moría
Ya no alumbran sus ojos celestes
La parroquia de Santa Lucía
No volvieron los trompas de Rosas
A cantarle vidalas y cielos
En la reja de la pulpería
Los jazmines lloraban de celos
Y volvió el payador mazorquero
A cantar en el patio vacío
La doliente y postrer serenata
Que llevabáse el viento del río
¿Dónde estás con tus ojos celestes?
Oh pulpera que no fuiste mía
¡Cómo lloran por ti las guitarras!
Las guitarras de Santa Lucía
Die Pulpera von Santa Lucía
Sie war blond und ihre himmelblauen Augen
Spiegelten die Herrlichkeiten des Tages
Und sie sang wie eine Nachtigall
Die Pulpera von Santa Lucía
Sie war die Blume der alten Gemeinde
Wer war der Gaucho, der sie nicht liebte?
Die Soldaten aus vier Kasernen
Seufzten in der Pulpería
Der Mazorquero-Sänger sang für sie
Mit einem süßen Seufzen der Laute
An dem Gitter, das nach Jasmin roch
Im Hof, der nach Diamelas duftete
Mit der Seele liebe ich dich, Pulpera
Und eines Tages wirst du mein sein
Während die Nächte des Viertels füllen
Die Gitarren von Santa Lucía
Ein Sänger aus Lavalle nahm sie mit
Als das Jahr vierzig zu Ende ging
Ihre himmelblauen Augen leuchten nicht mehr
Die Gemeinde von Santa Lucía
Die Trompeten von Rosas kehrten nicht zurück
Um ihr Vidalas und Himmel zu singen
Am Gitter der Pulpería
Weinten die Jasminblüten vor Eifersucht
Und der Mazorquero-Sänger kehrte zurück
Um im leeren Hof zu singen
Die schmerzliche und letzte Serenade
Die der Wind vom Fluss mit sich nahm
Wo bist du mit deinen himmelblauen Augen?
Oh Pulpera, die du nicht mein warst
Wie weinen für dich die Gitarren!
Die Gitarren von Santa Lucía
Escrita por: Enrique Maciel / Héctor Pedro Bloomberg