Noite Mágica
Noite magica, estrelas sussurram
Ar fresco, Lua projeta sombras longas
Vento suave, folhas dançam em sinfonia
Amor floresce, sob olhar da Lua, almas se entrelaçam
Nasce amor sob a luz da Lua
Noites mágicas, onde corações se abraçam
Estrelas guiam, vento suspira
Nasce amor sob a luz da Lua
Flores dormem, cidades adormecem
A noite revela um romance, sem nome
Lua cheia, silêncio reina
Noites mágicas, onde amores se formam
Nasce amor sob a luz da Lua
Noites mágicas, onde corações se abraçam
Estrelas guiam, vento suspira
Nasce amor sob a luz da Lua
Ela sorri, ele sorri
Silêncio, apenas o vento sussurra
Um beijo, uma promessa
Noites mágicas, onde amores se formam
Nasce amor sob a luz da Lua
Noites mágicas, onde corações se abraçam
Estrelas guiam, vento suspira
Nasce amor sob a luz da Lua
Nasce amor sob a luz da Lua
Noites mágicas, onde corações se abraçam
Estrelas guiam, vento suspira
Nasce amor sob a luz da Lua
Noche Mágica
Noche mágica, estrellas susurran
Aire fresco, la Luna proyecta sombras largas
Viento suave, hojas bailan en sinfonía
El amor florece, bajo la mirada de la Luna, las almas se entrelazan
Nace el amor bajo la luz de la Luna
Noches mágicas, donde los corazones se abrazan
Las estrellas guían, el viento suspira
Nace el amor bajo la luz de la Luna
Las flores duermen, las ciudades se adormecen
La noche revela un romance, sin nombre
Luna llena, el silencio reina
Noches mágicas, donde los amores se forman
Nace el amor bajo la luz de la Luna
Noches mágicas, donde los corazones se abrazan
Las estrellas guían, el viento suspira
Nace el amor bajo la luz de la Luna
Ella sonríe, él sonríe
Silencio, solo el viento susurra
Un beso, una promesa
Noches mágicas, donde los amores se forman
Nace el amor bajo la luz de la Luna
Noches mágicas, donde los corazones se abrazan
Las estrellas guían, el viento suspira
Nace el amor bajo la luz de la Luna
Nace el amor bajo la luz de la Luna
Noches mágicas, donde los corazones se abrazan
Las estrellas guían, el viento suspira
Nace el amor bajo la luz de la Luna
Escrita por: Imanuel Pereira