Psicologia de Um Vencido
Eu, filho do carbono e do amoníaco.
Monstro de escuridão e rutilância,
Sofro, desde a epgênesis da infância,
A influência dos signos do zodíaco.
Profundissimamente hipocondríaco,
Este ambiente me causa repugnância...
Sobe-me à boca uma ânsia analógica à ânsia
Que se escapa da boca de um cardíaco.
Já o verme - este operário das ruínas -
Que o sangue podre das carnificinas
Come, e a vida em geral declara guerra,
Anda a espreitar meus olhos para roê-los,
E há de deixar-me apenas os cabelos,
Na frialidade inorgânica da terra.
Psicología de un Vencido
Yo, hijo del carbono y del amoníaco.
Monstruo de oscuridad y resplandor,
Sufro, desde la infancia,
La influencia de los signos del zodíaco.
Profundamente hipocondríaco,
Este ambiente me causa repugnancia...
Me sube a la boca un deseo análogo al deseo
Que escapa de la boca de un cardíaco.
Ya el gusano - este obrero de las ruinas -
Que la sangre podrida de las carnicerías
Come, y la vida en general declara guerra,
Anda acechando mis ojos para roerlos,
Y solo dejará mis cabellos,
En la frialdad inorgánica de la tierra.