Uno Come Tanti Interludio
Eh, chi sono?
Sono un uomo come tanti, con una famiglia, un cane, due figli bellissimi...
e pensate che quando erano piccoli volevano sempre stare col papà.
Mi chiamavano: "Papà, papà"... Dio mio che ricordi.
Da quando vanno a scuola invece, addio...
sono cambiati dal giorno alla notte, sembrano due cyborg sembra che stiano seguendo un corso di inquadramento...
pensate ragionano allo stesso modo, sembrano svuotati e quando vedono il presidente in TV sorridono e fanno un cenno quasi servile con la testa. Oh mio Dio.
Poveri bambini miei, poveretti.
Mia moglie, mah, mia moglie...
non ne parliamo nemmeno, parla come la televisione; è completamente immersa in quel suo harem videoludico tanto da dimenticarsi sistematicamente della mia presenza...
parla con il televisore, parla parla parla...
però, IO non esisto; entro, esco... non ci sono...
eh vabbè, io gli ho voluto pure bene e gliene voglio tuttora...
mah, io sono uno spirito libero e non posso essere mai un numero di un codice...
eh, che fare?
Magari mi porteranno al ministero dell'amore per guarirmi, mah... io non li aspetterò, no...
e sapete che vi dico?
Che preferisco premere il tasto rosso e dare via al processo di autodistruzione...
Uno Come Tanti Interludio
Eh, ¿quién soy?
Soy un hombre como muchos, con una familia, un perro, dos hijos hermosos...
y piensen que cuando eran pequeños siempre querían estar con papá.
Me llamaban: 'Papá, papá'... Dios mío, qué recuerdos.
Pero desde que van a la escuela, adiós...
han cambiado de la noche a la mañana, parecen dos cyborgs, como si estuvieran siguiendo un curso de entrenamiento...
piensen que razonan de la misma manera, parecen vacíos y cuando ven al presidente en la TV sonríen y hacen un gesto casi servil con la cabeza. Oh Dios.
Mis pobres hijos, pobrecitos.
Mi esposa, bueno, mi esposa...
ni siquiera hablemos de ella, habla como la televisión; está completamente inmersa en su harén de videojuegos al punto de olvidarse sistemáticamente de mi presencia...
habla con el televisor, habla habla habla...
pero YO no existo; entro, salgo... no estoy...
bueno, les he querido mucho y todavía les quiero...
bueno, yo soy un espíritu libre y nunca puedo ser solo un número de un código...
eh, ¿qué hacer?
Quizás me llevarán al ministerio del amor para curarme, bueno... yo no los esperaré, no...
y saben qué les digo?
Que prefiero presionar el botón rojo y dar inicio al proceso de autodestrucción...