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Andejo

Jari Terres

Andejo

Um povoadito que fica, com olhos longe da estrada
Nesta rotina calada, cumprindo mansa a sua sina
A noite pousa a neblina, sobre um negro desabado
Que esconde o velho passado, nos fiapos brancos da crina
Há um ressabio pela estrada, silente contendo as mágoas
Silêncios da madrugada, somente a tropa das águas
Que vão seguindo o caminho, mudando o rumo por conta
Feito o meu próprio destino, se o fim da vida me aponta

Cada rincão tem sua gente, seus campeiros e andarilhos
Se me tocou o destino, levar a vida em trompada
Tenho certeza da estrada, mas incertezas por diante
Levo de marca um semblante, entristecendo a mirada
Outrora ouvi cantigas, de um calmo choro de basto
Na tropa batendo casco, empoeirando a mirada
Lembro da antiga morada, sombreada por paraísos
E de um lindo sorriso, dos lábios doces da amada

E nesta sina de andante, no meu consolo de estrada
Bandeio as horas por diante, pois fiz da pampa a morada
Ranchito de corredor, com a quincha firme do céu
E a alma de domador, de rédea frouxa a loléu
Cada rincão tem sua gente, seus campeiros e andarilhos
Se me tocou o destino, levar a vida em trompada
Tenho certeza da estrada, mas incertezas por diante
Levo de marca um semblante, entristecendo a mirada

Andejo

Un pequeño pueblo que se queda, con los ojos lejos del camino
En esta rutina callada, cumpliendo mansa su destino
La noche posa la neblina, sobre un negro desgastado
Que esconde el viejo pasado, en los mechones blancos de la crin
Hay un resabio por el camino, silente conteniendo las penas
Silencios de la madrugada, solo la tropa de las aguas
Que van siguiendo el camino, cambiando el rumbo por cuenta
Como mi propio destino, si el fin de la vida me señala

Cada rincón tiene su gente, sus gauchos y caminantes
Si me tocó el destino, llevar la vida a trompicones
Tengo certeza del camino, pero incertidumbres por delante
Llevo marcado un semblante, entristeciendo la mirada
Antes escuchaba canciones, de un tranquilo llanto de basto
En la tropa golpeando cascos, empolvando la mirada
Recuerdo la antigua morada, sombreada por paraísos
Y de una hermosa sonrisa, de los dulces labios de la amada

Y en esta suerte de andariego, en mi consuelo de camino
Paso las horas por delante, pues hice de la pampa mi morada
Rancho de corredor, con el techo firme del cielo
Y el alma de domador, de rienda suelta al loléu
Cada rincón tiene su gente, sus gauchos y caminantes
Si me tocó el destino, llevar la vida a trompicones
Tengo certeza del camino, pero incertidumbres por delante
Llevo marcado un semblante, entristeciendo la mirada

Escrita por: Edilberto Teixeira