395px

Éxodo

João do Sul

Exodo

Ora, estes são os nomes dos filhos de israel, que entraram no egito; entraram com jacó, cada um com a sua família:
2 rúben, simeão, levi, e judá;
3 issacar, zebulom e benjamim;
4 dã e naftali, gade e aser.
5 todas as almas, pois, que procederam da coxa de jacó, foram setenta; josé, porém, já estava no egito.
6 morreu, pois, josé, e todos os seus irmãos, e toda aquela geração.
7 depois os filhos de israel frutificaram e aumentaram muito, multiplicaram-se e tornaram-se sobremaneira fortes, de modo que a terra se encheu deles.
8 entrementes se levantou sobre o egito um novo rei, que não conhecera a josé.
9 disse ele ao seu povo: eis que o povo de israel é mais numeroso e mais forte do que nos.
10 eia, usemos de astúcia para com ele, para que não se multiplique, e aconteça que, vindo guerra, ele também se ajunte com os nossos inimigos, e peleje contra nós e se retire da terra.
11 portanto puseram sobre eles feitores, para os afligirem com suas cargas. assim os israelitas edificaram para faraó cidades armazéns, pitom e ramessés.
12 mas quanto mais os egípcios afligiam o povo de israel, tanto mais este se multiplicava e se espalhava; de maneira que os egípcios se enfadavam por causa dos filhos de israel.
13 por isso os egípcios faziam os filhos de israel servir com dureza;
14 assim lhes amarguravam a vida com pesados serviços em barro e em tijolos, e com toda sorte de trabalho no campo, enfim com todo o seu serviço, em que os faziam servir com dureza.
15 falou o rei do egito às parteiras das hebréias, das quais uma se chamava sifrá e a outra puá,
16 dizendo: quando ajudardes no parto as hebréias, e as virdes sobre os assentos, se for filho, matá-lo-eis; mas se for filha, viverá.
17 as parteiras, porém, temeram a deus e não fizeram como o rei do egito lhes ordenara, antes conservavam os meninos com vida.
18 pelo que o rei do egito mandou chamar as parteiras e as interrogou: por que tendes feito isto e guardado os meninos com vida?
19 responderam as parteiras a faraó: é que as mulheres hebréias não são como as egípcias; pois são vigorosas, e já têm dado à luz antes que a parteira chegue a elas.
20 portanto deus fez bem às parteiras. e o povo se aumentou, e se fortaleceu muito.
21 também aconteceu que, como as parteiras temeram a deus, ele lhes estabeleceu as casas.
22 então ordenou faraó a todo o seu povo, dizendo: a todos os filhos que nascerem lançareis no rio, mas a todas as filhas guardareis com vida.

Éxodo

Ora, estos son los nombres de los hijos de Israel que entraron en Egipto; entraron con Jacob, cada uno con su familia:
2 Rubén, Simeón, Leví y Judá;
3 Isacar, Zabulón y Benjamín;
4 Dan y Neftalí, Gad y Aser.
5 Todas las almas, entonces, que procedieron de la cadera de Jacob, fueron setenta; José, sin embargo, ya estaba en Egipto.
6 Murió, entonces, José, y todos sus hermanos, y toda aquella generación.
7 Luego los hijos de Israel fructificaron y aumentaron mucho, se multiplicaron y se volvieron sumamente fuertes, de modo que la tierra se llenó de ellos.
8 Mientras tanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José.
9 Les dijo a su pueblo: he aquí que el pueblo de Israel es más numeroso y más fuerte que nosotros.
10 Vamos, usemos astucia con él, para que no se multiplique, y suceda que, viniendo la guerra, también se una con nuestros enemigos, y pelee contra nosotros y se retire de la tierra.
11 Por lo tanto, pusieron sobre ellos capataces para afligirlos con sus cargas. Así los israelitas edificaron para el faraón ciudades almacenes, Pitón y Ramsés.
12 Pero cuanto más los egipcios afligían al pueblo de Israel, tanto más este se multiplicaba y se dispersaba; de manera que los egipcios se enfadaban a causa de los hijos de Israel.
13 Por eso los egipcios hacían servir con dureza a los hijos de Israel;
14 así les amargaban la vida con pesados servicios en barro y en ladrillos, y con toda clase de trabajo en el campo, en fin, con todo su servicio, en que los hacían servir con dureza.
15 Habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una llamada Sifrá y la otra Puá,
16 diciendo: cuando ayuden en el parto a las hebreas, y las vean sobre los asientos, si es hijo, mátenlo; pero si es hija, vivirá.
17 Sin embargo, las parteras temían a Dios y no hicieron como el rey de Egipto les ordenó, sino que conservaban a los niños con vida.
18 Por lo que el rey de Egipto mandó llamar a las parteras e interrogarlas: ¿por qué han hecho esto y guardado a los niños con vida?
19 Respondieron las parteras a Faraón: es que las mujeres hebreas no son como las egipcias; son vigorosas y ya han dado a luz antes de que la partera llegue a ellas.
20 Por lo tanto, Dios bendijo a las parteras. Y el pueblo se multiplicó y se fortaleció mucho.
21 También sucedió que, como las parteras temieron a Dios, él les dio familias.
22 Entonces Faraón ordenó a todo su pueblo, diciendo: a todos los hijos que nazcan los echaréis al río, pero a todas las hijas las guardaréis con vida.

Escrita por: