Crente Chorão
Há momentos que o crente não canta, nem ora.
Há momentos que o crente não ri, só chora.
É chorando que ele fala tudo o que preciso.
E o Espírito Santo intercede junto ao Altíssimo.
Há momentos que parece que o céu esta fechado.
E o crente pensa que Deus não esta mais do seu lado.
Há momentos que o crente não vê a solução.
Esse crente se torna então um crente chorão.
Pode chorar que ainda resta uma lágrima.
Seu choro pra Deus é bem mais que mil palavras.
Pode chorar que a resposta logo vem.
Vitória pra você Deus tem e chega na hora.
Quando não tiver mais solução,
Quando seus sonhos vierem ao chão,
Deus manda vitória pra esse crente chorão.
A Bíblia conta a história de Ana que muito chorou.
Pra receber sua grande vitória lágrimas derramou.
E Agar que em pleno deserto também lamentou
E Deus enviou um anjo e a ela consolou.
Há momentos que parece que o céu esta fechado.
E o crente pensa que Deus não esta mais do seu lado.
Há momentos que o crente não vê a solução.
Esse crente se torna então um crente chorão.
Pode chorar que ainda resta uma lágrima.
Seu choro pra Deus é bem mais que mil palavras.
Pode chorar que a resposta logo vem.
Vitória pra você Deus tem e chega na hora.
Quando não tiver mais solução,
Quando seus sonhos vierem ao chão,
Deus manda vitória pra esse crente chorão.
Creyente Llorón
Hay momentos en los que el creyente no canta, ni ora.
Hay momentos en los que el creyente no ríe, solo llora.
Es llorando que él dice todo lo que necesito.
Y el Espíritu Santo intercede junto al Altísimo.
Hay momentos en los que parece que el cielo está cerrado.
Y el creyente piensa que Dios ya no está de su lado.
Hay momentos en los que el creyente no ve la solución.
Este creyente se convierte entonces en un creyente llorón.
Puede llorar que aún queda una lágrima.
Su llanto para Dios vale más que mil palabras.
Puede llorar que la respuesta llega pronto.
Victoria para ti Dios tiene y llega en el momento.
Cuando no haya más solución,
Cuando tus sueños se desplomen,
Dios envía la victoria para este creyente llorón.
La Biblia cuenta la historia de Ana que lloró mucho.
Para recibir su gran victoria derramó lágrimas.
Y Agar que en pleno desierto también lamentó
Y Dios envió un ángel y la consoló.
Hay momentos en los que parece que el cielo está cerrado.
Y el creyente piensa que Dios ya no está de su lado.
Hay momentos en los que el creyente no ve la solución.
Este creyente se convierte entonces en un creyente llorón.
Puede llorar que aún queda una lágrima.
Su llanto para Dios vale más que mil palabras.
Puede llorar que la respuesta llega pronto.
Victoria para ti Dios tiene y llega en el momento.
Cuando no haya más solución,
Cuando tus sueños se desplomen,
Dios envía la victoria para este creyente llorón.