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Todavía Hay Estrellas En Tu Mirada

Jorge Palma

Ainda Há Estrelas No Teu Olhar

Sei que estás a sofrer,
que o teu homem foi-se embora outra vez,
partiu como um furacão
e tu pensas no bem que ele te fez...
tentas dormir -
mas o teu sono parece ter voado com ele
e a noite colou-se às tuas costas,
tão escura como um pesadelo.

Mas, ouve bem, meu amor:
não é tarde para sorrires outra vez.
Ainda há estrelas no teu olhar.

E tu, conta lá como foi daquela vez
que te deitaram abaixo.
Não foi granada nem bala, não...
foi a perda de um pequeno tacho.
Pobre de ti -
ficaste a refilar na bicha para um lugar ao sol(pois foi)
Continuas na sombra
e o teu corpo está cada vez mais mole.

Mas, ouve bem, meu irmão:
Não é tarde para sorrires outra vez.
Ainda há estrelas no teu olhar

A ti, conheci-te num bar,
conversei contigo á beira do rio.
O teu casaco era de peles
mas nos teus olhos havia frio.
Tu queres ser quem és -
mas o teu velho quer que sejas engenheiro
e tu sentes-te só
como uma agulha num palheiro.

Mas, ouve bem, meu irmão:
Não é tarde para sorrires outra vez.
Ainda há estrelas no teu olhar

Todavía Hay Estrellas En Tu Mirada

Sé que estás sufriendo,
que tu hombre se fue otra vez,
se fue como un huracán
y tú piensas en el bien que te hizo...
intentas dormir -
pero tu sueño parece haber volado con él
y la noche se pegó a tu espalda,
tan oscura como una pesadilla.

Pero, escucha bien, mi amor:
no es tarde para que vuelvas a sonreír.
Todavía hay estrellas en tu mirada.

Y tú, cuéntame cómo fue aquella vez
que te derribaron.
No fue una granada ni una bala, no...
fue la pérdida de una pequeña olla.
Pobre de ti -
quedaste quejándote en la fila por un lugar al sol (pues fue).
Sigues en la sombra
y tu cuerpo está cada vez más débil.

Pero, escucha bien, hermano mío:
no es tarde para que vuelvas a sonreír.
Todavía hay estrellas en tu mirada.

A ti, te conocí en un bar,
conversé contigo junto al río.
Tu abrigo era de pieles
pero en tus ojos había frío.
Quieres ser quien eres -
pero tu viejo quiere que seas ingeniero
y te sientes solo
como una aguja en un pajar.

Pero, escucha bien, hermano mío:
no es tarde para que vuelvas a sonreír.
Todavía hay estrellas en tu mirada

Escrita por: Jorge Palma