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Erbe für einen gauchokind - Teil III -

José Larralde

Herencia pa' un hijo gaucho - Parte III -

Soná guitarra pampera
que preciso tu tristeza,
encerrame en la tibieza
de tu embrujo celestial,
que en esta gota de sal
es un gaucho el que te besa.

En el divino torrente
de tu eterno divagar,
tal vez se logre ensamblar
mi copla lenta y tristona,
y en gravísimas bordonas
al cielo quiera llegar.

Si me falta por sobrarme
lo que me sobra al faltar,
si no me puedo ensartar
en tu madero dolido,
del camino recorrido
sé que nada ha de quedar.

De tu boca sentí el beso
mas dulce y mas soñador.
De tu seno vibrador
el respiro que es umbroso
y hasta me sentí celoso
del zorzal que te anidó.

Que bueno saber que soy
prolongación de tu ser,
que lindo sería saber
si mañana cuando muera
con restos de tu madera
en árbol vuelva a nacer.

Que culpa tiene mi canto
que un gaucho sea su dueño,
si fue el gaucho que en su ceño
depositó su confianza,
¿cómo puede la esperanza
saber si es grande o pequeño?

Nadie sabe más que yo
con mi defecto y virtú
adonde llega la luz
y adonde no ha de llegar,
quien no me quiera escuchar
me ayudará con la cruz.

Quien enseñe lo aprendido
aprende por enseñar.
Quien se larga a caminar
y quien camina hace rato
no ha de importarle el zapato
por más que duela al andar.

Cada hombre sabe mucho
de lo poco que aprendió.
No vale por lo que dio
sino por lo que ha de dar,
o mucho habrá de llorar
la madre que lo parió.

Cuando el brazo, pasa y queda
el sudor que lo empapó,
cuando el pescuezo dolió
por tragar un pan reseco,
del tiempo el manto es un fleco
en la historia que lo historió.

Quizás nadie quiso darle
mas que olvido a su recuerdo.
Y algo peor, por no saberlo
el hombre desagradece
y en los ojos de las reses
fija los suyos el cuervo.

Antigua forma de andar
recostao pa´no caerse
el hombre por no atreverse
se atreve a cosas tremendas.
A veces los hace a sabiendas
y sin saberlo otras veces.

Y de puro acostumbrao
camina sin saber donde
y casi siempre responde
al primer grito de alerta.
La vaca que entra en la huerta
sabe que no, pero come.

Nadie se asombre ni piense
que soy un maleducao.
Nadie se vea incomodao,
ni nadie se crea ofendido.
Tan solo pienso y les digo
algunas que yo he pasao.

El que quiere que me atienda
y el que no, que se haga el oso.
No las voy de refaloso
porque no nací pescao.
Camino sobre un pasao
limpio, sano y respetuoso.

Siempre tuve por costumbre
y por pura convicción,
ser ante todo varón
sin dobleces, ni mentiras,
por eso es que alzo mi lira
libre, cual vuelo e´gorrión.

Jamás pretendió mi canto
ser castigo pa´ninguno.
En reflexión me consumo
y en reflexión se baraja,
que el que tuvo cola e´paja
solito le brotó el humo.

Tal vez ni podría mi copla
y ojalá Dios sucediera
cantarle al gato, a la pera
o al pan de la buena mesa,
y en vez de cantar tristezas
alegrías verdaderas.

A naides le ha de doler
la verdad si la conoce.
Tal vez no le cause goce,
tal vez le incube rencor
pero es pior ese dolor
porque su alma reconoce.

No hay cárcel mas verdadera
pa´l hombre que tiene Dios
que ser sordo a toda voz
y ser mudo a toda oreja.
El alma se pone vieja
sin consuelo y sin perdón.

Hay paciencias y hay resignos
hay tiempo y hay comunión.
Cada hombre es el patrón
de la cosa mas inmensa.
Si cultiva su vergüenza
estibará comprensión.

A lo mejor ya lo he dicho
y caigo en la redundancia,
pero con mucha constancia
y repitiendo se saca;
redundanciando las vacas
se engrandecen las estancias.

Por eso a veces repito
las cosas que ayer ya dije.
El repetir no me aflige
porque lo viejo es lo nuevo:
todas la aves dan huevos
después el hombre es el que elige.

¿Pa´que via decir buen
día si eso ya lo dije ayer?.
Hay cosas que habré de ver
y hay otras que ya la he vistos;
repite su canto el mixto
por ayer, hoy y después.

También se repite el sol
y la luna y las estrellas,
el mostrador, las botellas
el viento y los aguaceros,
y en el canto verdadero
se van repitiendo huellas.

Que no haya mal entendido,
en esto de repetir.
Cada uno habrá de seguir
por donde mejor le cuadre.
Ansí lo pensó mi madre
por eso es que estoy aquí.

Yo siento, pienso y me doy
pero me doy sin usura,
no me gusta la gordura
que suebra porque molesta,
y antes de pechar la cuesta
bajo a tantiar la montura.

No sé como ni porque sé como
y porque es que sé,
sé que el agua es pa´la sed
y el fuego pa´dar calor
y sé que todo lo pior
es mejor verlo otra vez.

Varias razones me doy
y cada una va conmigo.
Yo soy mi propio testigo,
mi fiscal, mi defensor,
y mi juez es el honor
de todo aquel que he vivido.

Nadie me puede juzgar
si no tiene un buen derecho
que valga por lo que ha hecho
y esté bien reconocido.
No acepto que un comedido
me dé aserrín por afrecho.

Quiero que le cueste poco
entender mi explicación.
A veces por barrigón
no alcanza a prender el cinto,
por eso es que se lo pinto
flaquito pero fuertón.

Mi copla no ha de tener
riquezas del inteleto.
Reconozco lo imperfecto
o que alguien me pueda tachar,
pero en sentir y verdad
por sano me juego el resto.

No puede tener maldá
que por maldá fue sufriendo
y yo explicarle pretendo
que el que hace mal a sabiendas,
siempre le chingan las priendas
y vive echando remiendos.

Siempre el hombre ha de pensar
que en cada mala intención
da lugar a un resfalón
que puede ser perdicioso:
todo campo es resfaloso
si no se tiene razón.

Se cansa el hombre de ver
cosas que ver no quisiera:
alambrados y tranqueras
que a veces quieren pararlo.
Pero el macho ha de bandiarlos
y ha de d´ir pa´donde quiera.

Es muy triste que el temor
encarcele el sentimiento,
es muy triste estar contento
pa´disimular tristezas.
De los pies a la cabeza
crece todo por adentro.

Y mal ha de conseguir
paz y consuelo el maleta,
siempre andará a las gambetas
viviendo de lo emprestao:
a mí también me ha pasao
por una triste galleta.

Todo tiene su motivo
y yo lo tuve también.
Todo comienza por bien
pero termina mal hecho.
Todo camino derecho
duebla pa´l que anda a pie.

No se duebla la conciencia
porque eso no tiene precio.
Y yo que lo fui de recio
un día baje la cabeza
y coseche pa´tristezas,
solo ironía y disprecio.

Pero todo ha de servir
pa´ esperiencia verdadera:
Se atora la volcadera
por nueva o por oxidada,
pero las leguas aradas
le ponen brillo endeveras.

Del cielo viene la luz
pero el hombre la reparte
y aunque hay luz en todas partes
algunos viven a oscuras.
Pero si hay luz en la achura
lo demás es cosa aparte.

Ninguno ha de hacer conciente
lo que no quiere que le hagan.
Las estrellas que se apagan
son penas del firmamento,
y yo pienso pa´mi adentro:
¡Dios , dale luz a mi alma!.

No sé si podrá entender
adonde quiero llegar.
Algunos ven sin mirar
algunos miran sin ver,
y yo doy mi parecer
por cuenta mía nomás.

Se lo dije alguna vez
y se lo vuelvo a decir.
Y a de poderlo alvertir
sin que se le haga complejo;
no quiero darle consejos,
solo mostrarle un sentir.

Cuesta mucho comprender
los sentimientos ajenos.
Todos tenemos de gueno
lo que nos falta de malo,
y a veces, los mismos años
nos confunden el terreno.

Y a la larga o a la corta
y por más vuelta que dea,
las sombras siempre se apean
más rápido que la pata;
nacen junto a la alpargata
y crecen hasta ande desean.

Depende por depender,
todo ser de independencia
depende la providencia,
también lo premeditado.
Depende lo evidenciado
por depender de evidencia.

Todo el igual es distinto
y al ser distinto es igual.
En diferencia cabal
se asemeja a toda cosa.
No nacen rosas de rosas
y sí rosal de rosal.

Nunca se debe envidiar
lo bueno que otro posea.
Trate de ganarlo y vea
que sea justo y merecido:
el plato bien conseguido
ni se eructa, ni patea.

Cuando tenga un entripao,
no se quede con las ganas.
Es fiero pensar macanas
y tragar por no escupir,
a ningún lado ha de d´ir
gorgoreando como rana.

Por favor, no se me olvide
y que esto quede latente
defienda con uña y diente
la libertad de su tierra:
recuerde que en toda
yerra esta la trebe caliente.

Tal vez a Usted no le importe
las cosas que yo he pasao.
Tal vez de puro educao
me soporta el argumento,
pero si piensa que es cuento
se va hundir en el pecao.

Tengo cosas pa´historiar
como el libro más mentao.
Algunas las he pasao,
otras he visto pasar,
en cosas de rilatar
estoy bien autorizao.

Dios me puso en esta huella
y Dios me enseño a versiar.
Él me enseño a recordar
y a mirar pa´los costaos,
pero si me he equivocao,
la culpa es mía nomás.

Y a más le quiero aclarar
pa´su sentir y criterio
que aunque me larguen los perros
y me muerdan los garrones,
seguiré con mis razones
hasta el mismo cementerio.

Tal vez mi última morada
sea en algún nubarrón
o si consigo el perdón
y Dios me hace la gauchada,
en mis pampas fachinadas
dormirá mi corazón.

Y el día que clave la guampa
y mi cuerpo se agusane.
El día que se desgrane
la espiga de mi osamenta,
sólo Dios me hará la cuenta,
porque a él le entrego mis vales.

Por eso m´hijo la herencia
que yo le pueda dejar
si es que le llega a quedar
de mis deudas un haber,
si no las quiere perder,
Dios se la ha de administrar.

A lo mejor queda un saldo
de errores que cometí.
Si llegara a ser ansí,
no tenga empacho en decirlo,
tal vez llegue a maldecirlo
si me quisiera encubrir.

No niegue mi voluntad
por mas que adentro le duela
encubrir es mala escuela,
por eso la estoy negando;
si yo viví equivocando
no quiero ser sanguijuela.

No sé si podré dejar algo
que pueda servir.
Sé que no puedo parir
por haber nacido macho,
pero no olvide muchacho
que yo ayude a concebir.

Por eso, m´hijo repito
que consejos no le doy,
el canto que canto hoy
y el canto que ayer canté,
mañana lo cantaré
de puro criollo que soy.

Erbe für einen gauchokind - Teil III -

Kling, Gitarre, die du schwingst,
ich brauche deinen Schmerz,
umschließe mich in der Wärme
deines himmlischen Zaubers,
denn in diesem Tropfen Salz
ist es ein Gaucho, der dich küsst.

Im göttlichen Strom
deines ewigen Wanderns,
mag es gelingen, zu vereinen
meine langsame, traurige Melodie,
und in schweren Bordunen
möchte ich zum Himmel gelangen.

Wenn mir fehlt, was ich habe,
und ich nicht fassen kann,
wenn ich mich nicht einhaken kann
in dein schmerzendes Holz,
von dem zurückgelegten Weg
weiß ich, dass nichts bleiben wird.

Von deinem Mund fühlte ich den Kuss,
so süß und so träumerisch.
Von deinem vibrierenden Busen
der Atem, der schattig ist,
und ich fühlte sogar Eifersucht
auf den Zorzal, der bei dir nistete.

Wie schön zu wissen, dass ich
eine Fortsetzung deines Seins bin,
wie schön wäre es zu wissen,
ob ich morgen, wenn ich sterbe,
mit Resten deines Holzes
als Baum wiedergeboren werde.

Was kann mein Gesang dafür,
wenn ein Gaucho sein Besitzer ist,
wenn es der Gaucho war, der in seiner Stirn
sein Vertrauen setzte,
wie kann die Hoffnung
wissen, ob sie groß oder klein ist?

Niemand weiß mehr als ich
mit meinem Fehler und meiner Tugend,
wo das Licht ankommt
und wo es nicht ankommen wird,
wer mich nicht hören will,
hilft mir mit dem Kreuz.

Wer das Gelernte lehrt,
lernt durch das Lehren.
Wer sich auf den Weg macht
und wer schon lange geht,
dem wird der Schuh egal sein,
so sehr es beim Gehen schmerzt.

Jeder Mensch weiß viel
von dem Wenigen, das er gelernt hat.
Es zählt nicht, was er gegeben hat,
sondern was er geben wird,
oder viel wird die Mutter weinen,
die ihn geboren hat.

Wenn der Arm vorbeigeht und bleibt,
der Schweiß, der ihn durchnässt,
wenn der Nacken schmerzt
vom Schlucken eines trockenen Brotes,
ist der Mantel der Zeit ein Fetzen
in der Geschichte, die ihn erzählt.

Vielleicht wollte niemand ihm geben
als nur Vergessen für seine Erinnerung.
Und etwas Schlimmeres, weil er es nicht wusste,
vergißt der Mensch
und in den Augen der Rinder
fixiert der Rabe seine eigenen.

Alte Art zu gehen,
angelehnt, um nicht zu fallen,
das Mensch wagt sich nicht,
wagt sich an schreckliche Dinge.
Manchmal tut er es wissentlich
und manchmal unbewusst.

Und aus reiner Gewohnheit
geht er, ohne zu wissen, wohin,
und fast immer antwortet er
auf den ersten Alarmruf.
Die Kuh, die in den Garten geht,
weiß, dass sie nicht soll, aber frisst.

Niemand soll sich wundern oder denken,
dass ich unhöflich bin.
Niemand soll sich unwohl fühlen,
noch soll sich jemand beleidigt fühlen.
Ich denke nur und sage ihnen
einige Dinge, die ich erlebt habe.

Wer will, dass ich mich um ihn kümmere,
und wer nicht, der kann sich wie ein Bär verhalten.
Ich mache keine großen Worte,
weil ich nicht als Fisch geboren wurde.
Ich gehe auf einem sauberen,
gesunden und respektvollen Weg.

Ich hatte immer die Gewohnheit
und aus reiner Überzeugung,
vor allem ein Mann zu sein
ohne Doppeldeutigkeiten oder Lügen,
deshalb erhebe ich meine Leier
frei, wie der Flug eines Spatzes.

Mein Gesang wollte niemals
eine Strafe für jemanden sein.
In Reflexion verbrauche ich mich
und in Reflexion wird geworfen,
wer einen Haufen Stroh hatte,
hat selbst den Rauch herausgebracht.

Vielleicht könnte mein Lied
und hoffentlich geschieht es,
für die Katze, die Birne
oder das Brot vom guten Tisch singen,
und anstatt Traurigkeiten zu singen
wahrhaftige Freuden.

Es wird niemanden schmerzen,
die Wahrheit zu kennen.
Vielleicht bringt es kein Vergnügen,
vielleicht bringt es Groll,
aber dieser Schmerz ist schlimmer,
weil seine Seele es erkennt.

Es gibt kein Gefängnis wahrer
für den Menschen, der Gott hat,
als taub für jede Stimme
und stumm für jedes Ohr zu sein.
Die Seele wird alt,
ohne Trost und ohne Vergebung.

Es gibt Geduld und es gibt Resignation,
es gibt Zeit und es gibt Gemeinschaft.
Jeder Mensch ist der Meister
von der größten Sache.
Wenn er seine Scham kultiviert,
wird er Verständnis erlangen.

Vielleicht habe ich es schon gesagt
und falle in die Wiederholung,
aber mit viel Beständigkeit
und wiederholend wird es klar;
wiederholend werden die Kühe
vergrößern die Weiden.

Deshalb wiederhole ich manchmal
Dinge, die ich gestern schon gesagt habe.
Das Wiederholen belastet mich nicht,
weil das Alte das Neue ist:
alle Vögel legen Eier,
und der Mensch ist der, der wählt.

Warum sollte ich sagen guten
Tag, wenn ich das schon gestern gesagt habe?
Es gibt Dinge, die ich sehen muss
und andere, die ich schon gesehen habe;
der Mischling wiederholt sein Lied
von gestern, heute und morgen.

Auch die Sonne
und der Mond und die Sterne wiederholen sich,
das Schaufenster, die Flaschen,
der Wind und die Regengüsse,
und im wahren Gesang
wiederholen sich die Spuren.

Es soll kein Missverständnis geben,
in dieser Sache des Wiederholens.
Jeder wird folgen,
wo es ihm am besten passt.
So dachte meine Mutter,
deshalb bin ich hier.

Ich fühle, denke und gebe mich
aber ich gebe mich ohne Maß,
ich mag die Fettleibigkeit nicht,
die überflüssig ist, weil sie stört,
und bevor ich den Hang hinaufgehe,
gehe ich hinunter, um die Satteltasche zu prüfen.

Ich weiß nicht, wie oder warum ich weiß,
und warum ich weiß,
ich weiß, dass das Wasser für den Durst ist
und das Feuer, um Wärme zu geben
und ich weiß, dass alles Schlechte
besser ist, es noch einmal zu sehen.

Ich gebe mir mehrere Gründe
und jeder geht mit mir.
Ich bin mein eigener Zeuge,
mein Staatsanwalt, mein Verteidiger,
und mein Richter ist die Ehre
von all dem, was ich gelebt habe.

Niemand kann mich richten,
wenn er kein gutes Recht hat,
das zählt für das, was er getan hat
und gut anerkannt ist.
Ich akzeptiere nicht, dass ein Aufdringlicher
mir Sägemehl für Mehl gibt.

Ich möchte, dass es wenig kostet,
meine Erklärung zu verstehen.
Manchmal, weil ich dick bin,
reicht es nicht, um den Gürtel zu schließen,
deshalb male ich ihn
dünn, aber stark.

Mein Lied wird nicht
Reichtümer des Verstandes haben.
Ich erkenne das Unvollkommene
oder dass jemand mich anprangern kann,
aber im Gefühl und in der Wahrheit
setze ich alles auf das Gesunde.

Es kann keine Bosheit haben,
weil es unter Bosheit gelitten hat
und ich möchte ihm erklären,
dass der, der absichtlich Böses tut,
immer die Kleider zerreißt
und lebt, indem er Flicken näht.

Immer wird der Mensch denken,
dass jede böse Absicht
zu einem Ausrutscher führt,
das schädlich sein kann:
jedes Feld ist rutschig,
wenn man keinen Grund hat.

Der Mensch wird müde, Dinge zu sehen,
die er nicht sehen möchte:
Zäune und Tore,
die ihn manchmal aufhalten wollen.
Aber der Mann wird sie umgehen
und wird dorthin gehen, wo er will.

Es ist sehr traurig, dass die Angst
das Gefühl einsperrt,
es ist sehr traurig, glücklich zu sein,
um Traurigkeiten zu verbergen.
Von den Füßen bis zum Kopf
wächst alles von innen.

Und schlecht wird der, der
Frieden und Trost sucht,
immer wird er auf den Beinen sein,
lebend von dem, was geliehen ist:
auch mir ist das passiert
wegen eines traurigen Kekses.

Alles hat seinen Grund
und ich hatte auch einen.
Alles beginnt gut,
aber endet schlecht gemacht.
Jeder gerade Weg
biegt sich für den, der zu Fuß geht.

Das Gewissen biegt sich nicht,
weil das keinen Preis hat.
Und ich, der ich stark war,
senkte eines Tages den Kopf
und erntete nur Traurigkeiten,
nur Ironie und Verachtung.

Aber alles wird nützlich sein
für wahre Erfahrung:
Die Wende wird stecken bleiben,
ob neu oder oxidiert,
aber die gepflügten Längen
bringen wirklich Glanz.

Vom Himmel kommt das Licht,
aber der Mensch verteilt es
und obwohl es überall Licht gibt,
leben einige im Dunkeln.
Aber wenn es Licht in der Weite gibt,
ist der Rest eine andere Sache.

Niemand wird bewusst machen,
was er nicht will, dass man ihm antut.
Die Sterne, die erlöschen,
sind Kummer des Himmels,
und ich denke für mich:
Gott, gib Licht für meine Seele!

Ich weiß nicht, ob er verstehen kann,
wohin ich gelangen will.
Einige sehen, ohne zu schauen,
einige schauen, ohne zu sehen,
und ich gebe meine Meinung
nur für mich selbst.

Ich habe es ihm einmal gesagt
und ich sage es ihm wieder.
Und er wird es bemerken,
ohne dass es kompliziert wird;
ich möchte ihm keine Ratschläge geben,
sondern nur ein Gefühl zeigen.

Es ist sehr schwer, die Gefühle
anderer zu verstehen.
Wir alle haben von Gutem,
was uns an Bösem fehlt,
und manchmal verwirren uns die gleichen Jahre
das Terrain.

Und auf lange oder kurze Sicht
und egal wie oft es sich dreht,
steigen die Schatten immer schneller
als das Bein;
sie entstehen neben dem Schuh
und wachsen, wo sie wollen.

Es hängt davon ab, was abhängt,
jedes Wesen von Unabhängigkeit
hängt von der Vorsehung ab,
auch das Vorgeplante.
Es hängt von dem Evidenten ab,
was von der Evidenz abhängt.

Alles Gleiche ist anders
und im Anderssein ist es gleich.
In der genauen Differenz
ähnelt es allem.
Es wachsen keine Rosen aus Rosen,
aber ein Rosengarten aus einem Rosengarten.

Man sollte niemals beneiden,
was ein anderer hat.
Versuchen Sie, es zu gewinnen und sehen Sie,
dass es gerecht und verdient ist:
Der Teller, der gut erreicht wurde,
weder rülpst noch tritt.

Wenn Sie einen Magenkrampf haben,
bleiben Sie nicht mit den Wünschen.
Es ist schlimm, Unsinn zu denken
und zu schlucken, um nicht auszuspucken,
wohin auch immer es geht,
quakend wie ein Frosch.

Bitte, vergiss mich nicht
und lass dies latent bleiben,
verteidige mit Haut und Haar
die Freiheit deines Landes:
denk daran, dass in jedem
Unkraut die heiße Trebe ist.

Vielleicht interessiert es Sie nicht,
was ich erlebt habe.
Vielleicht erträgt mich
wegen meiner Bildung,
aber wenn Sie denken, es ist eine Geschichte,
werden Sie im Sünde versinken.

Ich habe Dinge zu erzählen,
wie das am meisten erwähnte Buch.
Einige habe ich erlebt,
andere habe ich vorbeiziehen sehen,
bei den Dingen zu erzählen
bin ich gut autorisiert.

Gott stellte mich auf diesen Weg
und Gott lehrte mich zu reimen.
Er lehrte mich, mich zu erinnern
und auf die Küsten zu schauen,
aber wenn ich einen Fehler gemacht habe,
liegt die Schuld nur bei mir.

Und ich möchte Ihnen mehr klarstellen
für Ihr Gefühl und Ihre Meinung,
dass, auch wenn die Hunde mich loslassen
und mich beißen,
ich mit meinen Gründen
bis zum gleichen Friedhof weitermachen werde.

Vielleicht wird meine letzte Ruhestätte
in irgendeinem Gewitter sein
oder wenn ich die Vergebung erlange
und Gott mir den Gefallen tut,
wird mein Herz
in meinen geschmückten Pampas ruhen.

Und am Tag, an dem ich die Hörner
und mein Körper sich zersetzt.
Am Tag, an dem die Ähre
meiner Knochen zerfällt,
wird nur Gott mir die Rechnung machen,
weil ich ihm meine Schulden übergebe.

Deshalb, mein Sohn, das Erbe,
das ich dir hinterlassen kann,
wenn es dir bleibt
von meinen Schulden ein Haben,
wenn du sie nicht verlieren willst,
wird Gott sie verwalten.

Vielleicht bleibt ein Saldo
von Fehlern, die ich gemacht habe.
Wenn es so sein sollte,
hab keine Scheu, es zu sagen,
vielleicht wirst du es verfluchen,
wenn du mich verbergen möchtest.

Leugne meinen Willen nicht,
so sehr es dir innerlich wehtut,
verbergen ist eine schlechte Schule,
deshalb leugne ich es;
wenn ich lebte, indem ich mich irrte,
will ich kein Blutegel sein.

Ich weiß nicht, ob ich etwas hinterlassen kann,
was nützlich sein könnte.
Ich weiß, dass ich nicht gebären kann,
weil ich als Mann geboren wurde,
aber vergiss nicht, Junge,
dass ich half, zu empfangen.

Deshalb, mein Sohn, wiederhole ich,
dass ich dir keine Ratschläge gebe,
das Lied, das ich heute singe
und das Lied, das ich gestern sang,
morgen werde ich es singen
aus reinem Kreolen, der ich bin.

Escrita por: Jose Larralde