395px

Héritage pour un fils de gaucho - Partie III -

José Larralde

Herencia pa' un hijo gaucho - Parte III -

Soná guitarra pampera
que preciso tu tristeza,
encerrame en la tibieza
de tu embrujo celestial,
que en esta gota de sal
es un gaucho el que te besa.

En el divino torrente
de tu eterno divagar,
tal vez se logre ensamblar
mi copla lenta y tristona,
y en gravísimas bordonas
al cielo quiera llegar.

Si me falta por sobrarme
lo que me sobra al faltar,
si no me puedo ensartar
en tu madero dolido,
del camino recorrido
sé que nada ha de quedar.

De tu boca sentí el beso
mas dulce y mas soñador.
De tu seno vibrador
el respiro que es umbroso
y hasta me sentí celoso
del zorzal que te anidó.

Que bueno saber que soy
prolongación de tu ser,
que lindo sería saber
si mañana cuando muera
con restos de tu madera
en árbol vuelva a nacer.

Que culpa tiene mi canto
que un gaucho sea su dueño,
si fue el gaucho que en su ceño
depositó su confianza,
¿cómo puede la esperanza
saber si es grande o pequeño?

Nadie sabe más que yo
con mi defecto y virtú
adonde llega la luz
y adonde no ha de llegar,
quien no me quiera escuchar
me ayudará con la cruz.

Quien enseñe lo aprendido
aprende por enseñar.
Quien se larga a caminar
y quien camina hace rato
no ha de importarle el zapato
por más que duela al andar.

Cada hombre sabe mucho
de lo poco que aprendió.
No vale por lo que dio
sino por lo que ha de dar,
o mucho habrá de llorar
la madre que lo parió.

Cuando el brazo, pasa y queda
el sudor que lo empapó,
cuando el pescuezo dolió
por tragar un pan reseco,
del tiempo el manto es un fleco
en la historia que lo historió.

Quizás nadie quiso darle
mas que olvido a su recuerdo.
Y algo peor, por no saberlo
el hombre desagradece
y en los ojos de las reses
fija los suyos el cuervo.

Antigua forma de andar
recostao pa´no caerse
el hombre por no atreverse
se atreve a cosas tremendas.
A veces los hace a sabiendas
y sin saberlo otras veces.

Y de puro acostumbrao
camina sin saber donde
y casi siempre responde
al primer grito de alerta.
La vaca que entra en la huerta
sabe que no, pero come.

Nadie se asombre ni piense
que soy un maleducao.
Nadie se vea incomodao,
ni nadie se crea ofendido.
Tan solo pienso y les digo
algunas que yo he pasao.

El que quiere que me atienda
y el que no, que se haga el oso.
No las voy de refaloso
porque no nací pescao.
Camino sobre un pasao
limpio, sano y respetuoso.

Siempre tuve por costumbre
y por pura convicción,
ser ante todo varón
sin dobleces, ni mentiras,
por eso es que alzo mi lira
libre, cual vuelo e´gorrión.

Jamás pretendió mi canto
ser castigo pa´ninguno.
En reflexión me consumo
y en reflexión se baraja,
que el que tuvo cola e´paja
solito le brotó el humo.

Tal vez ni podría mi copla
y ojalá Dios sucediera
cantarle al gato, a la pera
o al pan de la buena mesa,
y en vez de cantar tristezas
alegrías verdaderas.

A naides le ha de doler
la verdad si la conoce.
Tal vez no le cause goce,
tal vez le incube rencor
pero es pior ese dolor
porque su alma reconoce.

No hay cárcel mas verdadera
pa´l hombre que tiene Dios
que ser sordo a toda voz
y ser mudo a toda oreja.
El alma se pone vieja
sin consuelo y sin perdón.

Hay paciencias y hay resignos
hay tiempo y hay comunión.
Cada hombre es el patrón
de la cosa mas inmensa.
Si cultiva su vergüenza
estibará comprensión.

A lo mejor ya lo he dicho
y caigo en la redundancia,
pero con mucha constancia
y repitiendo se saca;
redundanciando las vacas
se engrandecen las estancias.

Por eso a veces repito
las cosas que ayer ya dije.
El repetir no me aflige
porque lo viejo es lo nuevo:
todas la aves dan huevos
después el hombre es el que elige.

¿Pa´que via decir buen
día si eso ya lo dije ayer?.
Hay cosas que habré de ver
y hay otras que ya la he vistos;
repite su canto el mixto
por ayer, hoy y después.

También se repite el sol
y la luna y las estrellas,
el mostrador, las botellas
el viento y los aguaceros,
y en el canto verdadero
se van repitiendo huellas.

Que no haya mal entendido,
en esto de repetir.
Cada uno habrá de seguir
por donde mejor le cuadre.
Ansí lo pensó mi madre
por eso es que estoy aquí.

Yo siento, pienso y me doy
pero me doy sin usura,
no me gusta la gordura
que suebra porque molesta,
y antes de pechar la cuesta
bajo a tantiar la montura.

No sé como ni porque sé como
y porque es que sé,
sé que el agua es pa´la sed
y el fuego pa´dar calor
y sé que todo lo pior
es mejor verlo otra vez.

Varias razones me doy
y cada una va conmigo.
Yo soy mi propio testigo,
mi fiscal, mi defensor,
y mi juez es el honor
de todo aquel que he vivido.

Nadie me puede juzgar
si no tiene un buen derecho
que valga por lo que ha hecho
y esté bien reconocido.
No acepto que un comedido
me dé aserrín por afrecho.

Quiero que le cueste poco
entender mi explicación.
A veces por barrigón
no alcanza a prender el cinto,
por eso es que se lo pinto
flaquito pero fuertón.

Mi copla no ha de tener
riquezas del inteleto.
Reconozco lo imperfecto
o que alguien me pueda tachar,
pero en sentir y verdad
por sano me juego el resto.

No puede tener maldá
que por maldá fue sufriendo
y yo explicarle pretendo
que el que hace mal a sabiendas,
siempre le chingan las priendas
y vive echando remiendos.

Siempre el hombre ha de pensar
que en cada mala intención
da lugar a un resfalón
que puede ser perdicioso:
todo campo es resfaloso
si no se tiene razón.

Se cansa el hombre de ver
cosas que ver no quisiera:
alambrados y tranqueras
que a veces quieren pararlo.
Pero el macho ha de bandiarlos
y ha de d´ir pa´donde quiera.

Es muy triste que el temor
encarcele el sentimiento,
es muy triste estar contento
pa´disimular tristezas.
De los pies a la cabeza
crece todo por adentro.

Y mal ha de conseguir
paz y consuelo el maleta,
siempre andará a las gambetas
viviendo de lo emprestao:
a mí también me ha pasao
por una triste galleta.

Todo tiene su motivo
y yo lo tuve también.
Todo comienza por bien
pero termina mal hecho.
Todo camino derecho
duebla pa´l que anda a pie.

No se duebla la conciencia
porque eso no tiene precio.
Y yo que lo fui de recio
un día baje la cabeza
y coseche pa´tristezas,
solo ironía y disprecio.

Pero todo ha de servir
pa´ esperiencia verdadera:
Se atora la volcadera
por nueva o por oxidada,
pero las leguas aradas
le ponen brillo endeveras.

Del cielo viene la luz
pero el hombre la reparte
y aunque hay luz en todas partes
algunos viven a oscuras.
Pero si hay luz en la achura
lo demás es cosa aparte.

Ninguno ha de hacer conciente
lo que no quiere que le hagan.
Las estrellas que se apagan
son penas del firmamento,
y yo pienso pa´mi adentro:
¡Dios , dale luz a mi alma!.

No sé si podrá entender
adonde quiero llegar.
Algunos ven sin mirar
algunos miran sin ver,
y yo doy mi parecer
por cuenta mía nomás.

Se lo dije alguna vez
y se lo vuelvo a decir.
Y a de poderlo alvertir
sin que se le haga complejo;
no quiero darle consejos,
solo mostrarle un sentir.

Cuesta mucho comprender
los sentimientos ajenos.
Todos tenemos de gueno
lo que nos falta de malo,
y a veces, los mismos años
nos confunden el terreno.

Y a la larga o a la corta
y por más vuelta que dea,
las sombras siempre se apean
más rápido que la pata;
nacen junto a la alpargata
y crecen hasta ande desean.

Depende por depender,
todo ser de independencia
depende la providencia,
también lo premeditado.
Depende lo evidenciado
por depender de evidencia.

Todo el igual es distinto
y al ser distinto es igual.
En diferencia cabal
se asemeja a toda cosa.
No nacen rosas de rosas
y sí rosal de rosal.

Nunca se debe envidiar
lo bueno que otro posea.
Trate de ganarlo y vea
que sea justo y merecido:
el plato bien conseguido
ni se eructa, ni patea.

Cuando tenga un entripao,
no se quede con las ganas.
Es fiero pensar macanas
y tragar por no escupir,
a ningún lado ha de d´ir
gorgoreando como rana.

Por favor, no se me olvide
y que esto quede latente
defienda con uña y diente
la libertad de su tierra:
recuerde que en toda
yerra esta la trebe caliente.

Tal vez a Usted no le importe
las cosas que yo he pasao.
Tal vez de puro educao
me soporta el argumento,
pero si piensa que es cuento
se va hundir en el pecao.

Tengo cosas pa´historiar
como el libro más mentao.
Algunas las he pasao,
otras he visto pasar,
en cosas de rilatar
estoy bien autorizao.

Dios me puso en esta huella
y Dios me enseño a versiar.
Él me enseño a recordar
y a mirar pa´los costaos,
pero si me he equivocao,
la culpa es mía nomás.

Y a más le quiero aclarar
pa´su sentir y criterio
que aunque me larguen los perros
y me muerdan los garrones,
seguiré con mis razones
hasta el mismo cementerio.

Tal vez mi última morada
sea en algún nubarrón
o si consigo el perdón
y Dios me hace la gauchada,
en mis pampas fachinadas
dormirá mi corazón.

Y el día que clave la guampa
y mi cuerpo se agusane.
El día que se desgrane
la espiga de mi osamenta,
sólo Dios me hará la cuenta,
porque a él le entrego mis vales.

Por eso m´hijo la herencia
que yo le pueda dejar
si es que le llega a quedar
de mis deudas un haber,
si no las quiere perder,
Dios se la ha de administrar.

A lo mejor queda un saldo
de errores que cometí.
Si llegara a ser ansí,
no tenga empacho en decirlo,
tal vez llegue a maldecirlo
si me quisiera encubrir.

No niegue mi voluntad
por mas que adentro le duela
encubrir es mala escuela,
por eso la estoy negando;
si yo viví equivocando
no quiero ser sanguijuela.

No sé si podré dejar algo
que pueda servir.
Sé que no puedo parir
por haber nacido macho,
pero no olvide muchacho
que yo ayude a concebir.

Por eso, m´hijo repito
que consejos no le doy,
el canto que canto hoy
y el canto que ayer canté,
mañana lo cantaré
de puro criollo que soy.

Héritage pour un fils de gaucho - Partie III -

Sonne guitare pampera
que j'ai besoin de ta tristesse,
ferme-moi dans la douceur
de ton enchantement céleste,
car dans cette goutte de sel
c'est un gaucho qui t'embrasse.

Dans le torrent divin
de ton éternel vagabondage,
t peut-être se réussira
d'assembler ma copla lente et triste,
et dans de graves bordons
je voudrais atteindre le ciel.

S'il me manque ce qui me reste
quand il me manque ce qui me reste,
s'il ne peut pas m'enrouler
dans ton bois blessé,
du chemin parcouru
je sais que rien ne restera.

De ta bouche j'ai senti le baiser
le plus doux et le plus rêveur.
De ton sein vibrant
le souffle qui est ombragé
et même je me suis senti jaloux
du thrush qui t'a nidifié.

Que c'est bon de savoir que je suis
prolongement de ton être,
que ce serait beau de savoir
si demain quand je mourrai
avec des restes de ton bois
je renaîtrai en arbre.

Quelle faute a mon chant
qu'un gaucho soit son maître,
si c'est le gaucho qui a mis
sa confiance sur son front,
comment l'espoir peut-il
savoir s'il est grand ou petit ?

Personne ne sait mieux que moi
avec mon défaut et ma vertu
où la lumière arrive
et où elle ne doit pas arriver,
celui qui ne veut pas m'écouter
m'aidera avec la croix.

Celui qui enseigne ce qu'il a appris
apprend en enseignant.
Celui qui se lance à marcher
et celui qui marche depuis longtemps
ne se soucie pas de la chaussure
même si ça fait mal en marchant.

Chaque homme sait beaucoup
de ce qu'il a appris.
Il ne vaut pas par ce qu'il a donné
mais par ce qu'il doit donner,
sinon la mère qui l'a mis au monde
pleurera beaucoup.

Quand le bras passe et reste
le sueur qui l'a trempé,
quand le cou a fait mal
à cause d'un pain sec,
du temps le manteau est un fil
dans l'histoire qui l'a historié.

Peut-être personne n'a voulu lui donner
plus que l'oubli à son souvenir.
Et quelque chose de pire, par ignorance
l'homme est ingrat
et dans les yeux des bêtes
le corbeau fixe les siens.

Ancienne façon de marcher
appuyé pour ne pas tomber
l'homme par peur de ne pas oser
ose des choses terribles.
Parfois il le fait en connaissance de cause
et sans le savoir d'autres fois.

Et par pure habitude
il marche sans savoir où
et presque toujours répond
au premier cri d'alerte.
La vache qui entre dans le jardin
sait que ce n'est pas bien, mais elle mange.

Que personne ne s'étonne ni ne pense
que je suis mal élevé.
Que personne ne se sente mal à l'aise,
ni que personne ne se sente offensé.
Je pense juste et je dis
quelques-unes que j'ai vécues.

Celui qui veut que je m'occupe de lui
et celui qui ne veut pas, qu'il fasse le ours.
Je ne fais pas de faux-semblants
car je ne suis pas né poisson.
Je marche sur un passé
propre, sain et respectueux.

J'ai toujours eu pour habitude
et par pure conviction,
d'être avant tout un homme
sans duplicité, ni mensonges,
c'est pourquoi je lève ma lyre
libre, comme le vol d'un moineau.

Mon chant n'a jamais prétendu
être un châtiment pour personne.
Dans la réflexion je me consomme
et dans la réflexion se mélange,
que celui qui a eu de la paille
a vu la fumée sortir tout seul.

Peut-être je ne pourrais même pas ma copla
et j'espère que Dieu le fera
chanter au chat, à la poire
ou au pain de la bonne table,
et au lieu de chanter des tristesses
je chanterai de vraies joies.

À personne ne doit faire mal
la vérité si elle la connaît.
Peut-être ne lui apporte-t-elle pas de plaisir,
peut-être lui donne-t-elle du ressentiment
mais cette douleur est pire
car son âme la reconnaît.

Il n'y a pas de prison plus vraie
pour l'homme qui a Dieu
que d'être sourd à toute voix
et d'être muet à toute oreille.
L'âme vieillit
sans consolation et sans pardon.

Il y a des patience et des résignations
il y a du temps et de la communion.
Chaque homme est le patron
de la chose la plus immense.
S'il cultive sa honte
il cultivara la compréhension.

Peut-être je l'ai déjà dit
et je tombe dans la redondance,
mais avec beaucoup de constance
et en répétant on obtient ;
en redondant les vaches
les estancias s'agrandissent.

C'est pourquoi parfois je répète
les choses que j'ai déjà dites hier.
Le répéter ne m'afflige pas
car le vieux est le nouveau :
toutes les oiseaux pondent des œufs
ensuite c'est l'homme qui choisit.

Pourquoi dire bon
jour si je l'ai déjà dit hier ?.
Il y a des choses que je devrai voir
et d'autres que j'ai déjà vues ;
le mixte répète son chant
pour hier, aujourd'hui et demain.

Le soleil se répète aussi
et la lune et les étoiles,
le comptoir, les bouteilles
le vent et les averses,
et dans le chant vrai
les empreintes se répètent.

Qu'il n'y ait pas de malentendu,
dans cette histoire de répétition.
Chacun devra suivre
où cela lui convient le mieux.
Ainsi ma mère l'a pensé
c'est pourquoi je suis ici.

Je sens, je pense et je me donne
mais je me donne sans usure,
je n'aime pas la graisse
qui déborde parce que ça dérange,
et avant de grimper la pente
je descends pour ajuster la selle.

Je ne sais pas comment ni pourquoi je sais comment
et pourquoi je sais,
je sais que l'eau est pour la soif
et le feu pour donner de la chaleur
et je sais que tout ce qui est pire
est mieux de le voir encore.

Plusieurs raisons je me donne
et chacune va avec moi.
Je suis mon propre témoin,
mon procureur, mon défenseur,
et mon juge est l'honneur
de tout ce que j'ai vécu.

Personne ne peut me juger
s'il n'a pas un bon droit
qui vaille pour ce qu'il a fait
et soit bien reconnu.
Je n'accepte pas qu'un bien-pensant
me donne de la sciure pour de la farine.

Je veux que ça lui coûte peu
de comprendre mon explication.
Parfois par ventre trop gros
il n'arrive pas à attacher la ceinture,
c'est pourquoi je la peins
maigre mais costaud.

Ma copla ne doit pas avoir
les richesses de l'intellect.
Je reconnais l'imparfait
ou que quelqu'un puisse me critiquer,
mais en sentiment et en vérité
pour sain je parie le reste.

Il ne peut pas avoir de malice
qui a souffert par malice
et je veux lui expliquer
que celui qui fait le mal en connaissance de cause,
se fait toujours piquer par les vêtements
et vit en rapiéçant.

L'homme doit toujours penser
qu'à chaque mauvaise intention
il y a un glissement
qui peut être nuisible :
tout champ est glissant
s'il n'a pas de raison.

L'homme se fatigue de voir
des choses qu'il ne voudrait pas voir :
clôtures et portails
qui parfois veulent l'arrêter.
Mais le mâle doit les contourner
et doit aller où il veut.

C'est très triste que la peur
enferme le sentiment,
c'est très triste d'être content
pour dissimuler des tristesses.
Des pieds à la tête
tout grandit à l'intérieur.

Et mal il obtiendra
la paix et le réconfort le malheureux,
il marchera toujours en trébuchant
vivant de ce qui est emprunté :
moi aussi ça m'est arrivé
à cause d'un triste biscuit.

Tout a son motif
et je l'ai eu aussi.
Tout commence par le bien
mais finit mal fait.
Tout chemin droit
se plie pour celui qui marche à pied.

La conscience ne se plie pas
car cela n'a pas de prix.
Et moi qui l'ai été de manière forte
un jour j'ai baissé la tête
et j'ai récolté des tristesses,
seulement de l'ironie et du mépris.

Mais tout doit servir
pour une vraie expérience :
la volée se coince
par nouvelle ou par oxydée,
mais les lieues labourées
lui donnent vraiment de l'éclat.

De ciel vient la lumière
mais l'homme la distribue
et même s'il y a de la lumière partout
certains vivent dans l'obscurité.
Mais s'il y a de la lumière dans l'ouverture
le reste est à part.

Personne ne doit faire conscience
de ce qu'il ne veut pas qu'on lui fasse.
Les étoiles qui s'éteignent
sont des peines du firmament,
et je pense pour moi-même :
"Dieu, donne de la lumière à mon âme !".

Je ne sais pas s'il pourra comprendre
où je veux en venir.
Certains voient sans regarder
certains regardent sans voir,
et je donne mon avis
pour mon propre compte seulement.

Je l'ai dit une fois
et je le redis.
Et il doit pouvoir le percevoir
sans que cela lui soit complexe ;
je ne veux pas donner de conseils,
jusqu'à montrer un sentiment.

C'est très difficile de comprendre
les sentiments des autres.
Nous avons tous de bon
ce qui nous manque de mauvais,
et parfois, les mêmes années
nous confondent le terrain.

Et à la longue ou à la courte
et peu importe le nombre de tours,
les ombres se déshabillent
plus vite que la patte ;
elles naissent avec la sandale
et grandissent jusqu'où elles le souhaitent.

Ça dépend de dépendre,
tout être d'indépendance
dépend de la providence,
également de ce qui est prémédité.
Ça dépend de ce qui est évident
pour dépendre de l'évidence.

Tout l'égal est différent
et en étant différent il est égal.
Dans la différence exacte
il ressemble à toute chose.
Les roses ne naissent pas de roses
mais bien un rosier d'un rosier.

On ne doit jamais envier
le bien que l'autre possède.
Essayez de le gagner et voyez
qu'il soit juste et mérité :
le plat bien obtenu
ne rote pas, ni ne donne des coups.

Quand vous avez un mal de ventre,
ne restez pas avec l'envie.
C'est moche de penser des bêtises
et d'avaler pour ne pas cracher,
à aucun endroit ça ne va
gorgouiller comme une grenouille.

S'il vous plaît, n'oubliez pas
et que cela reste latent
défendez avec ongle et dent
la liberté de votre terre :
rappelez-vous que dans toute
herbe il y a la chaleur.

Peut-être cela ne vous importe pas
les choses que j'ai vécues.
Peut-être par pure éducation
vous supportez l'argument,
mais si vous pensez que c'est un conte
vous allez sombrer dans le péché.

J'ai des choses à raconter
comme le livre le plus mentionné.
Certaines je les ai vécues,
d'autres j'ai vu passer,
dans des choses à relater
je suis bien autorisé.

Dieu m'a mis sur cette trace
et Dieu m'a appris à versifier.
Il m'a appris à me souvenir
et à regarder sur les côtés,
mais si je me suis trompé,
la faute est à moi seulement.

Et je veux aussi vous éclaircir
pour votre sentiment et votre critère
que même s'ils lâchent les chiens
et me mordent les fesses,
je continuerai avec mes raisons
jusqu'au même cimetière.

Peut-être ma dernière demeure
sera dans un nuage
ou si je parviens au pardon
et que Dieu me fait la faveur,
dans mes pampas fauchées
mon cœur dormira.

Et le jour où je planterai la corne
et mon corps se décomposera.
Le jour où se désagrégera
l'épi de mes os,
seul Dieu fera le compte,
car je lui remets mes valeurs.

C'est pourquoi, mon fils, l'héritage
que je peux te laisser
s'il te reste
de mes dettes un avoir,
s'il ne veut pas les perdre,
Dieu te les administrera.

Peut-être il reste un solde
d'erreurs que j'ai commises.
S'il devait en être ainsi,
ne sois pas gêné de le dire,
peut-être je finirai par le maudire
s'il voulait me cacher.

Ne nie pas ma volonté
même si ça te fait mal à l'intérieur
cacher c'est une mauvaise école,
c'est pourquoi je la nie ;
si j'ai vécu en me trompant
je ne veux pas être une sangsue.

Je ne sais pas si je pourrai laisser quelque chose
qui puisse servir.
Je sais que je ne peux pas enfanter
pour être né homme,
mais n'oublie pas, garçon
que j'ai aidé à concevoir.

C'est pourquoi, mon fils, je répète
que je ne te donne pas de conseils,
le chant que je chante aujourd'hui
et le chant que j'ai chanté hier,
demain je le chanterai
par pur créole que je suis.

Escrita por: Jose Larralde