Das Narrenschiff
Es fährt ein Schiff schon seit vielen hundert Jahren
durch diese Welt mit Lust und Hochmut.
Es hält den Kurs durch die Riffe und Gefahren,
am Steuer steht die Eitelkeit.
An seinem Mast weht die Fahne nach dem Winde.
Der Horizont versinkt im Fieber.
Im wilder Hast tanzen Narren in der Runde,
wo der Betrug vor Tugend steht.
Sie fahren endlos, sie fahren zeitlos,
sie fahren traumlos dahin.
Sie halten fest an verstaubtem Aberglauben.
Es schillert bunt die Maskerade.
Sie feiern laut, mit maskierten blinden Augen
das trübe Fest der Unterwelt.
Es liegen schon neue Gäste auf der Lauer.
Und dir wird kalt, wenn sie dir winken.
Und wie zum Hohn jagen Winde, treiben Schauer
das Narrenschiff, das nie versinkt.
El barco de los locos
Hace cientos de años que navega un barco
por este mundo con placer y soberbia.
Mantiene su rumbo entre arrecifes y peligros,
en el timón está la vanidad.
En su mástil ondea la bandera al viento,
el horizonte se sumerge en la fiebre.
Con prisa salvaje, los locos bailan en círculo,
donde el engaño prevalece sobre la virtud.
Navegan sin fin, navegan sin tiempo,
navegan sin sueños.
Se aferran a viejas supersticiones polvorientas.
Brilla colorida la mascarada.
Celebran ruidosamente, con ojos ciegos enmascarados,
el oscuro festín del inframundo.
Ya hay nuevos invitados al acecho.
Y te enfrías cuando te hacen señas.
Y como burla, los vientos persiguen, las lluvias empujan
el barco de los locos, que nunca se hunde.