395px

Abuelo Hijo

Kiko Casotti

Avôhai

Um velho cruza a soleira
De botas longas, de barbas longas
De ouro o brilho do seu colar
Na laje fria onde quarava
Sua camisa e seu alforje
De caçador...

Oh! Meu velho e Invisível
Avôhai!
Oh! Meu velho e Indivisível
Avôhai!

Neblina turva e brilhante
Em meu cérebro coágulos de sol
Amanita matutina
E que transparente cortina
Ao meu redor...

E se eu disser
Que é meio sabido
Você diz que é bem pior
E pior do que planeta
Quando perde o girassol...

É o terço de brilhante
Nos dedos de minha avó
E nunca mais eu tive medo
Da porteira
Nem também da companheira
Que nunca dormia só...

Avôhai!
Avô e Pai
Avôhai!

O brejo cruza a poeira
De fato existe
Um tom mais leve
Na palidez desse pessoal
Pares de olhos tão profundos
Que amargam as pessoas
Que fitar...

Mas que devem sua vida
Sua alma na altura que mandar
São os olhos, são as asas
Cabelos de Avôhai...

Na pedra de turmalina
E no terreiro da usina
Eu me criei
Voava de madrugada
E na cratera condenada
Eu me calei
Se eu calei foi de tristeza
Você cala por calar
E calado vai ficando
Só fala quando eu mandar...

Rebuscando a consciência
Com medo de viajar
Até o meio da cabeça do cometa
Girando na carrapeta
No jogo de improvisar
Entrecortando
Eu sigo dentro a linha reta
Eu tenho a palavra certa
Prá doutor não reclamar...

Avôhai! Avôhai!

Abuelo Hijo

Un anciano cruza el umbral
Con botas largas, barba larga
Brillando su collar de oro
En la fría losa donde secaba
Su camisa y su alforja
De cazador...

¡Oh! Mi viejo e invisible
Abuelo Hijo
¡Oh! Mi viejo e indivisible
Abuelo Hijo!

Niebla turbia y brillante
En mi cerebro coágulos de sol
Amanita matutina
Y qué cortina transparente
A mi alrededor...

Y si digo
Que es medio sabido
Tú dices que es mucho peor
Y peor que un planeta
Cuando pierde el girasol...

Es el rosario brillante
En los dedos de mi abuela
Y nunca más tuve miedo
De la cancela
Ni tampoco de la compañera
Que nunca dormía sola...

Abuelo Hijo!
Abuelo y Padre
Abuelo Hijo!

El pantano cruza el polvo
De hecho existe
Un tono más ligero
En la palidez de esta gente
Pares de ojos tan profundos
Que amargan a las personas
Que miran...

Pero le deben su vida
Su alma a quien mande
Son los ojos, son las alas
Cabellos de Abuelo Hijo...

En la piedra de turmalina
Y en el patio de la fábrica
Yo crecí
Volaba de madrugada
Y en la cratera condenada
Me callé
Si me callé fue de tristeza
Tú callas por callar
Y callado te quedas
Solo hablas cuando yo mando...

Rebuscando la conciencia
Con miedo de viajar
Hasta el centro de la cabeza del cometa
Girando en la peonza
En el juego de improvisar
Interrumpiendo
Sigo en línea recta
Tengo la palabra correcta
Para que el doctor no se queje...

¡Abuelo Hijo! ¡Abuelo Hijo!

Escrita por: Zé Ramalho