395px

Viva La Vida

Klostertaler

Viva La Vita

Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, des leben is a Freud.
Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, merci für heut.
Die Berg in meiner Nähe und i ganz fest geborgen
in a'm Tal, wie's Ebenbild vom Paradies.
Im Wald und auf den Wiesen noch meine Kinderträume,
jedes Haus a echtes Zeichen für des, was Heimat is.

Den Dorf, wo i anklopf treff ich Freunde.
Wenn i Kummer hätt,
wär'n sie für mich bereit.
Ja, so a leben, des kann nur bedeuten:
Ich hab alles Glück der Erde
und i spür für alle Zeit.

Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, des leben is a Freud.
Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, merci für heut.

Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, des leben is a Freud.
Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, merci für heut.

Und lockt mi s'Abenteuer mal wieder in die Ferne
nehm ich mit, was mei'm daheim an Power gibt.
Geht's meinem Ziel engegen
dann packt's mit tief da drinnen
und i fühl mi wie ein Adler, der übern Himmel fliegt.

Denn dort, wo i ankomm treff ich Freunde
mit a'm Herzen, das mit mir durchs Feuer geht.
So a Rückhalt macht mi zum Riesen
und i kann es kaum erwarten bis des Überg'fühl entsteht:

Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, des leben is a Freud.
Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, merci für heut.

Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, des leben is a Freud.
Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, merci für heut.

Und auch morgen sind wir noch Freunde,
mit a'm Herzen, das mit mir durchs Feuer geht.
So a Rückhalt macht mi zum Riesen
und i kann es kaum erwarten bis des Überg'fühl entsteht:

Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, des leben is a Freud.
Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, merci für heut.

Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, des leben is a Freud.
Die Arm in die Höh, Viva la vita,
des Leben is prima, merci für heut.

Viva La Vida

Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, el vivir es una alegría.
Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, gracias por hoy.

La montaña cerca de mí y me siento completamente protegido
en un valle, como el reflejo del paraíso.
En el bosque y en los prados aún mis sueños de niñez,
cada casa es un verdadero símbolo de lo que es el hogar.

En el pueblo, donde llamo a la puerta, encuentro amigos.
Si tuviera problemas,
estarían listos para mí.
Sí, una vida así solo puede significar:
tengo toda la felicidad del mundo
y la siento por siempre.

Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, el vivir es una alegría.
Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, gracias por hoy.

Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, el vivir es una alegría.
Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, gracias por hoy.

Y si la aventura me llama de nuevo lejos,
llevaré conmigo la fuerza de mi hogar.
Cuando me acerco a mi destino,
se apodera de mí profundamente
y me siento como un águila que vuela por el cielo.

Porque allí, donde llego, encuentro amigos
con un corazón que atraviesa el fuego conmigo.
Ese apoyo me hace gigante
y apenas puedo esperar a que surja esa sensación abrumadora:

Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, el vivir es una alegría.
Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, gracias por hoy.

Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, el vivir es una alegría.
Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, gracias por hoy.

Y también mañana seguiremos siendo amigos,
con un corazón que atraviesa el fuego conmigo.
Ese apoyo me hace gigante
y apenas puedo esperar a que surja esa sensación abrumadora:

Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, el vivir es una alegría.
Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, gracias por hoy.

Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, el vivir es una alegría.
Con el brazo en alto, Viva la vida,
el vivir es genial, gracias por hoy.

Escrita por: Uwe Altenried