395px

Abuela

Konstantin Wecker

Oma

Oma kumm, mir müaßn geh, ´s werd abbaut.
Hast a wirklich nix mehr steh, hast nachgschaugt?
Muaßt versteh, die neien Mieter warten,
und die ham scho lang die bessern Karten.

Oma, sag mir liaber, sag mir, was i macha ko.
Mach jetzt gschwind, die Möbelpacker lacha scho.
Oide Leit san heitzutag blamabel,
und wia oide Häuser unrentabel.

Oma, ja, i woaß, da hast dei Lebn verbracht.
Da herin hat di mei Muatter scho zur Oma gmacht.
In dem Bett da, woaßt as, is da Opa gstorbn -
siebzig Winter san mit dir da drin zum Frühling wordn.

Oma, hat koan Sinn, wenn ma si gegan Fortschritt wehrt.
Wer koa Geld hat, is heut bloß die Hälften wert.
Immerhin, die neie Wohnung is am Stadtrand draußt,
und i führ dir jeden Tag dein Wasti aus,
i versprichs.

Oma, bittschön ja, i hab ja a a Wuat
und muaß zuagebn, i versteh di guat,
und am liabsten dad i mit dir sitzenbleibn
und dös ganze Gschwerl aus unserm Haus vertreibn.

Aber irgendwie kriagn die uns immer wieder raus.
Die ham an längern Atem, ja, ja die haltn länger aus.
Liaber samma stolz, geh weiter, pack dei Glump -
wenn i ihn triff, an Hauswirt, speib i ihn o, den Lump,
I versprichs.

Wehr di, Oma, wehr di, laß di außatragn,
dene sollt ma doch koa Schand ersparn.
Und i glaub, an seine Schmerzen tragn,
is am End no besser wia koa Herz mehr habn.
1 versprichs.

Abuela

Abuela querida, tenemos que irnos, van a demoler.
¿No te queda nada más, has revisado?
Debes entender, los nuevos inquilinos esperan,
y ellos ya tienen las mejores cartas.

Abuela, dime querida, dime qué puedo hacer.
Hazlo rápido, los mudadores ya están riendo.
Los ancianos hoy en día son vergonzosos,
y como las viejas casas, poco rentables.

Abuela, sí, sé que pasaste tu vida aquí.
Aquí adentro mi madre ya te convirtió en abuela.
En esa cama, sabes, murió el abuelo -
setenta inviernos se convirtieron en primavera contigo dentro.

Abuela, no tiene sentido resistirse al progreso.
Quien no tiene dinero, hoy en día vale la mitad.
Al menos, el nuevo departamento está en las afueras de la ciudad,
y cada día saco a pasear a tu perro,
te lo prometo.

Abuela, por favor, sí, también tengo rabia
y debo admitir, te entiendo bien,
y preferiría quedarme contigo
y echar a toda esa escoria de nuestra casa.

Pero de alguna manera siempre nos sacan.
Ellos tienen más resistencia, sí, aguantan más.
Mejor estamos orgullosos, sigue adelante, empaca tus cosas -
si lo veo, al casero, lo escupiré, al sinvergüenza,
te lo prometo.

Protégete, abuela, protégete, no te dejes llevar,
a ellos no deberíamos ahorrarles la vergüenza.
Y creo que soportar su dolor,
al final es mejor que no tener más corazón.
Te lo prometo.

Escrita por: Konstantin Wecker