Unto Wormfeast Flesh
Cursed is he that heareth the words of the gospel of wrath
For he hath a new Sun within him that shineth so bright
So the smoke of his torment shall ascend forever
There is a word that teacheth our hands to war
To bring forth the day that man dawneth anew
To rejoice upon the death of the known world
To turn the lamb of God unto wormfeast flesh
A thousand voices speak through me
Yet the words are always the same
There is a word that setteth our hearts aflame
To devour the Sun and to fade the stars
To curse the mind and to burn the flesh
To reverse the order of life triumphant
These are the words that need to be spoken aloud
These are the words written in our hearts
Expressed through life infested flesh
Heralding glorious song of Omega
The birth of abomination: An avatar of death
Cursed is who readeth, and cursed is who heareth
For the black seed of pestilence hath already been sown
Hasta la carne festín de gusanos
Maldito es aquel que escucha las palabras del evangelio de la ira
Pues tiene un nuevo Sol dentro de él que brilla tan brillante
Así que el humo de su tormento ascenderá por siempre
Hay una palabra que enseña nuestras manos a la guerra
A traer el día en que el hombre amanece de nuevo
A regocijarse en la muerte del mundo conocido
A convertir el cordero de Dios en festín de gusanos
Mil voces hablan a través de mí
Aún así, las palabras son siempre las mismas
Hay una palabra que enciende nuestros corazones
A devorar al Sol y desvanecer las estrellas
A maldecir la mente y quemar la carne
A revertir el orden de la vida triunfante
Estas son las palabras que necesitan ser pronunciadas en voz alta
Estas son las palabras escritas en nuestros corazones
Expresadas a través de la carne infestada de vida
Anunciando la gloriosa canción de Omega
El nacimiento de la abominación: Un avatar de la muerte
Maldito es quien lee, y maldito es quien escucha
Pues la semilla negra de la pestilencia ya ha sido sembrada