Desde que tu mirada cruzó la mía
He conocido un mundo tan diferente
Y desde aquel instante vi claramente
Cómo de pronto mi suerte cambiaría
Antes me preocupó tanta tontería
Que casi se me escapa lo que había enfrente
Ese cariño tuyo que finalmente
Se convirtió en el pan de todos mis días
Sé que en la vida no existe la certeza
Pero aún así yo tengo mis convicciones
Tu compañía y nuestras conversaciones
Son el alivio para cualquier tristeza
Cuando entraste a mi mundo fue una sorpresa
Dándole cuerda a todas mis ilusiones
Puede que no encontremos explicaciones
Y si las hay, da igual, pues no me interesan
Encontraré siempre la ternura
En tu querer y en nuestra locura
Y olvidaré toda la amargura
En el placer de tanta dulzura