El viejo León
Hace un rato
Quince años de desgracia
Mi viejo León
Que te fuiste
Al paraíso
Del acordeón
Partiste a buen ritmo
A ver si el bastrin-
gue y la java
Habían conservado
El derecho de ciudadanía
En Jehová
Quince años pronto
Que con música a cuestas
Te ibas
A dirigir el baile
En el amigable
De los fuegos fatuos
En este asilo
Por santa Cecilia
Perdónanos
Por no haber
Valorado
Tu biniou.
Es un error
Pero a los músicos
De acordeón
Jamás
Los ponen
En el Panteón
Mi viejo, debiste
Conformarte con
El campo de nabos,
Sin grandes fanfarrias
Y sin pompones
Y sin aves
Pero los amigos
Seguían el cortejo fúnebre
Con el corazón apretado
Riendo
Para fingir
Que no lloraban
Y en nuestros corazones
Pobre músico
De acordeón
Hace, en verdad,
Mucho menos frío
Que en el Panteón.
Desde que, mi viejo,
En lo más alto del cielo
Has encontrado tu lugar
Ha corrido
Agua bajo los
Puentes de nuestra ciudad.
Los buenos chicos
De la calle de Van-
ve a la Gaîté
Uno tras otro
Al capricho de las olas
Fueron llevados
Pero ninguno de ellos
Olvidó
Su tiempo pasado
Todos se quedaron
Del lado de
Los pensamientos
Todos esos pierrots
Tienen el corazón apesadumbrado
Mi viejo León
Al escuchar
El más mínimo
Canto de acordeón.
¿Qué tiempo hace
Entre los amables
Del más allá?
¿Los músicos
Finalmente han encontrado
El tono?
Y el vino tinto
¿No lo hace
Mejor?
¿Ser servido
En los viñedos
Del Señor?
Si de vez en cuando
Una dama de antaño
Se deja besar
Seguramente, papá
No te arrepientes
de haber pasado
Y si Dios
Ama un poco
El acordeón
En el firmamento
Seguramente te sientes
A gusto
Mi viejo León.