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Día de Todos los Santos

Leichenwetter

Allerseelen

Die Männlein, Weiblein, traurige Gesellen,
Sie streuen heute Blumen blau und rot
Auf ihre Grüfte, die sich zag erhellen.
Sie tun wie arme Puppen vor dem Tod.

O! wie sie hier voll Angst und Demut scheinen,
Wie Schatten hinter schwarzen Büschen stehn.
Im Herbstwind klagt der Ungebornen Weinen,
Auch sieht man Lichter in der Irre gehn.

Das Seufzen Liebender haucht in Gezweigen
Und dort verwest die Mutter mit dem Kind.
Unwirklich scheinet der Lebendigen Reigen
Und wunderlich zerstreut im Abendwind.

Ihr Leben ist so wirr, voll trüber Plagen.
Erbarm' dich Gott der Frauen Höll' und Qual,
Und dieser hoffnungslosen Todesklagen.
Einsame wandeln still im Sternensaal.

Día de Todos los Santos

Los hombrecitos, mujercitas, compañeros tristes,
Hoy esparcen flores azules y rojas
Sobre sus tumbas, que titilan con timidez.
Actúan como pobres muñecos ante la muerte.

¡Oh! cómo aquí parecen llenos de miedo y humildad,
Como sombras que se esconden detrás de arbustos negros.
En el viento otoñal se escucha el llanto de los no nacidos,
También se ven luces vagando en la locura.

El susurro de los amantes se desvanece entre las ramas,
Y allí se descompone la madre con el niño.
Parece irreal el baile de los vivos
Y extrañamente disperso en el viento nocturno.

Su vida es tan confusa, llena de tristes aflicciones.
Ten piedad, Dios, de las penas y tormentos de las mujeres,
Y de estos lamentos de muerte sin esperanza.
Los solitarios caminan en silencio en el salón estrellado.

Escrita por: Georg Trakl