Onde Está Deus?
Eu não estou morto
Ainda não me apaguei
Nas sombras eu me escondi, mas a luz não me apagou
Nos dizeres da minha voz, a vida ainda ressoou
Sou chama que não se apaga, sou vento a soprar
Em cada passo que dou, é prova de que estou a lutar
Lutar numa batalha perdida com o sangue da morte
A foice e o corte é sempre o refúgio dos inocentes
Compaixão com a terra abominada por monstros cruéis
Que destroem tudo falando que estão fazendo seus papéis
No horizonte, as bandeiras tremulam ao vento
Corações aprisionados, sob um único pensamento
Caminhos de fé distorcida, falsas promessas
Em um mundo de seitas, onde poucos podem acreditar
Com livros na mão e dúvidas na mente
Ele busca a verdade, mas a fé é distante
Entre teorias e sombras, um dilema a encarar
No silêncio da razão, não consegue acreditar
No silêncio da noite, um sábio a pensar
Luz de mil livros, mas sem onde parar
Caminha nas sombras, busca a verdade
Entre rimas de ciência e a fé que é realidade
Oh, Deus, onde estás, em meio à razão?
Tuas mãos criaram, mas onde a conexão?
Existem perguntas que o tempo não apaga
Das dúvidas que dançam, a mente se traga
Versos de um pensador que não se conforma
Na busca incessante, a alma se transforma
Olhos na vastidão, estrelas a brilhar
E se o Criador não está a escutar?
Entre as páginas do mundo, se perde a voz
A lógica é forte, mas e se há algo a mais?
Questiona o destino, a dor, e o amor
Na busca de respostas para um eterno clamor
Oh, Deus das ideias, escute a razão
Mas mesmo sem certezas, sigo a questionar
Pois, no fundo, do ser, é preciso amar
Batalhar até o último homem na guerra perdida
Se esconder numa trincheira esperando a bala inimiga
Clamar por socorro e não ser escutado
Raios cortam o céu, o chão a tremer
Corações em estilhaços, só o som do sofrer
Cidades em ruínas, fumaça a subir
E a mão de Deus parece não existir
Gritos perdidos, entre bombas e dor
Esperança apagada, sem voz, sem amor
As lágrimas caindo, regam a terraplanagem
E em cada conflito, ecoa a mensagem
Oh, Deus, onde estás? Com o olhar distante
As almas clamando, em batalha constante
A fé se esvai nas balas que voam
E a oração é um sussurro que a guerra atuar
Rios de tristeza, mares de aflição
Os povos se levantam em busca de uma razão
Mas por que o silêncio quando a dor é profunda?
Na tristeza da guerra, a esperança se afunda
Uma sinfonia de destruição invade o ar
Mas na escuridão, ainda posso sonhar
Que um dia a luz vencerá essa sombra voraz
E que Deus escutará, o clamor da paz
Ninguém será salvo numa seita secreta
Por mais discreta que possa ser
Não há momentos de saudades
Não há momentos de boas vontades
Acabou as esperanças
Acabou a misericórdia
Acabou a alegria
Acabou a vida
¿Dónde Está Dios?
No estoy muerto
Aún no me he apagado
En las sombras me escondí, pero la luz no me ha borrado
En las palabras de mi voz, la vida aún resonó
Soy llama que no se apaga, soy viento al soplar
En cada paso que doy, es prueba de que estoy a luchar
Luchar en una batalla perdida con la sangre de la muerte
La guadaña y el corte son siempre el refugio de los inocentes
Compasión por la tierra abominada por monstruos crueles
Que destruyen todo diciendo que están haciendo su papel
En el horizonte, las banderas ondean al viento
Corazones aprisionados, bajo un único pensamiento
Caminos de fe distorsionada, falsas promesas
En un mundo de sectas, donde pocos pueden creer
Con libros en mano y dudas en la mente
Él busca la verdad, pero la fe está distante
Entre teorías y sombras, un dilema a enfrentar
En el silencio de la razón, no puede creer
En el silencio de la noche, un sabio a pensar
Luz de mil libros, pero sin dónde parar
Caminando en las sombras, busca la verdad
Entre rimas de ciencia y la fe que es realidad
Oh, Dios, ¿dónde estás, en medio de la razón?
Tus manos crearon, pero ¿dónde está la conexión?
Existen preguntas que el tiempo no borra
De las dudas que bailan, la mente se atrapa
Versos de un pensador que no se conforma
En la búsqueda incesante, el alma se transforma
Ojos en la vastedad, estrellas a brillar
¿Y si el Creador no está escuchando?
Entre las páginas del mundo, se pierde la voz
La lógica es fuerte, pero ¿y si hay algo más?
Cuestiona el destino, el dolor y el amor
En la búsqueda de respuestas para un eterno clamor
Oh, Dios de las ideas, escucha la razón
Pero incluso sin certezas, sigo cuestionando
Porque, en el fondo, del ser, es necesario amar
Luchar hasta el último hombre en la guerra perdida
Esconderse en una trinchera esperando la bala enemiga
Clamar por ayuda y no ser escuchado
Rayos cortan el cielo, el suelo tiembla
Corazones en pedazos, solo el sonido del sufrir
Ciudades en ruinas, humo al subir
Y la mano de Dios parece no existir
Gritos perdidos, entre bombas y dolor
Esperanza apagada, sin voz, sin amor
Las lágrimas cayendo, riegan la terraplanagem
Y en cada conflicto, resuena el mensaje
Oh, Dios, ¿dónde estás? Con la mirada distante
Las almas clamando, en batalla constante
La fe se desvanece en las balas que vuelan
Y la oración es un susurro que la guerra actúa
Ríos de tristeza, mares de aflicción
Los pueblos se levantan en busca de una razón
Pero ¿por qué el silencio cuando el dolor es profundo?
En la tristeza de la guerra, la esperanza se hunde
Una sinfonía de destrucción invade el aire
Pero en la oscuridad, aún puedo soñar
Que un día la luz vencerá esta sombra voraz
Y que Dios escuchará, el clamor de la paz
Nadie será salvado en una secta secreta
Por más discreta que pueda ser
No hay momentos de añoranza
No hay momentos de buenas intenciones
Se acabaron las esperanzas
Se acabó la misericordia
Se acabó la alegría
Se acabó la vida
Escrita por: Leonardo de Souza Martins