Novo
Elevo olhos para o monte de onde meu socorro vem.
A esperança pressuponha espera logo vem o Rei.
A palavra iluminará, o caminho estreito a lar.
A promessa não falhará.
Mas a meia noite o céu se abre no horizonte.
A luz que enche toda a terra é o Rei.
Acordam os que dormem no Senhor.
O choro torna-se louvor e todo olho vê.
Se a morte me silenciar ainda não é o fim.
Minha fé não vê um Cristo morto, mas que ressurgiu.
E a canção do cordeiro vai ressoar como alto mar.
Justos são teus caminhos Pai.
Mas a meia noite o céu se abre no horizonte.
A luz que enche toda a terra é o Rei.
Acordam os que dormem no Senhor.
O choro torna-se em louvor e todo olho vê.
Vê o cordeiro de Deus que está em seu Santo trono.
Veja, tudo se fez novo.
Mas a meia noite o céu se abre no horizonte.
A luz que enche toda a terra é o Rei.
Acordam os que dormem no Senhor.
O choro torna-se em louvor e todo olho vê.
O vê!
Veja, tudo se fez novo.
Nuevo
Elevo mis ojos hacia la montaña de donde viene mi ayuda.
La esperanza presupone que la espera pronto llegará el Rey.
La palabra iluminará el estrecho camino hacia el hogar.
La promesa no fallará.
Pero a medianoche el cielo se abre en el horizonte.
La luz que llena toda la tierra es el Rey.
Despiertan los que duermen en el Señor.
El llanto se convierte en alabanza y todo ojo ve.
Si la muerte me silencia, aún no es el fin.
Mi fe no ve a un Cristo muerto, sino que resucitó.
Y la canción del Cordero resonará como el mar alto.
Justos son tus caminos, Padre.
Pero a medianoche el cielo se abre en el horizonte.
La luz que llena toda la tierra es el Rey.
Despiertan los que duermen en el Señor.
El llanto se convierte en alabanza y todo ojo ve.
Ve al Cordero de Dios que está en su Santo trono.
Mira, todo se ha hecho nuevo.
Pero a medianoche el cielo se abre en el horizonte.
La luz que llena toda la tierra es el Rey.
Despiertan los que duermen en el Señor.
El llanto se convierte en alabanza y todo ojo ve.
¡Lo ve!
Mira, todo se ha hecho nuevo.