Palanquero
Tosado contra o sabugo
Com ares de pulseador
Troca orelha, sona as ventas
Pescoceiro e sentador
Entre o cavalo e o ginete
Que gaucho palanqueador!
Uma faixa branca e celeste
Outras desta pampa e flor
Escora o brilho da prata
De um cuchillo carneador
E um sombreiro copa alta
Mescla de poeira e suor
Um aporreado que senta
Outro dá um tirão e se bolca
Algum não chega ao palanque
Mas arredado se solta
Pra um gaucho palanqueador
A situação pouco importa
Pra um gaucho palanqueador
A situação pouco importa
A estopa meia esfiapada
Esconde o botão da flor
De um buçal forte torcido
Desses bem aguentador
E a mão golpeia o cogote
Pra ajeitar algum sentador
A estopa meia esfiapada
Esconde o botão da flor
Comungam do mesmo credo
Sabem de espinho e de flor
Do potro manso ao palanque
Daquele mais roncador
Do índio que soca a cama
E do que dá vuelta de honor
Tapeia no más, tapeia
Bem na tábua do pescoço
Que o tampão da espora grande
Hay quem floreie por gosto
Porque a experiência da doma
Vem estampada no rosto
Palanquero
Tosado contra el tallo
Con aires de pulidor
Cambia oreja, suena las ventas
Cuello y sentador
Entre el caballo y el jinete
¡Qué gaucho palanqueador!
Una faja blanca y celeste
Otras de esta pampa y flor
Sostiene el brillo de la plata
De un cuchillo carnicero
Y un sombrero copa alta
Mezcla de polvo y sudor
Uno aporreado que se sienta
Otro da un tirón y se vuelca
Alguno no llega al palenque
Pero apartado se suelta
Para un gaucho palanqueador
La situación poco importa
Para un gaucho palanqueador
La situación poco importa
La estopa medio deshilachada
Esconde el botón de la flor
De un bozal fuerte retorcido
De esos bien aguantadores
Y la mano golpea el cogote
Para acomodar algún sentador
La estopa medio deshilachada
Esconde el botón de la flor
Comulgan del mismo credo
Saben de espina y de flor
Del potro manso al palenque
De aquel más roncador
Del indio que golpea la cama
Y del que da vuelta de honor
Tapea no más, tapea
Justo en la tabla del cuello
Que el tapón de la espuela grande
Hay quien florea por gusto
Porque la experiencia de la doma
Viene estampada en el rostro