395px

Die Stunde der Nostalgie

Les Luthiers

La Hora de La Nostalgia

Daniel rabinovich: madammes et messieurs, signora, signori, ositoko, ositaka. iniciamos aquí, y fuera de programa, una nueva emisión de "la hora de la nostalgia", "nostalgy hour", "l'heure de la nostalgie", "l'ora della nostalgia"... ositoko, ositaka. son ya muchos los artistas que han pasado por "la hora de la nostalgia", pero hemos recibido innumerables pedidos de nuestro público solicitándonos la presencia en nuestro programa de un gran artista, aunque sea uno… y hoy hemos podido complacerlos por fin. tenemos esta noche una visita que nos llena de emoción y de recuerdos. se trata de un artista querido, respetado por todos ustedes, famoso autor e intérprete de célebres temas de los años veinte, tales como "plánchame las polainas", "vuelvo a ti pues no encontré nada mejor", la canción que le dedicó a la hermosa actriz deborah duncan, titulada "deborah, la pasión me dévora", y tantos temas que hicieran las delicias de varias generaciones. ya sé que todos saben de quién estoy hablando. tengo el inmenso orgullo de presentarles con su elegancia, sus canciones, su emoción y sus recuerdos al gran josé duval.

(entra marcos haciendo el papel del viejo y desmejorado josé duval)

Daniel rabinovich: señor duval, qué alegría tan grande tenerlo esta noche con nosotros en "la hora de la nostalgia", muchísimas gracias por haber venido.

(marcos interpreta la frase como una despedida y se dispone a salir del escenario, pero daniel lo retiene)

Daniel rabinovich: qué emoción tan especial sentimos los que lo hemos visto tantas veces en el cine. ¡cuántos recuerdos! díganos, señor…

(marcos asiente y pierde el equilibrio, inclinando su cuerpo hacia atrás. todos se asustan y daniel lo sujeta y ayuda a recuperar la posición vertical)

Daniel rabinovich: díganos, señor duval, ¿no lo asalta de vez en cuando la melancolía, la memoria de las cosas perdidas?
Marcos mundstock: es que justamente lo que he perdido es la memoria.
Daniel rabinovich: ¿piensa usted que su arte ha evolucionado en tantos años?
Marcos mundstock: sí, uf, si habrá evolucionaaaa...

(de nuevo pierde el equilibrio hacia atrás y daniel vuelve a sostenerlo. marcos se agarra a daniel para no caerse)

Marcos mundstock: permítame... uf, si habrá evolucionado. yo cuando comencé era lo que se llama un típico artista de mmm... un artista de mmm... un artista de mmm... music hall.
Daniel rabinovich: music hall.
Marcos mundstock: sí, lo que pasa es que a veces se me... (se coloca la dentadura) pero luego con los años mi estilo se fue mmm... mi estilo se fue mmm...
Daniel rabinovich: music hall.
Marcos mundstock: no, se fue enriqueciendo. y vea, el secreto en una carrera tan prlff... en una carrera tan prlff... prlff... en una carrera tan (daniel le sujeta la mandíbula) prolongada, gracias, el secreto es haber sabido mantener siempre el equilibrio. una vez que usted mantiene el equilibrio...

(marcos vuelve a tambalearse hacia atrás y daniel lo sujeta de nuevo. para que no vuelva a suceder, daniel le separa un poco las piernas para que guarde mejor el equilibrio)

Marcos mundstock: fantástico, ya no saben qué inventar. ji, ji...
Daniel rabinovich: ¿y cómo es que sigue actuando todavía?
Marcos mundstock: eso es lo que yo me pregunto.
Daniel rabinovich: ¿cuál es el secreto?
Marcos mundstock: ah, el secreto, sí, sí, escuche: siem... (le tiembla la mano) no, no se preocupe. no, no es que la mano tiemble, lo que pasa es que el resto está quieto... escuche: siempre se tienen veinte años en el... zzzzz... zzzzz...

(marcos se queda dormido y comienza a roncar, hasta que daniel lo despierta tocándole el brazo)

Marcos mundstock: buenos días.
Daniel rabinovich: señor duval, escuchando su voz es inevitable que acuda a nuestra memoria alguno de sus innumerables éxitos, como por ejemplo jeannette…
Marcos mundstock: ¡ah, sí!, jeannette, jeannette… bueno, jeannette fue… hizo furor, porque es una canción que tenía… ¿cuál?
Daniel rabinovich: jeannette, ¿por qué no nos canta unos compases de jeannette?
Marcos mundstock: ah, compases, sí…
Daniel rabinovich: el señor josé duval en: "jeannette".

Marcos mundstock:
Jeannette, jeannette, jeannette,
Cuando pienso en ti, me agita la emoción.
(daniel se acerca por si pierde el equilibrio)
Jeannette, jeannette, jeannette,
Cuando pienso en ti, yo pierdo la razón.
(daniel vuelve a estar atento por si se cae)
Jeannette, jeannette, jeannette,
Cuando pienso en ti, me duele el corazón.
(daniel escucha el corazón de marcos y le dice algo al oido)
Por eso, nunca pienso en ti.

Daniel rabinovich: hablemos un poquito de su juventud, allá por el siglo xii... 1912, de sus primeros romances, de su relación con la bailarina brigitte coco.
Marcos mundstock: ah, ja, ja. bueno, vea, brigitte era mucho más joven que yo... todos son mucho más jóvenes que yo... y nunca olvidaré el día en que me dijo: "josé...", porque ella me decía josé...
Daniel rabinovich: ¿por qué?
Marcos mundstock: porque me llamo josé. ¿qué le pasa, joven? no... me dijo: "josé, pronto seremos tres".
Daniel rabinovich: ¿iba a tener un hijo?
Marcos mundstock: no, iba a tener un amante. ya por ese entonces nuestro hijo tenía cuatro años y era mmm... y era mmm...
Daniel rabinovich: music hall.
Marcos mundstock:¿cómo una criatura va a ser music hall? oiga, de verdad, me preocupa usted, joven. ¿no quiere que le recomiende a mi pediatra? no, nuestro hijo era mmmmuy travieso. y como todo hijo de artista no le gustaba irse a dormir temprano; entonces yo le cantaba para que se durmiera, aaahhh, le cantaba, aahh, le cantaba… hasta que un día me dijo que prefería que le pegase.
Daniel rabinovich: todos recordamos aquella hermosa canción que usted compuso especialmente para ella, titulada "solos brigitte y yo". nos encantaría recordarla.
Marcos mundstock: sí, sí, a mí también.
Daniel rabinovich: el señor josé duval:

Marcos mundstock: el señor josé duval...
Daniel rabinovich: pasa el tiempo y al pasar...

Marcos mundstock: ¡pero me sopla mal usted, hombre!

Pasa el tiempo y al pasar
Borra el antes y el después.
Pero nunca he de olvidar
Lo que ocurrió aquella vez... eh... ¿qué ocurrió?

Daniel rabinovich: entre rosas y gladiolos…

Marcos mundstock:
Entre rosas y gladiolos,
Cuando el sol apareció,
Estábamos al fin solos,
Solos brigitte y… y…
Daniel rabinovich: y yo…
Marcos mundstock: solos brigitte y usted…
Daniel rabinovich: no. yo… usted.
Marcos mundstock: ah, claro, solos brigitte y yo y usted.
Daniel rabinovich: no, señor duval, estaba usted solo.
Marcos mundstock: se ve que brigitte no había venido.

Y allí estaba solo yo
Con el cielo por testigo.
Junté coraje y exclamé:
¡quiero casarme... conmigo!

Daniel rabinovich: muchísimas gracias, señor duval. bueno, para terminar ya con este suplic... con esta entrevista, sabemos que está escribiendo un libro.
Marcos mundstock: ah, sí, ya le han contado lo del libro. sí, bueno, es un libro, digamos... eh... justamente esta mañana estuve en la editorial para el... eh... vio, como ha llovido pero no refresca... y eso es malo... digamos es bueno para el... eh... yo me tengo que abrigar mucho, yo se lo aconsejo a usted también porque llega cierta edad en que uno tiene que cuidarse. siempre voy con el abrigo, la bufanda, el sombrero... el problema es en verano... el médico me dijo que más o menos, como bebo... nada de alcohol, eso sí... solamente en las heridas... eh... cuando... me encontré con un amigo... que hacía mucho tiempo que no lo veía... hacía mucho que no lo veía... bueno, en realidad él tampoco me veía a mí, lo cual compensa de alguna ma...nera... y entonces nos tomamos un copetín ahí en carlos pellegrini, en una época... con carlos pellegrini... y entonces, pobrecito, preocupado porque... eh...una hermana de él, que me dice él, ¿no?, que está desmejorada... yo pensé ¿cómo será? nunca fue gran cosa... ¿usted... usted la conoce, a la hermana de mi amigo? (daniel niega con la cabeza) y entonces, ¿para qué me cuenta todo esto? mire, lo voy a sacar de esta situación incómoda en que se ha metido. tengo una primicia para usted: estoy escribiendo un libro.
Daniel rabinovich: ¿cómo se titula?
Marcos mundstock: ¿qué cosa?
Daniel rabinovich: el libro.
Marcos mundstock: ¿qué libro?
Daniel rabinovich: sabemos que está escribiendo un libro...
Marcos mundstock: ah, sí, discúlpeme, no, ya sé a qué se refiere. no, como yo tengo varios libros escritos... sí, sí, yo ya los compro escritos... sí, vea, para mí un libro si no está escrito... es como si le faltara algo...
Daniel rabinovich: sabemos que está escribiendo un libro...
Marcos mundstock: y dale con el libro... mire, cambiemos de tema; ¿sabe una cosa? estoy escribiendo un libro.
Daniel rabinovich: ¿cómo se llama?
Marcos mundstock: josé duval, a sus órdenes.
Daniel rabinovich: ¿cómo se llama el libro?
Marcos mundstock: y... se le dirá: "¡¡librooo!!"
Daniel rabinovich: no, ¿cuál es el título?
Marcos mundstock: ¡ah, el título! "memorias"
Daniel rabinovich: y debe haber escrito unas cuantas cosas acerca de la hermosa deborah duncan...
Marcos mundstock: ja, ja, ja, ja, ja...
Daniel rabinovich:¿se está riendo o está llorando?
Marcos mundstock: ¡estoy tosiendo! deborah duncan, qué hermosa mujer... y lo sigue siendo, eh? estos días he leído en el periódico que, aún mayorcita, ha sido elegida "miss aniversario".
Daniel rabinovich: no, lo que usted leyó fue "misa aniversario".

(carlos núñez hace gestos de que deborah se fue al cielo, y marcos, sobrecogido, intenta reponerse y se da un golpe en la cabeza con el micrófono)

Marcos mundstock: deborah duncan... mire, acabo de recordar... así de golpe... yo a deborah la conocí en los comienzos de mi carrera, yo a ella la conocí en el mmm... en el mmmm...
Daniel rabinovich: en el veinte, treinta...
Marcos mundstock: ¡no, en el music hall!

(marcos se vuelve hacia atrás para burlarse de daniel con los demás. cuando se acerca de nuevo al micrófono, carlos núñez avisa a daniel para que evite otro golpe en la cabeza. cuando marcos se coloca recto, daniel le pone delante el micrófono, y marcos golpea su cabeza contra él)

Daniel rabinovich: todos recordamos aquella hermosa rumba que usted compuso especialmente para deborah duncan, esa guaracha...
Marcos mundstock: no, no, no. cuidadito con lo que dice, joven, ¿eh?
Daniel rabinovich: esa rumba titulada "muévete muchacha". entonces terminamos con "muévete, muchacha".

(daniel coloca los brazos a marcos hacia arriba y éste baila moviéndolos de un lado para otro)

Marcos y daniel:
Muévete muchacha,
Muévete mi amor.
Bailemos sin cesar,
Bailemos sin descanso
Este ritmo agotador.

(marcos pierde el equilibrio y daniel lo sujeta por detrás por la cintura. jorge va también a ayudar y toma de la cintura a daniel. los tres forman una conga y en fila salen del escenario bailando)

Die Stunde der Nostalgie

Daniel Rabinovich: Damen und Herren, Signore, Signori, ositoko, ositaka. Wir beginnen hier und außerhalb des Programms eine neue Ausgabe von "Die Stunde der Nostalgie", "nostalgy hour", "l'heure de la nostalgie", "l'ora della nostalgia"... ositoko, ositaka. Viele Künstler haben bereits bei "Die Stunde der Nostalgie" vorbeigeschaut, aber wir haben unzählige Anfragen von unserem Publikum erhalten, die uns baten, einen großen Künstler in unser Programm einzuladen, auch wenn es nur einer ist... und heute können wir sie endlich erfreuen. Wir haben heute Abend einen Gast, der uns mit Freude und Erinnerungen erfüllt. Es handelt sich um einen geschätzten Künstler, von dem Sie alle wissen, ein berühmter Autor und Interpret von berühmten Liedern aus den zwanziger Jahren, wie "Bügel mir die Stiefel", "Ich komme zu dir, denn ich fand nichts Besseres", das Lied, das er der schönen Schauspielerin Deborah Duncan widmete, mit dem Titel "Deborah, die Leidenschaft verzehrt mich", und so viele Lieder, die mehrere Generationen erfreuten. Ich weiß, dass alle wissen, von wem ich spreche. Ich habe die große Ehre, Ihnen mit seiner Eleganz, seinen Liedern, seiner Emotion und seinen Erinnerungen den großen José Duval vorzustellen.

(Es kommt Marcos, der die Rolle des alten und heruntergekommenen José Duval spielt)

Daniel Rabinovich: Herr Duval, es ist eine große Freude, Sie heute Abend bei "Die Stunde der Nostalgie" zu haben, vielen Dank, dass Sie gekommen sind.

(Marcos interpretiert die Phrase als Abschied und macht sich bereit, die Bühne zu verlassen, aber Daniel hält ihn zurück)

Daniel Rabinovich: Welche besondere Emotion empfinden wir, die wir Sie so oft im Kino gesehen haben. Wie viele Erinnerungen! Sagen Sie uns, Herr...

(Marcos nickt und verliert das Gleichgewicht, indem er sich nach hinten lehnt. Alle erschrecken und Daniel hält ihn fest und hilft ihm, die aufrechte Position wiederzufinden)

Daniel Rabinovich: Sagen Sie uns, Herr Duval, überkommt Sie nicht manchmal die Melancholie, die Erinnerung an verlorene Dinge?
Marcos Mundstock: Es ist gerade das, was ich verloren habe: das Gedächtnis.
Daniel Rabinovich: Glauben Sie, dass sich Ihre Kunst über all die Jahre weiterentwickelt hat?
Marcos Mundstock: Ja, uff, das hat sich weiterentwickelt...

(Er verliert erneut das Gleichgewicht nach hinten und Daniel hält ihn wieder fest. Marcos klammert sich an Daniel, um nicht zu fallen)

Marcos Mundstock: Lassen Sie mich... uff, das hat sich weiterentwickelt. Als ich anfing, war ich das, was man einen typischen Künstler von mmm... einen Künstler von mmm... einen Künstler von mmm... Varieté nennt.
Daniel Rabinovich: Varieté.
Marcos Mundstock: Ja, das Problem ist, dass ich manchmal... (setzt sich die Prothese ein) aber dann hat sich mit den Jahren mein Stil mmm... mein Stil hat sich mmm...
Daniel Rabinovich: Varieté.
Marcos Mundstock: Nein, er hat sich bereichert. Und sehen Sie, das Geheimnis in einer so langen Karriere, danke, das Geheimnis ist, immer das Gleichgewicht zu halten. Sobald Sie das Gleichgewicht halten...

(Marcos wankt wieder nach hinten und Daniel hält ihn erneut fest. Um zu verhindern, dass es wieder passiert, trennt Daniel ein wenig seine Beine, damit er besser das Gleichgewicht halten kann)

Marcos Mundstock: Fantastisch, sie wissen nicht mehr, was sie erfinden sollen. Ji, ji...
Daniel Rabinovich: Und wie kommt es, dass Sie immer noch auftreten?
Marcos Mundstock: Das frage ich mich auch.
Daniel Rabinovich: Was ist das Geheimnis?
Marcos Mundstock: Ah, das Geheimnis, ja, ja, hören Sie: immer... (seine Hand zittert) nein, machen Sie sich keine Sorgen. Nein, es ist nicht so, dass die Hand zittert, es ist nur, dass der Rest stillsteht... hören Sie: man hat immer zwanzig Jahre im... zzzzz... zzzzz...

(Marcos schläft ein und beginnt zu schnarchen, bis Daniel ihn weckt, indem er ihm am Arm berührt)

Marcos Mundstock: Guten Morgen.
Daniel Rabinovich: Herr Duval, wenn ich Ihre Stimme höre, ist es unvermeidlich, dass uns einige Ihrer unzähligen Erfolge in den Sinn kommen, wie zum Beispiel Jeannette...
Marcos Mundstock: Ah, ja!, Jeannette, Jeannette... nun, Jeannette war... ein Hit, denn es ist ein Lied, das hatte... welches?
Daniel Rabinovich: Jeannette, warum singen Sie uns nicht ein paar Takte von Jeannette?
Marcos Mundstock: Ah, Takte, ja...
Daniel Rabinovich: Der Herr José Duval in: "Jeannette".

Marcos Mundstock:
Jeannette, Jeannette, Jeannette,
Wenn ich an dich denke, ergreift mich die Emotion.
(Daniel kommt näher, falls er das Gleichgewicht verliert)
Jeannette, Jeannette, Jeannette,
Wenn ich an dich denke, verliere ich den Verstand.
(Daniel ist wieder aufmerksam, falls er fällt)
Jeannette, Jeannette, Jeannette,
Wenn ich an dich denke, schmerzt mein Herz.
(Daniel hört das Herz von Marcos und sagt ihm etwas ins Ohr)
Deshalb denke ich nie an dich.

Daniel Rabinovich: Lassen Sie uns ein wenig über Ihre Jugend sprechen, damals im zwölften Jahrhundert... 1912, über Ihre ersten Romanzen, über Ihre Beziehung zur Tänzerin Brigitte Coco.
Marcos Mundstock: Ah, ja, ja. Nun, sehen Sie, Brigitte war viel jünger als ich... alle sind viel jünger als ich... und ich werde den Tag nie vergessen, an dem sie zu mir sagte: "José...", denn sie nannte mich José...
Daniel Rabinovich: Warum?
Marcos Mundstock: Weil ich José heiße. Was ist los, junger Mann? Nein... sie sagte: "José, bald werden wir zu dritt sein."
Daniel Rabinovich: Hatten Sie ein Kind?
Marcos Mundstock: Nein, sie hatte einen Liebhaber. Zu diesem Zeitpunkt war unser Sohn vier Jahre alt und war mmm... und war mmm...
Daniel Rabinovich: Varieté.
Marcos Mundstock: Wie kann ein Kind Varieté sein? Hören Sie, das macht mir wirklich Sorgen, junger Mann. Möchten Sie, dass ich Ihnen meinen Kinderarzt empfehle? Nein, unser Sohn war mmmm sehr ungezogen. Und wie es sich für das Kind eines Künstlers gehört, wollte er nicht früh ins Bett gehen; also sang ich ihm, damit er einschlief, aaahhh, ich sang ihm, aaahh, ich sang ihm... bis er eines Tages sagte, er würde es vorziehen, wenn ich ihn schlagen würde.
Daniel Rabinovich: Wir alle erinnern uns an das schöne Lied, das Sie speziell für sie komponiert haben, mit dem Titel "Allein Brigitte und ich". Wir würden uns freuen, es zu hören.
Marcos Mundstock: Ja, ja, ich auch.
Daniel Rabinovich: Der Herr José Duval:

Marcos Mundstock: Der Herr José Duval...
Daniel Rabinovich: Die Zeit vergeht und beim Vergehen...

Marcos Mundstock: Aber Sie pusten mir schlecht ins Ohr, Mann!

Die Zeit vergeht und beim Vergehen
Löscht das Vorher und das Nachher.
Aber ich werde nie vergessen,
Was damals geschah... eh... was geschah?

Daniel Rabinovich: Zwischen Rosen und Gladiolen...

Marcos Mundstock:
Zwischen Rosen und Gladiolen,
Als die Sonne erschien,
Waren wir endlich allein,
Allein Brigitte und... und...
Daniel Rabinovich: und ich...
Marcos Mundstock: allein Brigitte und Sie...
Daniel Rabinovich: Nein. Ich... Sie.
Marcos Mundstock: Ah, klar, allein Brigitte und ich und Sie.
Daniel Rabinovich: Nein, Herr Duval, Sie waren allein.
Marcos Mundstock: Es scheint, dass Brigitte nicht gekommen war.

Und da war ich allein
Mit dem Himmel als Zeugen.
Ich fasste Mut und rief:
Ich will mich... mit mir selbst verheiraten!

Daniel Rabinovich: Vielen Dank, Herr Duval. Nun, um dieses Gespräch... diese Interview zu beenden, wissen wir, dass Sie ein Buch schreiben.
Marcos Mundstock: Ah, ja, sie haben Ihnen schon von dem Buch erzählt. Ja, nun, es ist ein Buch, sagen wir... eh... gerade heute Morgen war ich im Verlag für das... eh... sehen Sie, wie es geregnet hat, aber nicht abgekühlt hat... und das ist schlecht... sagen wir, es ist gut für das... eh... ich muss mich gut einpacken, ich empfehle Ihnen das auch, denn es kommt ein Alter, in dem man auf sich aufpassen muss. Ich gehe immer mit dem Mantel, dem Schal, dem Hut... das Problem ist im Sommer... der Arzt hat mir gesagt, dass ich ungefähr, wie ich trinke... kein Alkohol, das schon... nur bei Wunden... eh... als ich... einem Freund begegnete... den ich lange nicht gesehen hatte... lange nicht gesehen hatte... nun, eigentlich hat er mich auch nicht gesehen, was das irgendwie ausgleicht... und dann haben wir uns ein Gläschen in Carlos Pellegrini gegönnt, zu einer Zeit... mit Carlos Pellegrini... und dann, der Arme, besorgt, weil... eh... eine Schwester von ihm, die er mir sagt, oder?, die nicht gut aussieht... ich dachte, wie wird sie wohl sein? War nie viel... kennen Sie... kennen Sie die Schwester meines Freundes? (Daniel schüttelt den Kopf) und dann, warum erzählt er mir das alles? Sehen Sie, ich werde Sie aus dieser unangenehmen Situation, in die Sie geraten sind, herausholen. Ich habe eine Neuigkeit für Sie: Ich schreibe ein Buch.
Daniel Rabinovich: Wie heißt es?
Marcos Mundstock: Was?
Daniel Rabinovich: Das Buch.
Marcos Mundstock: Welches Buch?
Daniel Rabinovich: Wir wissen, dass Sie ein Buch schreiben...
Marcos Mundstock: Ach, ja, entschuldigen Sie, ich weiß schon, worauf Sie anspielen. Nein, da ich mehrere Bücher geschrieben habe... ja, ja, ich kaufe sie bereits geschrieben... ja, sehen Sie, für mich ist ein Buch, wenn es nicht geschrieben ist... als ob es etwas fehlen würde...
Daniel Rabinovich: Wir wissen, dass Sie ein Buch schreiben...
Marcos Mundstock: Und immer wieder das Buch... sehen Sie, wissen Sie was? Ich schreibe ein Buch.
Daniel Rabinovich: Wie heißt es?
Marcos Mundstock: José Duval, zu Ihren Diensten.
Daniel Rabinovich: Wie heißt das Buch?
Marcos Mundstock: Und... es wird heißen: "Buch!!"
Daniel Rabinovich: Nein, was ist der Titel?
Marcos Mundstock: Ah, der Titel! "Erinnerungen"
Daniel Rabinovich: Und Sie müssen einige Dinge über die schöne Deborah Duncan geschrieben haben...
Marcos Mundstock: Ha, ha, ha, ha, ha...
Daniel Rabinovich: Lachen Sie oder weinen Sie?
Marcos Mundstock: Ich huste! Deborah Duncan, was für eine schöne Frau... und sie ist es immer noch, oder? In diesen Tagen habe ich in der Zeitung gelesen, dass sie, obwohl sie älter ist, zur "Miss Jubiläum" gewählt wurde.
Daniel Rabinovich: Nein, was Sie gelesen haben, war "Messe Jubiläum".

(Carlos Núñez macht Gesten, dass Deborah in den Himmel gegangen ist, und Marcos, erschüttert, versucht sich zu fangen und schlägt sich mit dem Mikrofon auf den Kopf)

Marcos Mundstock: Deborah Duncan... sehen Sie, ich habe gerade erinnert... so plötzlich... ich habe Deborah zu Beginn meiner Karriere kennengelernt, ich habe sie in mmm... in mmmm...
Daniel Rabinovich: In den zwanzigern, dreißigern...
Marcos Mundstock: Nein, im Varieté!

(Marcos dreht sich um, um sich über Daniel mit den anderen lustig zu machen. Als er sich wieder dem Mikrofon nähert, warnt Carlos Núñez Daniel, um einen weiteren Schlag auf den Kopf zu vermeiden. Als Marcos aufrecht steht, hält Daniel ihm das Mikrofon vor, und Marcos schlägt sich den Kopf daran)

Daniel Rabinovich: Wir alle erinnern uns an die schöne Rumba, die Sie speziell für Deborah Duncan komponiert haben, diese Guaracha...
Marcos Mundstock: Nein, nein, nein. Passen Sie auf, was Sie sagen, junger Mann, ja?
Daniel Rabinovich: Diese Rumba mit dem Titel "Beweg dich, Mädchen". Dann beenden wir mit "Beweg dich, Mädchen".

(Daniel hebt die Arme von Marcos nach oben und dieser tanzt, indem er sie von einer Seite zur anderen bewegt)

Marcos und Daniel:
Beweg dich, Mädchen,
Beweg dich, meine Liebe.
Tanzen wir ohne Pause,
Tanzen wir ohne Rast
Zu diesem erschöpfenden Rhythmus.

(Marcos verliert das Gleichgewicht und Daniel hält ihn von hinten an der Taille fest. Jorge kommt auch, um zu helfen, und fasst Daniel an der Taille. Die drei bilden eine Conga und tanzen in einer Reihe von der Bühne.)

Escrita por: Les Luthiers