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Lettres en couleur

Les Luthiers

Cartas de color

Marcos Mundstock:

Yo nací en el África, por eso mi piel es negra. Mi nombre es Oblongo, que en dialecto Swahili quiere decir "más largo que ancho". Conozco cada árbol de esta selva, cada sendero de mi aldea, cada historia de su gente… Cada historia… Soy capaz de diferenciar las huellas de un elefante gris de Nigeria con tres hombres sobre su lomo, de las huellas de un pelícano. Puedo reconocer a cualquier pájaro por su forma de volar, por más rápido que sea su vuelo yo lo sigo con la mirada y, sin vacilar, lo nombro: ¡pájaro! Yo llamo Orumba a la hiena, llamo al mosquito Jejene… pero mejor no lo llamo porque en una de esas viene.

¿Dónde estará ahora mi sobrino, Yoghurtu Nghé, que tuvo que huir precipitadamente de la aldea por culpa de la escasez de rinocerontes? Yoghurtu Nghé era el joven más apuesto y más hermoso de la tribu, su piel era tan oscura que en la aldea le decían "el negro". Su voz, su voz tenía la sonoridad del rugido del león, la calidez del ronquido de la pantera, la grave aspereza del bramar del bisonte; cantando ¡era un animal! ¿Dónde estará ahora mi sobrino, Yoghurtu Nghé, que tuvo que huir precipitadamente de la aldea por culpa de la escasez de rinocerontes? Tal vez Yoghurtu heredó el ominoso destino de su abuelo, el célebre curandero Obtuso Nghé… célebre curandero de quien yo aprendí las artes de la hechicería y al que acudían mujeres de toda el África para que las embelleciera agrandándoles el cráneo; Obtuso les hablaba… les hablaba… les hablaba… ¡así les quedaba la cabeza! Tal vez Yoghurtu heredó el turbulento destino de su tía, mi hermana, Ganga Nghé… ¡Qué hermosa era Ganga! Cuando ella bailaba la danza de las cosechas, aullaban los negros… Muchos amaron a Ganga. En los caobos que hay a la orilla del arroyo aún pueden verse los corazones grabados y sus inscripciones: "Ganga y Kalubu", "Ganga y Mengué", "Ganga y Sir Archibald Bradley"… "Ganga y la tribu Obembe"… y bueno, eran pigmeos… Todavía hoy, cada vez que una hermosa doncella enamora a todos los varones de la tribu, los ancianos sabios sentencian: "Es una verdadera Ganga…" ¿Dónde estará ahora mi sobrino Yoghurtu Nghé, que tuvo que huir precipitadamente de la aldea por culpa de la escasez de rinocerontes?

Si pudiera encontrarlo… Si de algo me sirviera la infalible agudeza de mis sentidos… como aquella noche, lo recuerdo perfectamente: Yo me encontraba a cien pasos de la choza del jefe Afobutu. En medio de la oscuridad de la noche mis ojos distinguieron una forma humana entrando furtivamente en la choza del jefe… ¡Eso es vista! Comencé a acercarme… mis oídos percibieron el cuchicheo de dos voces, y jadeos… jadeos casi imperceptibles que provenían de la choza del jefe. ¡Eso es oído! Recordé que el jefe Afobutu se había ido de cacería por una semana dejando sola a su mujer en la choza… y sospeché algo raro. ¡Eso es… olfato! Llegué hasta la puerta misma de la choza. En la oscuridad palpé un escudo de guerrero y una lanza apoyados contra el muro y mis dedos… reconocieron que ese escudo y esa lanza, ¡no eran del jefe Afobutu! Eran de mi sobrino Yoghurtu Nghé… Entonces me alejé, tratando de no incomodarlos… ¡eso es tacto! ¿Dónde estará ahora mi sobrino Yoghurtu Nghé, que tuvo que huir precipitadamente de la aldea cuando el jefe Afobutu volvió de su cacería dos días antes de lo previsto, por culpa de la escasez de rinocerontes?

(Se ve a Carlos Núñez escribiendo una carta)

Marcos Mundstock: ¡Carta de Yoghurtu!

Carlos Núñez Cortés: Querido tío Oblongo: Después de mucho deambular estoy por fin aquí, en los Estados Unidos. Al llegar mis primeras impresiones, fueron digitales. ¡Me las tomaron con tinta blanca! Te diré que no es cierto que todos los negros son maltratados aquí. Algunos negros son maltratados en otros países… De cualquier manera estoy empeñado en triunfar como músico. A propósito, querido tío, ¿no me enseñarías algunas palabras mágicas para lograr el éxito y el aplauso? Un beso, Yoghurtu Nghé.

(Ernesto Acher va tocando la batería transcribiendo las palabras que le va dictando Marcos, supuestamente para que le lleguen a Yoghurtu)

Marcos Mundstock: Querido sobrino Yoghurtu Nghé. Dos puntos: Te envío estos sonidos… esperando te encuentres bien… Bien con "b" larga…

(Acher se da cuenta de su error y hace el gesto de borrar lo que ha "escrito" en la batería, volviéndolo a tocar de nuevo, esta vez con "b" larga)

Marcos Mundstock: … punto y aparte.

(Acher golpea la batería y la pone "aparte" separándola un poco hacia la izquierda)

Marcos Mundstock: Para triunfar te recomiendo que uses las palabras mágicas con las que se obtiene el éxito y el aplauso inmediato. Debes decir "Singuí ngtumi".

(Tras decir las palabras mágicas el resto de los integrantes se pone a aplaudir y vitorear a Marcos)

Ernesto Acher: ¡Bravo, bravo, bravísimo maestro!
Marcos Mundstock: No, no, hay una confusión. Las palabras mágicas son nada más que para transmitírselas a Yoghurtu.
Ernesto Acher:¡Ahhhh!
Marcos Mundstock: Singuí ngtumi.
Ernesto Acher:¡Bravo, bravísimo! ¡Otra, otra!
Marcos Mundstock: ¡El bobo de la tribu! Singuí…

(Marcos hace una pausa y silba despreocupadamente unos segundos)

Marcos Mundstock: …Ngtumi.

(El truco le sale bien y Ernesto por fin ha trascrito lo que el maestro quería)

Marcos Mundstock: Pero…

(Acher comienza a golpear la batería, demasiado para decir una sola palabra y Marcos le mira sorprendido)

Marcos Mundstock: …debes tener mucho cuidado, debes pronunciar las palabras mágicas exactamente como yo te las he dicho…

(Ante la longitud de lo que ha dicho Marcos se apoya a esperar a que lo toque Acher, pero éste con un par de golpes termina)

Marcos Mundstock: ¡Taquigrafía! …pues si cambiaras alguna cosa producirías efectos diferentes, por ejemplo si dijeras… eh… "Sintu ngimi".

(Tras pronunciar las palabras mágicas Marcos es abucheado por todos)

Carlos Núñez Cortés: Querido tío Oblongo: Gracias por recomendarme tu fórmula mágica. Sigo empeñado en triunfar como músico, y conseguí que me tomaran una prueba en el coro de la congregación que dirige Reverendo O'Hara. El reverendo O'Hara tiene muy buena voz, y ha enseñado su técnica a todos los integrantes del coro. Oyéndolos, se nota que todos ellos cantan como el reverendo… Fui a dar la prueba con muchas esperanzas. Para un caso de emergencia llevaba preparadas las palabras mágicas.

Coro:
Take me home,
where the glories
have no end.
Take me home,
Take me home

Were you here,
when I gathered
all the lambs?
Were you here?
Were you here?

Carlos Núñez Cortés: Take me home,
Coro:
Oh, yes,
take me home,
Take me home,
Sweet chariot
Take me home

Ernesto Acher:
I'll be waiting here where I belong
For the balms and joys I've dreamt so long

(Carlos intenta participar en la canción)

Carlos Núñez Cortés: Wooohhh...
Daniel Rabinovich: ¡¡Ssshhh!!

Coro:
And sweet chariot
will find me in Mississippi
Carlos Núñez Cortés: Piii...

Coro:
Take me home,
oh yes
take me home,
take me home,
sweet chariot
take me home.

Ernesto Acher: Did you ever see the blue sky?
Coro: Yes, yes
Ernesto Acher: In the middle of the storm?
Coro: No, no
Ernesto Acher: Did you ever see the ocean?
Coro: Yes, yes
Ernesto Acher: Going back and going forth?
Coro: No, no
Ernesto Acher: Did you ever see the sinner?
Coro: Yes, yes
Ernesto Acher: When you're away from home?
Coro: No, no

(Carlos se anima a cantar con los demás)

Carlos Núñez Cortés: Ba bi dubi dubi dubi
Coro: No, no
Carlos Núñez Cortés: Ba bi dubi dubi du
Coro: No, no
Carlos Núñez Cortés: Ba bi dubi dubi dubi
Coro: No, no
Carlos Núñez Cortés: Dubi dubi dubi du
Coro: No, no
Carlos Núñez Cortés: Ba bi dubi dubi dubi
Coro: No, no
Carlos Núñez Cortés: Dubi di dubi dubi du
Coro: No, no
Carlos Núñez Cortés: Ba bi dubi dubi dubi (Con gestos: "¿Me puedo quedar?")
Coro: No, no
Carlos Núñez Cortés: Dubi di dubi dubi du (Con gestos: "¿Seguro que no puedo?")
Coro: No, no
Carlos Núñez Cortés: Ba bi dubi dubi dubi (Con gestos: "¿Me tengo que ir?")
Coro: Yes, yes
Carlos Núñez Cortés: Dubi di dubi dubi du (Con gestos: "Por favor...")
Coro: No, no
Carlos Núñez Cortés: Ba bi dubi dubi dubi (Con gestos: "Bueno, adios")
Coro: Bye, bye
Carlos Núñez Cortés: Dubi di dubi dubi du
Coro: Bye, bye

Carlos Núñez Cortés: ¡Stop! ¡Singuí... pichí!
Marcos Mundstock: ¡Dijo la fórmula diurética!

Carlos Núñez Cortés: Después de la prueba el reverendo O'Hara me dijo que un solista como yo cantando en un coro era un verdadero desperdicio. Y que él tenía por norma… ¡deshacerse de los desperdicios! Sigo esperando una oportunidad como músico. Mientras tanto, conseguí trabajo en una cosa sorprendente que trataré de explicarte: Se trata de un tendido de dos largas cintas de acero sobre las que se deslizará una gigantesca oruga; arrastra unas cabañas sobre ruedas que llevan gente en su interior. ¡Es fantástica! Muchos besos, Yoghurtu Nghé.

Marcos Mundstock: Querido sobrino: Estoy muy impresionado por lo que me cuentas de esa "oruga con cabañas". En mi vida había oído hablar de nada que se pareciera tanto a un tren… Lamento que no hayas dicho exactamente las palabras mágicas "Singui ngtumi", debes prestar más atención si quieres triunfar. Tuyo, tu tío Oblongo.

Carlos Núñez Cortés: Querido tío Oblongo: ¡Cómo extraño a todos! ¿Qué es de la vieja pícara tía Ganga? ¿Sigue con sus cursos de orientación para adolescentes? Y el jefe Afobutu, ¿todavía me guarda rencor por mi amistad con su mujer? Te cuento que he escrito una comedia musical sobre la historia de mi vida. Espero tener éxito. Te contaré una escena, es un viejo recuerdo de la infancia: el día que me enseñaste los secretos del ritual para provocar la lluvia.

Marcos Mundstock: ¡Yoghurtu! Ven acá, astuto sobrino mío. Te enseñaré a invocar a los dioses para que nos envíen lluvias.

(Daniel muy interesado se pone en pie y se acerca)

Daniel Rabinovich: ¿En serio? ¿Qué le vas a enseñar a Carlitos? Dice que le va a enseñar a Carlitos a hacer llover… ¡y si yo aprendo me lleno de guita, macho! Déjame a mí también…

(Daniel logra convencer a Marcos y los tres quedan en pie en el escenario)

Daniel Rabinovich: Gracias
Marcos Mundstock: Imitad mis movimientos:
Daniel Rabinovich: Bueno
Marcos Mundstock:
Venid, vendavales, huracanes…
Venid, tormentas, aguaceros…
¡Venid, grandes lluvias!

(Daniel deja de imitar los gestos de Marcos y empieza a hacer "aerobic". Marcos le llama la atención)

Daniel Rabinovich: ¿No hay que hacer gimnasia?
Marcos Mundstock:
¡Grandes lluvias!
Pequeñas lluvias…
Lloviznas… una…
¿Un poquito de humedad?

Daniel Rabinovich: ¿Y la lluvia? ¡Nos estamos matando acá!
Marcos Mundstock: Tiempo loco, ¿eh? Tomémonos de las manos…

(Daniel y Marcos se agarran la mano, Carlos en cambio se agarra las suyas hasta que Marcos le avisa)

Marcos Mundstock: Que llueva, que llueva…

Daniel Rabinovich:
La vieja está en la cueva
Los pajaritos cantan
La vieja se levanta
Esta murga se formó…

(Se agarran todos de las manos en corro y empiezan a pelearse intentando soltarse)

Carlos Núñez Cortés: ¡Pero soltáme!
Daniel Rabinovich: ¡Largá, largá!

(Al final Marcos y Carlos se sueltan y queda Daniel con las dos pegadas, peleándose él sólo mientras los dos lo miran con cara de sorpresa)

Daniel Rabinovich: ¡Soltáme, no me gusta! ¡Soltáme, loco!
Marcos Mundstock: Apelaré al recurso extremo, repetid mis palabras:
Daniel y Carlos: ¡Mis palabras, mis palabras…!

(Marcos le dice en voz baja algo a Daniel para que no se entere nadie, pero como siempre lo repite en voz alta para que lo oiga todo el mundo)

Daniel Rabinovich: ¡Calláte, salame!
Marcos Mundstock: ¡Callá!
Daniel Rabinovich: Y si vos…
Marcos Mundstock: ¡Calláte!
Carlos Núñez Cortés: ¡Shhhh!
Marcos Mundstock: ¡Lluvia!
Daniel y Carlos: Lluvia…
Marcos Mundstock: ¡Ven!
Daniel y Carlos: Ven…
Marcos Mundstock: ¡Lluvia!
Daniel y Carlos: Lluvia…
Marcos Mundstock: ¡Ven!
Carlos Núñez Cortés: Ven…
Daniel Rabinovich: Ven…

Daniel Rabinovich: Ven a mí, te necesito, ay ven
Coro: Ven a mí
Daniel Rabinovich:
Desde que te fuiste estoy sediento,
sediento de ti

(Carlos va a decirle que se calle, que está interrumpiendo la invocación de la lluvia pero Daniel, emocionado lo agarra y comienza a bailar con él mientras continúa cantando)

Coro: Ay, ven
Daniel Rabinovich: Empápame, mojáme todo, te lo ruego.
Coro: Ay, ven
Daniel Rabinovich:
Ay te necesito, vuelve a mí por Dios,
Sediento estoy…
Humedéceme, salpícame, rocíame,
riégame, chorréame.
Coro: Ay, ven
Daniel Rabinovich:
Nebulízame, vaporízame, escúpeme…
Más no me dejes lluvia linda, nena, chiquita…
Coro: ¡Sin ti!

Marcos Mundstock: Querido sobrino: No te escribí hasta ahora porque estaban aplaudiendo. Te diré que el jefe Afobutu sigue muy enojado. Ya no sale a cazar porque dice que no soporta ni las embestidas de los rinocerontes… ni sus cuernos. Sobre la vieja pícara tía Ganga te diré que en atención a su edad en la aldea la respetan todos mucho. Por eso se fue a vivir a otra aldea, para ver si tenía mejor suerte. Te recuerdo que para triunfar con tu comedia musical las palabras mágicas "singuí ngtumi" pueden serte de utilidad. Un abrazo, tu tío Oblongo.

Carlos Núñez Cortés: Querido tío Oblongo: Por fin he triunfado. Estrené finalmente la comedia musical sobre la historia de mi vida. Le puse como título tus palabras mágicas: "Singing to me" ¡El éxito es sensacional! Aunque no sé si será por las palabras mágicas o por el realismo con que actúo la escena de la choza con la mujer del jefe Afobutu… Esta escena me está dando grandes satisfacciones… Y ahora te dejo porque ya salgo a hacer el número final en el que bailo con mi tío Oblongo por las calles de Nueva York.

Singing to me Saturday night
You promise your love yo me
Oh! My heaven above me
Singing to me Saturday night
I started my dream with you

I'll make you feel like a princess
I shall bring you the stars
You make me happy, you make me so new
All of a sudden my troubles are thru

Singing to me Saturday night
I started my dream with you

(Carlos y Marcos se unen para bailar una sincronizada coreografía)

Ernesto Acher: ¡Un, dos, tres, cua...!
Coro:
Yes, you promised to give
all your love, your love to me, yes...
When you were swinging with me
high as a kite.
You really gave me the light
Singing to me Saturday night.
Singing to me!

Lettres en couleur

Marcos Mundstock:

Je suis né en Afrique, c'est pourquoi ma peau est noire. Mon nom est Oblongo, qui en dialecte swahili signifie "plus long que large". Je connais chaque arbre de cette jungle, chaque sentier de mon village, chaque histoire de son peuple… Chaque histoire… Je suis capable de différencier les empreintes d'un éléphant gris du Nigeria avec trois hommes sur son dos, de celles d'un pélican. Je peux reconnaître n'importe quel oiseau par sa façon de voler, peu importe la rapidité de son vol, je le suis du regard et, sans hésiter, je l'appelle : !oiseau! J'appelle Orumba la hyène, j'appelle le moustique Jejene… mais mieux vaut ne pas l'appeler car il pourrait venir.

Où est maintenant mon neveu, Yoghurtu Nghé, qui a dû fuir précipitamment le village à cause de la rareté des rhinocéros ? Yoghurtu Nghé était le jeune homme le plus séduisant et le plus beau de la tribu, sa peau était si sombre qu'on l'appelait "le noir" dans le village. Sa voix, sa voix avait la sonorité du rugissement du lion, la chaleur du ronflement de la panthère, la grave rugosité du beuglement du bison ; en chantant, c'était un animal ! Où est maintenant mon neveu, Yoghurtu Nghé, qui a dû fuir précipitamment le village à cause de la rareté des rhinocéros ? Peut-être que Yoghurtu a hérité du destin funeste de son grand-père, le célèbre guérisseur Obtuso Nghé… célèbre guérisseur dont j'ai appris les arts de la sorcellerie et à qui venaient des femmes de toute l'Afrique pour qu'il les embellisse en leur agrandissant le crâne ; Obtuso leur parlait… leur parlait… leur parlait… !c'est ainsi qu'elles avaient la tête ! Peut-être que Yoghurtu a hérité du destin tumultueux de sa tante, ma sœur, Ganga Nghé… Comme elle était belle Ganga ! Quand elle dansait la danse des récoltes, les noirs hurlaient… Beaucoup ont aimé Ganga. Dans les acajous qui bordent le ruisseau, on peut encore voir les cœurs gravés et leurs inscriptions : "Ganga et Kalubu", "Ganga et Mengué", "Ganga et Sir Archibald Bradley"… "Ganga et la tribu Obembe"… et bon, c'étaient des pygmées… Encore aujourd'hui, chaque fois qu'une belle demoiselle fait chavirer tous les hommes de la tribu, les sages anciens déclarent : "C'est une vraie Ganga…" Où est maintenant mon neveu Yoghurtu Nghé, qui a dû fuir précipitamment le village à cause de la rareté des rhinocéros ?

Si je pouvais le retrouver… Si la précision infaillible de mes sens pouvait m'aider… comme cette nuit-là, je m'en souviens parfaitement : J'étais à cent pas de la hutte du chef Afobutu. Au milieu de l'obscurité de la nuit, mes yeux ont distingué une forme humaine entrant furtivement dans la hutte du chef… !C'est ça la vue ! J'ai commencé à m'approcher… mes oreilles ont perçu le chuchotement de deux voix, et des halètements… des halètements presque imperceptibles venant de la hutte du chef. !C'est ça l'ouïe ! Je me suis rappelé que le chef Afobutu était parti chasser pendant une semaine, laissant sa femme seule dans la hutte… et j'ai soupçonné quelque chose d'étrange. !C'est ça… l'odorat ! J'ai atteint la porte même de la hutte. Dans l'obscurité, j'ai palpé un bouclier de guerrier et une lance appuyés contre le mur et mes doigts… ont reconnu que ce bouclier et cette lance, !n'étaient pas du chef Afobutu ! C'étaient ceux de mon neveu Yoghurtu Nghé… Alors je me suis éloigné, essayant de ne pas les déranger… !c'est ça le toucher ! Où est maintenant mon neveu Yoghurtu Nghé, qui a dû fuir précipitamment le village lorsque le chef Afobutu est revenu de sa chasse deux jours plus tôt que prévu, à cause de la rareté des rhinocéros ?

(On voit Carlos Núñez écrire une lettre)

Marcos Mundstock : !Lettre de Yoghurtu !

Carlos Núñez Cortés : Cher oncle Oblongo : Après avoir beaucoup erré, je suis enfin ici, aux États-Unis. À mon arrivée, mes premières impressions étaient numériques. !On m'a pris en photo avec de l'encre blanche ! Je te dirai qu'il n'est pas vrai que tous les noirs sont maltraités ici. Certains noirs sont maltraités dans d'autres pays… Quoi qu'il en soit, je suis déterminé à réussir en tant que musicien. Au fait, cher oncle, ne pourrais-tu pas m'apprendre quelques mots magiques pour obtenir le succès et les applaudissements ? Un bisou, Yoghurtu Nghé.

(Ernesto Acher joue de la batterie en transcrivant les mots que lui dicte Marcos, supposément pour qu'ils parviennent à Yoghurtu)

Marcos Mundstock : Cher neveu Yoghurtu Nghé. Deux points : Je t'envoie ces sons… en espérant que tu te portes bien… Bien avec "b" longue…

(Acher se rend compte de son erreur et fait le geste d'effacer ce qu'il a "écrit" sur la batterie, recommençant à jouer, cette fois avec "b" longue)

Marcos Mundstock : … point et à part.

(Acher frappe la batterie et la met "à part" en la décalant légèrement vers la gauche)

Marcos Mundstock : Pour réussir, je te recommande d'utiliser les mots magiques qui apportent le succès et les applaudissements immédiats. Tu dois dire "Singuí ngtumi".

(Après avoir prononcé les mots magiques, le reste des membres se met à applaudir et à acclamer Marcos)

Ernesto Acher : !Bravo, bravo, bravissimo maître !
Marcos Mundstock : Non, non, il y a une confusion. Les mots magiques ne sont que pour les transmettre à Yoghurtu.
Ernesto Acher : !Ahhhh !
Marcos Mundstock : Singuí ngtumi.
Ernesto Acher : !Bravo, bravissimo ! !Encore, encore !
Marcos Mundstock : !Le débile de la tribu ! Singuí…

(Marcos fait une pause et siffle distraitement quelques secondes)

Marcos Mundstock : …Ngtumi.

(Le tour lui réussit et Ernesto a enfin transcrit ce que le maître voulait)

Marcos Mundstock : Mais…

(Acher commence à frapper la batterie, trop pour dire un seul mot et Marcos le regarde surpris)

Marcos Mundstock : …tu dois faire très attention, tu dois prononcer les mots magiques exactement comme je te les ai dit…

(Devant la longueur de ce que Marcos a dit, il s'appuie pour attendre qu'Acher le joue, mais celui-ci termine avec quelques coups)

Marcos Mundstock : !Sténographie ! …car si tu changeais quoi que ce soit, tu produirais des effets différents, par exemple si tu disais… euh… "Sintu ngimi".

(Après avoir prononcé les mots magiques, Marcos est hué par tous)

Carlos Núñez Cortés : Cher oncle Oblongo : Merci de m'avoir recommandé ta formule magique. Je suis toujours déterminé à réussir en tant que musicien, et j'ai réussi à passer une audition dans le chœur de la congrégation dirigée par le Révérend O'Hara. Le révérend O'Hara a une très belle voix, et il a enseigné sa technique à tous les membres du chœur. En les écoutant, on remarque qu'ils chantent tous comme le révérend… Je suis allé à l'audition avec beaucoup d'espoir. Pour un cas d'urgence, j'avais préparé les mots magiques.

Chœur :
Ramène-moi chez moi,
où les gloires
n'ont pas de fin.
Ramène-moi chez moi,
Ramène-moi chez moi

Étais-tu là,
quand j'ai rassemblé
tous les agneaux ?
Étais-tu là ?
Étais-tu là ?

Carlos Núñez Cortés : Ramène-moi chez moi,
Chœur :
Oh, oui,
ramène-moi chez moi,
Ramène-moi chez moi,
Douce charrette
ramène-moi chez moi.

Ernesto Acher :
Je t'attendrai ici où j'appartiens
Pour les baumes et les joies dont j'ai rêvé si longtemps.

(Carlos essaie de participer à la chanson)

Carlos Núñez Cortés : Wooohhh...
Daniel Rabinovich : !!Ssshhh!!

Chœur :
Et douce charrette
me trouvera dans le Mississippi.
Carlos Núñez Cortés : Piii...

Chœur :
Ramène-moi chez moi,
oh oui
ramène-moi chez moi,
ramène-moi chez moi,
douce charrette
ramène-moi chez moi.

Ernesto Acher : As-tu déjà vu le ciel bleu ?
Chœur : Oui, oui
Ernesto Acher : Au milieu de la tempête ?
Chœur : Non, non
Ernesto Acher : As-tu déjà vu l'océan ?
Chœur : Oui, oui
Ernesto Acher : Allant et venant ?
Chœur : Non, non
Ernesto Acher : As-tu déjà vu le pécheur ?
Chœur : Oui, oui
Ernesto Acher : Quand tu es loin de chez toi ?
Chœur : Non, non

(Carlos se lance à chanter avec les autres)

Carlos Núñez Cortés : Ba bi dubi dubi dubi
Chœur : Non, non
Carlos Núñez Cortés : Ba bi dubi dubi du
Chœur : Non, non
Carlos Núñez Cortés : Ba bi dubi dubi dubi
Chœur : Non, non
Carlos Núñez Cortés : Dubi dubi dubi du
Chœur : Non, non
Carlos Núñez Cortés : Ba bi dubi dubi dubi
Chœur : Non, non
Carlos Núñez Cortés : Dubi di dubi dubi du
Chœur : Non, non
Carlos Núñez Cortés : Ba bi dubi dubi dubi (Avec gestes : "Puis-je rester ?")
Chœur : Non, non
Carlos Núñez Cortés : Dubi di dubi dubi du (Avec gestes : "Es-tu sûr que je ne peux pas ?")
Chœur : Non, non
Carlos Núñez Cortés : Ba bi dubi dubi dubi (Avec gestes : "Dois-je partir ?")
Chœur : Oui, oui
Carlos Núñez Cortés : Dubi di dubi dubi du (Avec gestes : "S'il te plaît...")
Chœur : Non, non
Carlos Núñez Cortés : Ba bi dubi dubi dubi (Avec gestes : "Eh bien, au revoir")
Chœur : Bye, bye
Carlos Núñez Cortés : Dubi di dubi dubi du
Chœur : Bye, bye

Carlos Núñez Cortés : !Stop ! !Singuí... pichí !
Marcos Mundstock : !Il a dit la formule diurétique !

Carlos Núñez Cortés : Après l'audition, le révérend O'Hara m'a dit qu'un soliste comme moi chantant dans un chœur était un véritable gâchis. Et qu'il avait pour règle… !de se débarrasser des déchets ! J'attends toujours une opportunité en tant que musicien. En attendant, j'ai trouvé un travail dans une chose surprenante que j'essaierai de t'expliquer : Il s'agit d'un tendu de deux longues bandes d'acier sur lesquelles glissera une gigantesque chenille ; elle traîne des cabanes sur roues qui transportent des gens à l'intérieur. !C'est fantastique ! Beaucoup de bisous, Yoghurtu Nghé.

Marcos Mundstock : Cher neveu : Je suis très impressionné par ce que tu me racontes sur cette "chenille avec des cabanes". Je n'avais jamais entendu parler de quelque chose qui ressemble autant à un train… Je suis désolé que tu n'aies pas dit exactement les mots magiques "Singui ngtumi", tu dois faire plus attention si tu veux réussir. À toi, ton oncle Oblongo.

Carlos Núñez Cortés : Cher oncle Oblongo : Comme tout le monde me manque ! Que devient la vieille tante Ganga, la malicieuse ? Est-ce qu'elle continue ses cours d'orientation pour adolescents ? Et le chef Afobutu, me garde-t-il toujours rancune pour mon amitié avec sa femme ? Je te raconte que j'ai écrit une comédie musicale sur l'histoire de ma vie. J'espère avoir du succès. Je vais te raconter une scène, c'est un vieux souvenir d'enfance : le jour où tu m'as appris les secrets du rituel pour provoquer la pluie.

Marcos Mundstock : !Yoghurtu ! Viens ici, mon astucieux neveu. Je vais t'apprendre à invoquer les dieux pour qu'ils nous envoient des pluies.

(Daniel, très intéressé, se lève et s'approche)

Daniel Rabinovich : Vraiment ? Qu'est-ce que tu vas apprendre à Carlitos ? Il dit qu'il va apprendre à Carlitos à faire pleuvoir… !et si j'apprends, je me fais plein de fric, mec ! Laisse-moi aussi…

(Daniel réussit à convaincre Marcos et les trois se tiennent debout sur scène)

Daniel Rabinovich : Merci
Marcos Mundstock : Imitons mes mouvements :
Daniel Rabinovich : D'accord
Marcos Mundstock :
Venez, vents, ouragans…
Venez, tempêtes, averses…
!Venez, grandes pluies !

(Daniel cesse d'imiter les gestes de Marcos et commence à faire de l'aérobic. Marcos l'appelle à l'ordre)

Daniel Rabinovich : !On ne doit pas faire de la gym ?
Marcos Mundstock :
!Grandes pluies !
Petites pluies…
Bruine… une…
?Un peu d'humidité ?

Daniel Rabinovich : Et la pluie ? !On est en train de se tuer ici !
Marcos Mundstock : Temps fou, hein ? Prenons-nous par la main…

(Daniel et Marcos se tiennent la main, Carlos, en revanche, se tient les siennes jusqu'à ce que Marcos l'avertisse)

Marcos Mundstock : Que ça pleuve, que ça pleuve…

Daniel Rabinovich :
La vieille est dans la grotte
Les petits oiseaux chantent
La vieille se lève
Cette bande s'est formée…

(Ils se tiennent tous par la main en cercle et commencent à se battre en essayant de se libérer)

Carlos Núñez Cortés : !Mais lâche-moi !
Daniel Rabinovich : !Lâche, lâche !

(À la fin, Marcos et Carlos se lâchent et Daniel reste avec les deux collés, se battant tout seul pendant que les deux le regardent avec surprise)

Daniel Rabinovich : !Lâche-moi, je n'aime pas ça ! !Lâche-moi, mec !
Marcos Mundstock : J'appellerai la ressource extrême, répétez mes mots :
Daniel et Carlos : !Mes mots, mes mots… !

(Marcos lui dit à voix basse quelque chose à Daniel pour que personne ne l'entende, mais comme toujours, il le répète à haute voix pour que tout le monde l'entende)

Daniel Rabinovich : !Tais-toi, idiot !
Marcos Mundstock : !Tais-toi !
Daniel Rabinovich : Et si toi…
Marcos Mundstock : !Tais-toi !
Carlos Núñez Cortés : !Shhhh !
Marcos Mundstock : !Pluie !
Daniel et Carlos : Pluie…
Marcos Mundstock : !Viens !
Daniel et Carlos : Viens…
Marcos Mundstock : !Pluie !
Daniel et Carlos : Pluie…
Marcos Mundstock : !Viens !
Carlos Núñez Cortés : Viens…
Daniel Rabinovich : Viens…

Daniel Rabinovich : Viens à moi, j'ai besoin de toi, oh viens
Chœur : Viens à moi
Daniel Rabinovich :
Depuis que tu es parti, je suis assoiffé,
assoiffé de toi

(Carlos s'apprête à lui dire de se taire, qu'il interrompt l'invocation de la pluie, mais Daniel, ému, le prend et commence à danser avec lui tout en continuant à chanter)

Chœur : Oh, viens
Daniel Rabinovich : Imprègne-moi, mouille-moi tout, je t'en prie.
Chœur : Oh, viens
Daniel Rabinovich :
Oh, j'ai besoin de toi, reviens à moi, par Dieu,
Je suis assoiffé…
Humidifie-moi, éclabousse-moi, arrose-moi,
fais-moi couler.
Chœur : Oh, viens
Daniel Rabinovich :
Nébuleuse-moi, vaporise-moi, crache-moi…
Mais ne me laisse pas, pluie belle, petite, chérie…
Chœur : !Sans toi !

Marcos Mundstock : Cher neveu : Je ne t'ai pas écrit jusqu'à présent car ils applaudissaient. Je te dirai que le chef Afobutu est toujours très en colère. Il ne sort plus chasser car il dit qu'il ne supporte ni les charges des rhinocéros… ni leurs cornes. Quant à la vieille tante Ganga, je te dirai qu'en raison de son âge, elle est très respectée dans le village. C'est pourquoi elle est partie vivre dans un autre village, pour voir si elle avait plus de chance. Je te rappelle que pour réussir avec ta comédie musicale, les mots magiques "singuí ngtumi" peuvent t'être utiles. Une étreinte, ton oncle Oblongo.

Carlos Núñez Cortés : Cher oncle Oblongo : J'ai enfin réussi. J'ai enfin présenté la comédie musicale sur l'histoire de ma vie. Je l'ai intitulée avec tes mots magiques : "Chantant pour moi" ! Le succès est sensationnel ! Bien que je ne sache pas si c'est à cause des mots magiques ou du réalisme avec lequel j'interprète la scène de la hutte avec la femme du chef Afobutu… Cette scène me donne beaucoup de satisfaction… Et maintenant je te laisse car je sors faire le numéro final où je danse avec mon oncle Oblongo dans les rues de New York.

Chantant pour moi samedi soir
Tu promets ton amour à moi
Oh ! Mon ciel au-dessus de moi
Chantant pour moi samedi soir
J'ai commencé mon rêve avec toi

Je te ferai sentir comme une princesse
Je t'apporterai les étoiles
Tu me rends heureux, tu me rends si nouveau
Tout à coup, mes soucis sont finis

Chantant pour moi samedi soir
J'ai commencé mon rêve avec toi

(Carlos et Marcos se rejoignent pour danser une chorégraphie synchronisée)

Ernesto Acher : !Un, deux, trois, quatre... !
Chœur :
Oui, tu as promis de donner
tout ton amour, ton amour à moi, oui...
Quand tu te balançais avec moi
haut comme un cerf-volant.
Tu m'as vraiment donné la lumière
Chantant pour moi samedi soir.
Chantant pour moi !

Escrita por: Les Luthiers