Tacita de Plata
Entre cumbres y nieves estás luciendo debajo un cielo azul
Tacita de plata que el ande forjó y que el inca llamó jujuy, jujuy
Tacita de plata que el ande forjó y que el inca llamó jujuy, jujuy
La quena de algún viejo pastor triste suena por el airampal
Perfuman los churquis, florece el cardón y en el cerro es canción, un manantial
Perfuman los churquis, florece el cardón y en el cerro es canción, un manantial
Otra vez a soñar volveré para allí quebradas y valles mi voz llenará y los cerros dirán: ¡Jujuy! ¡Jujuy!
Charangos y quenas, con voz secular, en mi zamba dirán: ¡Jujuy! ¡Jujuy!
Una pena el viento se llevó por la puna, inmensa soledad
Lloró la montaña su eterno dolor y en el erke brotó este cantar
Lloró la montaña su eterno dolor y en el erke brotó este cantar
Canta el coya con mi misma voz rudo y bello sentir mineral
Agrestes bagualas, cien coplas de amor que en las piedras dejó el carnaval
Agrestes bagualas, cien coplas de amor que en las piedras dejó el carnaval
Otra vez a soñar volveré para allí quebradas y valles mi voz llenará y los cerros dirán: ¡Jujuy! ¡Jujuy!
Charangos y quenas, con voz secular, en mi zamba dirán: ¡Jujuy! ¡Jujuy!
Silberne Tasse
Zwischen Gipfeln und Schneen strahlst du unter einem blauen Himmel
Silberne Tasse, die die Anden schmiedeten und die der Inka Jujuy nannte, Jujuy
Silberne Tasse, die die Anden schmiedeten und die der Inka Jujuy nannte, Jujuy
Die Quena eines alten, traurigen Hirten erklingt im Airampal
Die Churquis duften, der Cardón blüht und am Berg ist es ein Lied, eine Quelle
Die Churquis duften, der Cardón blüht und am Berg ist es ein Lied, eine Quelle
Wieder werde ich träumen, um dorthin zurückzukehren, wo Schluchten und Täler meine Stimme füllen werden und die Berge rufen: Jujuy! Jujuy!
Charangos und Quenas, mit weltlicher Stimme, werden in meinem Zamba sagen: Jujuy! Jujuy!
Ein Schmerz hat der Wind mitgenommen durch die Puna, immense Einsamkeit
Die Berge weinten ihren ewigen Schmerz und aus dem Erke entsprang dieses Lied
Die Berge weinten ihren ewigen Schmerz und aus dem Erke entsprang dieses Lied
Der Coya singt mit meiner eigenen Stimme, rau und schön, mineralisch
Wildes Bagualas, hundert Liebeslieder, die der Karneval in den Steinen hinterließ
Wildes Bagualas, hundert Liebeslieder, die der Karneval in den Steinen hinterließ
Wieder werde ich träumen, um dorthin zurückzukehren, wo Schluchten und Täler meine Stimme füllen werden und die Berge rufen: Jujuy! Jujuy!
Charangos und Quenas, mit weltlicher Stimme, werden in meinem Zamba sagen: Jujuy! Jujuy!