Estoy enamorado, bien, y tú lo sabes
Yo doy hasta mí vida por nuestro amor eterno
Yo doy hasta mí vida por nuestro amor eterno
Lo nuestro es un pecado, la iglesia lo condena
Y ruégole al Señor que acabe con mi pena
Y ruégole al Señor que acabe con mi pena
Quiéreme tan solo a mí
Dame esa felicidad
Y seremos muy felices, y pecado ya no habrá
Que seremos muy felices, y pecado ya no habrá
Pero murmuran, dicen que no es cierto
Que yo no quiero a nadie y sufro por tu amor
Quiéreme tan solo a mí
Dame esa felicidad
Y seremos muy felices, y pecado ya no habrá
Que seremos muy felices, y pecado ya no habrá
Y pecado ya no habrá