Hola, señor, ¿cómo le va?
¿Por qué tan triste está?
¿Acaso está usted enfermo?
¿O algo anda mal?
Pues sí, sufriendo estoy
Llorando de dolor
Por mi hija que se me descarriló
Y se fue
¿Que no la has visto tú? (No, señor)
¿No sabes con quién se fue? (No, señor)
¿Por qué me mientes, si apenas
Los vieron juntos en un café?
Tú me la aconsejaste
Me la echaste a perder
Y lo peor fue que la enviciaste
Qué malo debes de ser
A mí no me eche la culpa
¿Por qué no se culpa usted?
Ella se sentía tan sola
Y usted no la supo entender
¿Y qué querías que la entendiera?
Siempre tuvo que comer
Ay, señor, no sea usted tonto
Nunca padre supo ser
Usted con sus exigencias
Usted, nada más usted
Criticándole sus faltas
Sin ver las faltas de usted
Yo le di muy buenos ejemplos
No me explicó en qué fallé
Nunca le negamos nada
Para ella, siempre trabajé
Eso no es suficiente
Hay algo de más valor
Que ni se compra ni se vende
A ella le faltó el amor
Estás muy equivocado
Amor siempre le sobró
Usted es el equivocado
Pues nunca se lo demostró
Y si alguien es culpable
Ese culpable es usted
No basta decir: Soy padre
Sino hay que saberlo ser