Es el corrido más negro que se quedó en mi recuerdo
De una mujer que su historia, tal vez por su rostro bello
La imagen casi perfecta, la rubia del moño negro
A los 15 años la rubia ya sabía ganar dinero
Se casó con un magnate del archipiélago griego
De una fortuna gigante y dueño de un astillero
Ahí cayeron franceses y también americanos
Cayeron yenes nipones y algunos marcos germanos
Petróleo de Venezuela y capital mexicano
Luego buscó sangre joven, pero también los mataba
Disfrutaba sus caricias, luego les daba veneno
Siempre que quedaba sola, ella lucía el moño negro
Noventa y nueve cabezas, ella no alcanzaba luto
Pero pagó con la misma con un playboy de Acapulco
Un latin lover cualquiera, pero también muy astuto
Para cerrar su cadena, ella venía por el ciento
Pero se le adelantaron y ella ocupó aquel asiento
Y en los mares de Acapulco allá acabó el moño negro