Getsêmani
No Getsêmani, traído com um beijo, 30 moedas em troca de Jesus.
Levaram-No cativo, mesmo sem crime algum.
Procuravam nEle delitos, mas não acharam nenhum.
O zombaram no sinédrio e o ferindo, blasfemavam
Pilatos e Herodes não detiveram os algozes de Jesus.
A sentença foi proferida pelo povo a gritar: Soltem a Barrabás, podem a Jesus crucificar!
Uma cruz que não era Sua, uma coroa de espinhos
Bateram com a cana em sua cabeça
Na face Ele foi cuspido
Teve sede, lhe deram vinagre, com a lança transpassaram-lhe
Cravado nas mãos e nos pés
Crucificaram meu Jesus de Nazaré
E ali não havia mais a cruz de um judeu
O Gólgota era o altar do Cordeiro de Deus!
A mesma mão que curou, a mesma mão que perdoou
Que acalmou as ondas do mar, que fez o morto ressuscitar
Poderia deter o martelo e ter descido da cruz
A mão que se abriu pro cravo receber, abriu a porta do céu pra você
Abriu a porta do céu pra você
O véu se abriu, pode entrar, no Santo dos Santos já pode adorar!!!
Getsemaní
En Getsemaní, traicionado con un beso, 30 monedas a cambio de Jesús.
Lo llevaron como prisionero, sin haber cometido ningún crimen.
Buscaban delitos en Él, pero no encontraron ninguno.
Se burlaron de Él en el sanedrín y, golpeándolo, blasfemaban.
Pilatos y Herodes no detuvieron a los verdugos de Jesús.
La sentencia fue proclamada por el pueblo que gritaba: ¡Suelten a Barrabás, crucifiquen a Jesús!
Una cruz que no era suya, una corona de espinas.
Golpearon su cabeza con una caña.
En su rostro fue escupido.
Tuvo sed, le dieron vinagre, lo traspasaron con la lanza.
Clavado en las manos y en los pies.
Crucificaron a mi Jesús de Nazaret.
Y allí ya no había la cruz de un judío.
¡El Gólgota era el altar del Cordero de Dios!
La misma mano que sanó, la misma mano que perdonó.
Que calmó las olas del mar, que hizo resucitar al muerto.
Podría haber detenido el martillo y haber descendido de la cruz.
La mano que se abrió para recibir el clavo, abrió la puerta del cielo para ti.
Abrió la puerta del cielo para ti.
El velo se rasgó, puedes entrar, ¡ya puedes adorar en el Santo de los Santos!
Escrita por: Kely Schmidel