395px

Rookmaaker

MAD (Ministério de Adolescentes)

Rookmaaker

Eu leio Rookmaaker, você Jean Paul Sartrê.
A cidade foi tomada pelos homens.
Na cidade dos homens tem gente que consegue ler,
mas os outros estão néscios pra Ti.

Eu canto Keith Grenn, você canta o que?
A cidade está cheia de sons.
Na cidade dos homens tem gente que consegue ouvir,
mas os outros estão surdos pra Ti.

Vem jogando tudo pra fora.
A verdade apressa minha hora.
Vem revela a vida que é nova.
Abre os meus olhos agora.

Eu fico com a escola de Rembrandt você no dadaísmo de Berlim.
A cidade está cheia de tinta.
Na cidade dos homens tem gente que consegue ver,
mas os outros estão cegos pra Ti.

Eu monto o paradoxo no palco. Você anda zombando da Cruz.
A cidade está cheia de atores.
Na cidade dos homens tem gente que consegue dizer,
mas os outros estão mudos pra Ti.

Vem jogando tudo pra fora.
A verdade apressa minha hora.
Vem revela a vida que é nova.
Abre os meus olhos agora.

Toda vez que procuro pra mim algo pra ler, ouvir, olhar e dizer,
Senhor sabe o que eu quero.
Não me furto a certeza: és a Vida que eu quero.

Rookmaaker

Leo a Rookmaaker, tú a Jean Paul Sartré.
La ciudad fue tomada por los hombres.
En la ciudad de los hombres hay quienes pueden leer,
pero los demás están ciegos para Ti.

Yo canto a Keith Grenn, ¿tú cantas qué?
La ciudad está llena de sonidos.
En la ciudad de los hombres hay quienes pueden escuchar,
pero los demás están sordos para Ti.

Voy sacando todo afuera.
La verdad apresura mi hora.
Ven, revela la vida que es nueva.
Abre mis ojos ahora.

Me quedo con la escuela de Rembrandt, tú con el dadaísmo de Berlín.
La ciudad está llena de pintura.
En la ciudad de los hombres hay quienes pueden ver,
pero los demás están ciegos para Ti.

Yo presento el paradoja en el escenario. Tú te burlas de la Cruz.
La ciudad está llena de actores.
En la ciudad de los hombres hay quienes pueden hablar,
pero los demás están mudos para Ti.

Voy sacando todo afuera.
La verdad apresura mi hora.
Ven, revela la vida que es nueva.
Abre mis ojos ahora.

Cada vez que busco algo para leer, escuchar, mirar y decir,
Señor, sabes lo que quiero.
No dudo en la certeza: eres la Vida que deseo.

Escrita por: Palavrantiga