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Baia sin viento

Fiorella Mannoia

Baia senza vento

Stiamo quì incantati io e te
meravigliati di aspettare
bloccati
a valutare la meraviglia
di queste poche ore
su questo tanto mare

ah, se non ci fosse da osservare
che poi è così per tutti, sempre uguale
per quanto ingegnoso sia
il suo farsi aspettare
non è che un momento
al suo passare

ma un finale andrebbe guardato sempre
dalla sponda di un letto
e riletto cento volte in cento anni
fino a poterne parlare senza affanni.

Un amore andrebbe sorvegliato sempre
da una porta di casa
e richiamato cento volte al minuto
e protetto con le mani dagli inganni
protetto con gli occhi dagli anni

quando le più grosse ferite
non riescono più a fare male
che dignità, che meraviglia,
lo possiamo guardare
è quello il nostro grande amore
al suo finale.

Vedi, le strade di quì un tempo
saranno state pece e sassi
e il vociare della gente copriva
il silenzio del mare, copriva
guardala invece adesso questa baia senza vento
com'è tranquilla, com'è reale
e come lo stiamo vivendo il nostro amore
al suo finale

eh, sì che un finale andrebbe guardato sempre
dalla sponda del mare
e ricordato cento volte in cento anni
fino a poterci pensare senza affanni
fino a poterci pensare senza affanni

Un amore andrebbe sorvegliato sempre
da una porta di casa
e richiamato cento volte al minuto
e protetto con le mani dagli inganni
protetto con gli occhi...

Baia sin viento

Estamos aquí encantados tú y yo
maravillados de esperar
bloqueados
evaluando la maravilla
de estas pocas horas
en este inmenso mar

ah, si no hubiera nada que observar
que luego es igual para todos, siempre igual
por más ingenioso que sea
su hacerse esperar
no es más que un momento
al pasar

pero un final siempre debería ser observado
desde la orilla de una cama
y releído cien veces en cien años
hasta poder hablar de él sin preocupaciones.

Un amor siempre debería ser vigilado
desde una puerta de casa
y recordado cien veces por minuto
y protegido con las manos de los engaños
protegido con los ojos de los años

cuando las heridas más grandes
ya no pueden hacer daño
qué dignidad, qué maravilla,
lo podemos ver
ese es nuestro gran amor
en su final.

Mira, las calles de aquí alguna vez
habrán sido alquitrán y piedras
y el bullicio de la gente cubría
el silencio del mar, cubría
mírala ahora en cambio esta bahía sin viento
qué tranquila, qué real
y cómo estamos viviendo nuestro amor
en su final

eh, sí que un final siempre debería ser observado
desde la orilla del mar
y recordado cien veces en cien años
hasta poder pensar en ello sin preocupaciones
hasta poder pensar en ello sin preocupaciones

Un amor siempre debería ser vigilado
desde una puerta de casa
y recordado cien veces por minuto
y protegido con las manos de los engaños
protegido con los ojos...

Escrita por: Ivano Fossati