395px

Durmiendo en Mi Lecho

Marcus Quintão

Dormindo No Meu Leito

Dormindo no meu leito
Em sonho encantador
Um dia eu vi Jerusalém
E o templo do Senhor
Ouvi cantar crianças
E em meio ao seu cantar
Rompeu a voz dos anjos
Do céu a proclamar
Rompeu a voz dos anjos
Do céu a proclamar
Jerusalém! Jerusalém!
Cantai, ó santa grei!
Hosana! Hosana!
Hosana! Ao vosso rei!
Jerusalém! Jerusalém!
Cantai, ó santa grei!
Hosana! Hosana!
Hosana! Ao vosso Rei!

Então o sonho se alterou
Não mais um som feliz
Ouvia das hosanas dos coros infantis
O ar em torno se esfriou
Do Sol faltava luz
E num alto e tosco monte vi
O vulto de uma cruz
Jerusalém! Jerusalém!
Aos anjos escutei
Hosana! Hosana!
Hosana! Ao vosso rei!
Jerusalém! Jerusalém!
Aos anjos escutei
Hosana! Hosana!
Hosana! Ao vosso Rei!

Ainda a cena se mudou
Surgia em resplendor
A divinal cidade
Morada do Senhor
Da Lua não brilhava a luz
Nem Sol nascia lá
Mas só fulgia a luz de Deus
Mui pura em seu brilhar
E todos que queriam, sim
Podiam logo entrar
Na mui feliz Jerusalém
Que nunca passará!
Jerusalém! Jerusalém!
Teu dia vai raiar!
Hosana! Hosana!
Hosana sem cessar!
Hosana! Hosana!
Hosana! Sem cessar!

Jerusalém! Jerusalém!
Teu dia vai raiar!
Hosana! Hosana!
Hosana ao nosso Rei!
Jerusalém! Jerusalém!
Teu dia vai raiar!
Hosana! Hosana!
Hosana sem cessar!
Hosana! Hosana!
Hosana! Sem cessar!

Durmiendo en Mi Lecho

Durmiendo en mi lecho
En un sueño encantador
Un día vi Jerusalén
Y el templo del Señor
Escuché cantar a los niños
Y en medio de su cantar
Se oyó la voz de los ángeles
Del cielo a proclamar
Se oyó la voz de los ángeles
Del cielo a proclamar
¡Jerusalén! ¡Jerusalén!
¡Canten, oh santa grey!
¡Hosana! ¡Hosana!
¡Hosana! ¡A su rey!
¡Jerusalén! ¡Jerusalén!
¡Canten, oh santa grey!
¡Hosana! ¡Hosana!
¡Hosana! ¡A su Rey!

Entonces el sueño cambió
Ya no era un sonido feliz
Escuchaba las hosanas de los coros infantiles
El aire a mi alrededor se enfrió
Faltaba luz del Sol
Y en un alto y tosco monte vi
La sombra de una cruz
¡Jerusalén! ¡Jerusalén!
A los ángeles escuché
¡Hosana! ¡Hosana!
¡Hosana! ¡A su rey!
¡Jerusalén! ¡Jerusalén!
A los ángeles escuché
¡Hosana! ¡Hosana!
¡Hosana! ¡A su Rey!

Aún la escena se transformó
Surgía en resplandor
La divina ciudad
Morada del Señor
De la Luna no brillaba la luz
Ni el Sol nacía allí
Pero solo brillaba la luz de Dios
Muy pura en su fulgor
Y todos los que querían, sí
Podían entrar
En la muy feliz Jerusalén
¡Que nunca pasará!
¡Jerusalén! ¡Jerusalén!
¡Tu día va a amanecer!
¡Hosana! ¡Hosana!
¡Hosana sin cesar!
¡Hosana! ¡Hosana!
¡Hosana! ¡Sin cesar!

¡Jerusalén! ¡Jerusalén!
¡Tu día va a amanecer!
¡Hosana! ¡Hosana!
¡Hosana a nuestro Rey!
¡Jerusalén! ¡Jerusalén!
¡Tu día va a amanecer!
¡Hosana! ¡Hosana!
¡Hosana sin cesar!
¡Hosana! ¡Hosana!
¡Hosana! ¡Sin cesar!

Escrita por: Adap. Marcus Quintão