In Questa Reggia
In questa reggia, or son mill'anni e mille,
Un grido disperato risonò.
E quel grido, traverso stirpe e stirpe
Qui nell'anima mia si rifugiò!
Principessa Lo-U-Ling, ava dolce e serena
Che regnavi nel tuo cupo silenzio
In gioia pura, e sfidasti inflessibile e sicura
L'aspro dominio, oggi rivivi in me!
(Fu quando il Re dei Tartari le sette sue bandiere dispiegò...)
Pure nel tempo che ciascun ricorda,
fu sgomento e terrore e rombo d'armi.
Il regno vinto! E Lou-Ling,
La mia ava, trascinata da un uomo come te,
come te straniero, là nella notte atroce
dove si spense la sua fresca voce!
(Da secoli ella dorme nella sua tomba enorme...)
O Principi, che a lunghe carovane
d'ogni parte del mondo qui venite
a gettar la vostra sorte,
io vendico su voi, su voi quella purezza,
quel grido e quella morte!
Mai nessun m'avrà!
L'orror di che l'uccise vivo nel cuor mi sta!
No, no! Mai nessun m'avrà!
Ah, rinasce in me l'orgoglio di tanta purità!
Straniero! Non tentar la fortuna!
Gli enigmi sono tre, la morte è una!
En este Palacio
En este palacio, mil años y mil
Un grito desesperado resonó
Y ese grito, cruza la línea de sangre y la línea de sangre
¡Aquí en mi alma se refugió!
Princesa Lo-U-Ling, dulce y serena Ava
Deja que gobierne en tu sombrío silencio
En pura alegría, y desafió inflexible y confiado
El duro dominio, hoy revivir en mí!
(Fue cuando el rey de los tártaros desplegó sus siete banderas...)
Incluso en el tiempo que cada uno recorda
fue consternación y terror, y rugido de armas
¡El reino ganó! Y Lou-Ling
Mi Ava, arrastrada por un hombre como tú
como extraño allí en la noche atroz
donde se apagó su voz fresca!
(Durante siglos ella ha estado durmiendo en su enorme tumba...)
O Príncipes, que en largas caravanas
de cada parte del mundo aquí vienen
para lanzar tu destino
Yo vengaré de ti, de ti esa puridad
ese llanto y esa muerte!
¡Nadie me atrapará nunca!
¡El horror de que la mató viva en mi corazón es mi corazón!
¡No, no, no! ¡Nadie me atrapará nunca!
¡Ah, el orgullo de tal pureza renace en mí!
¡Extraño! ¡No pruebes suerte!
¡Los acertijos son tres, la muerte es uno!