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Poesía de María y Carlos

Maria Clara Psoa

Poesia Maria e Carlos

Maria sai de casa todo dia para o trabalho, deixa a janta pronta para o seu marido Carlos
Os dois trabalham na mesma empresa, Carlos de Mecânico, Maria de Costureira
Eles saem na mesma hora, pegam o busão lotado, a linha sempre demora, desde cedo acordados
Mas sabe a diferença de Maria e Carlos? Maria de pé até tarde, enquanto ele já está deitado

Fazendo a comida, para o outro dia, bota os filhos pradormi, isso é uma agonia
Acorda cedo, limpa casa, no trabalho, a labuta, cuida dos filhos e Maria, no cotidiano luta
Maria não tem vida, não pode curtir, Carlos todo dia, no bar do seu Assis
Chega em casa, tombado, de álcool, embriagado, bate nos filhos e Maria com rosto espancado

São tantas Marias que já perdi a conta, vivendo desse jeito, perdendo as esperanças
Apanham todo dia, pelas mãos de Carlos, que desde de cedo aprendeu o errado
Que servimos para servir, somos pedaços de carne, parimos filhos, nossa opinião não vale
Somos negras cavalas? Da cor do pecado? Pode achar! Mas sou a neta das negras que não conseguiram matar!

Poesía de María y Carlos

María sale de casa todos los días para trabajar, deja la cena lista para su marido Carlos.
Los dos trabajan en la misma empresa, Carlos como mecánico, María como costurera.
Salen a la misma hora, toman el bus lleno, la línea siempre se demora, desde temprano despiertos.
Pero ¿sabes la diferencia entre María y Carlos? María de pie hasta tarde, mientras él ya está acostado.

Haciendo la comida, para el otro día, pone a los hijos a dormir, eso es una agonía.
Se despierta temprano, limpia la casa, en el trabajo, la lucha, cuida de los hijos y María, en el día a día pelea.
María no tiene vida, no puede disfrutar, Carlos todos los días, en el bar de su Assis.
Llega a casa, caído, de alcohol, borracho, golpea a los hijos y a María con el rostro golpeado.

Son tantas Marías que ya perdí la cuenta, viviendo así, perdiendo las esperanzas.
Reciben golpes todos los días, a manos de Carlos, que desde temprano aprendió lo incorrecto.
Que servimos para servir, somos pedazos de carne, parimos hijos, nuestra opinión no vale.
¿Somos negras bestias? ¿Del color del pecado? ¡Puedes pensar lo que quieras! Pero soy la nieta de las negras que no lograron matar!

Escrita por: Maria Clara Psoa