Submerso
Casa de dos pisos
En la calle de la playa
Pie de helecho
En la puerta de entrada
Había una chica
Que en noches de luna
Se bañaba desnuda
En el agua cristalina
Ella saltaba desde las rocas
Se secaba al viento
Se acostaba a la luz de la luna
Sabía que yo venía a mirar
Un día escuché su llamado
Cuando salía
De las olas del mar
Me hizo recostarme en la arena
Me fui dejando llevar
Pero la marea de su vientre
Sentí que me arrastraba
Nadaba contra la corriente
Para no ahogarme
Pero vi mi cuerpo hundirse
Hoy sumergido encantado
No quiero regresar
No quiero ser rescatado
Del fondo del mar