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Profanados en Llamas

Meireles Botelho

Desecrated In Flames

You came with silence in your breath
A shadow dancing over death
Your lips ignited every lie
That made the angels turn their eyes

In every wound you trace your name
A whisper wrapped in holy shame

Desecrated in flames, we fall again
Kissing like the end has just begun
Bound in chains of want and sin
You're the blade, and I won't run

The touch that burns, the gaze that owns
You built a temple out of moans
No prayers for what we've become
Just echoes beating like a drum

Your silence louder than the storm
A fever breaking every norm

Desecrated in flames, we fall again
Kissing like the end has just begun
Bound in chains of want and sin
You're the blade, and I won't run

Lie to me in sacred tones
Make me bleed where no one knows
Our heaven's made of secret screams
And thorns entangled in our dreams

Desecrated in flames, we fall again
Hearts undone with every touch
Drown me in your wicked skin
No redemption, just too much

Profanados en Llamas

Llegaste con silencio en tu aliento
Una sombra bailando sobre la muerte
Tus labios encendieron cada mentira
Que hizo que los ángeles apartaran la mirada

En cada herida trazas tu nombre
Un susurro envuelto en sagrada vergüenza

Profanados en llamas, caemos de nuevo
Besándonos como si el final apenas comenzara
Atados en cadenas de deseo y pecado
Eres la hoja, y no huiré

El toque que quema, la mirada que posee
Construiste un templo de gemidos
Sin oraciones por lo que nos hemos convertido
Solo ecos golpeando como un tambor

Tu silencio más fuerte que la tormenta
Una fiebre rompiendo cada norma

Profanados en llamas, caemos de nuevo
Besándonos como si el final apenas comenzara
Atados en cadenas de deseo y pecado
Eres la hoja, y no huiré

Miente conmigo en tonos sagrados
Hazme sangrar donde nadie sabe
Nuestro cielo está hecho de gritos secretos
Y espinas enredadas en nuestros sueños

Profanados en llamas, caemos de nuevo
Corazones deshechos con cada toque
Ahógame en tu piel malvada
Sin redención, solo demasiado

Escrita por: Meireles Botelho