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Un Juez

Morgan

Un Giudice

Cosa vuol dire avere un metro e mezzo di statura,
ve lo rivelan gli occhi
e le battute della gente
o la curiosità di una ragazza irriverente che vi avvicina solo per un suo dubbio impertinente,
vuole scoprire se è vero quanto si dice intorno ai nani, che siano i più forniti della virtù meno apparente, fra tutte le virtù la più indecente.

Passano gli anni e i mesi e se li conti anche i minuti è triste trovarsi adulti
senza essere cresciuti la mal dicenza insiste batte la lingua sul tamburo fino a dire che un nano è una carogna di sicuro perchè ha il cuore troppo.. troppo vicino al buco del culo.

Fu nelle notti insonne vegliate al lume del rancore, che preparai
gli esami e diventai procuratore, per imboccar
la strada che dalle banche di una cattedrale portan alla sacrestia, quindi alla cattedra di un tribunale
giudice finalmente...
giudice in terra del
bene e del male!

E allora la mia statura non dispezzò più buon umore a chi alla sbarra in piedi mi diceva "vostro onore" e di affidarli al boia fu un piacere del tutto mio, prima di genuflettermi nell'ora dell'addio non conoscendo
affatto la statura di Dio!.

Un Juez

Qué significa tener un metro y medio de estatura,
se revela en los ojos
y en los comentarios de la gente
o en la curiosidad de una chica irreverente que se acerca solo por una duda impertinente,
quiere descubrir si es cierto lo que se dice sobre los enanos, que son los más dotados de la virtud menos evidente, entre todas las virtudes la más indecente.

Pasaron los años y los meses y si cuentas incluso los minutos es triste encontrarse adultos
sin haber crecido la maldad persiste golpea la lengua en el tambor hasta decir que un enano es una basura seguro porque tiene el corazón demasiado... demasiado cerca del agujero del trasero.

Fue en las noches de insomnio veladas por el rencor, que preparé
los exámenes y me convertí en procurador, para tomar
el camino que desde los bancos de una catedral llevan a la sacristía, luego a la cátedra de un tribunal
¡juez finalmente...
juez en la tierra del
bien y del mal!

Y entonces mi estatura no afectó el buen humor de aquellos de pie en el banquillo que me decían 'su señoría' y fue un placer para mí enviarlos al verdugo, antes de arrodillarme en la hora del adiós sin conocer
en absoluto la estatura de Dios!.

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