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Chico X

Nil Lus

Chico X

Nas Mãos de Deus, tem muita gente que como destino,
São veículos dos misteriosos desígnios.
Eles e elas são como carros celestes
Do Sagrado Feminino,
Planetas de duas pernas na órbita
Dos derrotados e dos caídos.
Pássaros que não conhecem os seus pés,
Por que tem suas asas sempre voando para o infinito.
É o destino destas filhas e filhos escolhidos
Em busca do justo e do perfeito caminho,
Curarem os que tocam e religarem o Elo Perdido.

Chico X. não era homem, era um iluminado espírito,
Toda paz, todo amor, toda luz, caridade, Carinho.
Lá do Alto ele vinha do Reino Etéreo,
Eterno Sutilíssimo, Das cidades invisíveis,
Dos jardins do Paraíso.

Como Ghandy, Buda, Maomé, Dalai Lama,
Sai Baba ou Jesus Cristo:
Chico X. era blue, era black, era white,
Muito mais: era único, era índigo!
Um gigante divino com sorriso de menino,
Estava além, muito além, do oito oitavado sentido.

Chico X.! Chico X.! Chico X.! Chico X.!

Chico X

En las Manos de Dios, hay mucha gente que como destino,
Son vehículos de los misteriosos designios.
Ellos y ellas son como carros celestiales
Del Sagrado Femenino,
Planetas de dos piernas en la órbita
De los derrotados y los caídos.
Pájaros que no conocen sus pies,
Porque tienen sus alas siempre volando hacia el infinito.
Es el destino de estas hijas e hijos elegidos
En busca del justo y del perfecto camino,
Curar a los que tocan y religar el Elo Perdido.

Chico X. no era hombre, era un iluminado espíritu,
Toda paz, todo amor, toda luz, caridad, Cariño.
Desde lo Alto él venía del Reino Etéreo,
Eterno Sutilísimo, De las ciudades invisibles,
De los jardines del Paraíso.

Como Gandhi, Buda, Mahoma, Dalai Lama,
Sai Baba o Jesucristo:
¡Chico X. era azul, era negro, era blanco,
Mucho más: ¡era único, era índigo!
Un gigante divino con sonrisa de niño,
Estaba más allá, mucho más allá, del octavo sentido.

¡Chico X.! ¡Chico X.! ¡Chico X.! ¡Chico X.!

Escrita por: Nil Lus