395px

Así se cruza el invierno

Nilton Ferreira

Assim se cruza o inverno

nestas paisagens de campo, final de tarde na estância
embuçalo minhas ânsias na forma do coração
e os trastes de estimação, oreando pó sobre a cerca
aparando as folhas secas que vem dos galhos prá o chão.

a cavalhada da estância, começa a engrossar o pêlo
e um ventito faz sinuelo prá o rebanho da invernia,
a noite apequena os dias a cada dia que passa
e dos ranchos surgem fumaça com cheiro de nostalgia.

o piqueteiro do posto, "cavalo do peão caseiro"
tá sobrando nos arreios pelo estado que tem!
sabendo o que lhe convém, relincha fazendo alarde,
pra ganhar nos fins de tarde meia bolsa de azevém!!!

os ponchos deixam as malas em busca de sol e vento
com seus braseiros por dentro da baeta de lã grossa
o que era amargo se adoça no lombo da cavalhada
cobrindo o corpo da indiada onde o pampeiro faz moça.

mas isso é só o começo, nos campos de trevo e palha
inverno que é bom não falha em suacarga certeira
mas nos galpões de fronteira se pula de madrugada
prá ver o lençol da geada e matear frente a lareira.

Así se cruza el invierno

En estos paisajes de campo, al final de la tarde en la estancia
oculto mis ansias en forma de corazón
y los enseres de estimación, esparciendo polvo sobre la cerca
recogiendo las hojas secas que caen de las ramas al suelo.

La caballada de la estancia, comienza a espesar el pelaje
y un viento hace remolinos para el rebaño del invierno,
la noche acorta los días a medida que pasan
y de los ranchos surge humo con olor a nostalgia.

El encargado del puesto, 'caballo del peón casero'
está sobrando en los arreos por el estado que tiene,
sabiendo lo que le conviene, relincha haciendo alarde,
para ganar en las tardes media bolsa de avena!!!

Los ponchos dejan las maletas en busca de sol y viento
con sus braseros por dentro de la tela de lana gruesa,
lo amargo se endulza en el lomo de la caballada
cubriendo el cuerpo de la gente donde el viento sur hace estragos.

Pero esto es solo el comienzo, en los campos de trébol y paja
el invierno que es bueno no falla en su carga certera,
pero en los galpones de frontera se salta de madrugada
para ver el manto de escarcha y tomar mate frente a la chimenea.

Escrita por: Igor Silveira / Osmar Proença